SpaceX en la encrucijada: qué espera un inversor de élite tras la remontada

SpaceX sube un 32% en agosto y vuelve a rondar los 141 dólares, pero el inversor Adam Spatacco advierte de que la acción mezcla un negocio rentable (Starlink) con apuestas especulativas que podrían tardar años en dar retorno. Wall Street, aun así, mantiene un consenso de compra moderada con un potencial de subida del 61%.
SpaceX (SPCX) ha protagonizado una remontada de manual: en agosto sus acciones subieron alrededor de un 32% después de que el desplome posterior a su salida a bolsa llevara el título a caer por debajo de los 105 dólares a finales de julio. Ahora, con la acción rondando los 141 dólares, el precio ha vuelto casi al punto de partida de su etapa como cotizada. Le toca a Elon Musk demostrar que su costosa visión merece la descomunal valoración de la compañía.
Los últimos resultados ofrecen argumentos a favor, pero también muestran cuánto dinero hará falta. En el segundo trimestre, los ingresos saltaron un 92% interanual hasta los 7.800 millones de dólares, mientras la pérdida neta se redujo a 541 millones. Starlink sigue expandiéndose y ya es una operación rentable con millones de suscriptores, pero Musk está volcando capital en Starship y en una estrategia de infraestructura de inteligencia artificial mucho más amplia. SpaceX también planea un complejo Starbase en Luisiana con un presupuesto de 100.000 millones de dólares, una muestra de lo caras que pueden llegar a ser sus ambiciones a largo plazo.
El inversor Adam Spatacco, que figura entre el 3% de los mejores expertos bursátiles de TipRanks y colabora con The Motley Fool, ha analizado precisamente este dilema. Su conclusión es que hay que separar el grano de la paja: Starlink, por su capacidad demostrada de generar beneficios, «merece la pena poseerla en el sentido ordinario». El problema llega a la hora de valorar todo lo demás. Starship tiene que abaratar los lanzamientos y hacerlos más fiables, y la computación orbital necesita clientes dispuestos a pagar por procesar datos en el espacio. Si nada de eso se materializa, advierte, los accionistas se quedarán con «un conglomerado de telecomunicaciones y lanzamientos con precio premium», no con la utilidad civilizatoria que promete el discurso.
El escepticismo de Spatacco sube de tono cuando Musk sugiere que SpaceX podría llegar a valer más que todo lo demás en la Tierra. «Superar a la Tierra no es un pronóstico en el que se pueda invertir; es una declaración de misión disfrazada de precio objetivo», sentencia. Aun así, no cree que haya que huir de la acción: Starlink es un motor de crecimiento rentable, y Starship o la computación orbital ofrecen un potencial transformador si la tecnología acaba convirtiéndose en retorno financiero. Su consejo final es que solo deberían comprar quienes toleren caídas bruscas, un fundador que responde con cosmología y años viendo la acción «cara» en relación con lo que reflejan sus cuentas. Wall Street, por su parte, mantiene un consenso de compra moderada (Moderate Buy): 24 compras, 6 mantenimientos y 3 ventas, con un precio objetivo medio de 228,59 dólares, un 61% por encima del precio actual.
El análisis de Salseo
- La acción mezcla dos negocios muy distintos: Starlink ya es rentable y paga facturas, pero Starship y la computación orbital son apuestas que aún no tienen clientes. Quien compre SPCX está pagando por ambas cosas en un solo paquete, y el riesgo es acabar pagando de más por la parte especulativa si la ejecución falla.
- El crecimiento del 92% en ingresos es incontestable, pero la pérdida neta de 541 millones y un megaproyecto de 100.000 millones en Luisiana dibujan una empresa que quema muchísimo capital. La tensión de fondo no es si la visión existe, sino cuánto dinero va a consumir antes de demostrar que funciona.
- El precio objetivo medio de 228,59 dólares (un 61% por encima del precio actual) sugiere que el consenso de Wall Street está mucho más optimista que Spatacco. La señal concreta a vigilar es la cadencia de lanzamientos de Starship y los primeros contratos de computación orbital: si no llegan, el descuento que el mercado aplica a esa parte especulativa puede hacerse más profundo.
- La frase de Musk de «valer más que la Tierra» no es un precio objetivo, sino una declaración de misión. El propio Spatacco avisa: quien entre debe tolerar caídas bruscas y años viendo la acción cara. En eso sí hay consenso: esto no es una teleco normal y la volatilidad va a ser parte del viaje.