SpaceX firma un contrato de IA de 13.000 millones al año: así se lee

SpaceX cierra un acuerdo para alojar capacidad de cálculo de IA por 1.110 millones de dólares al mes, unos 13.300 millones al año, con un cliente que no ha desvelado. La acción cotiza muy por debajo de máximos y los analistas apuntan en direcciones opuestas.
SpaceX ha sumado un nuevo y enorme cliente para su negocio de alquiler de capacidad de cálculo (lo que en el sector se llama 'compute'): la potencia informática que se necesita para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial. Su director financiero, Bret Johnsen, lo anunció en la conferencia Communacopia + Technology de Goldman Sachs: la compañía ha firmado un acuerdo de hospedaje de cálculo por valor de 1.110 millones de dólares al mes a partir del 1 de diciembre. Llevado a un año completo, son unos 13.300 millones de dólares procedentes de un único cliente cuyo nombre no se ha hecho público. Las acciones de SpaceX (ticker SPCX) cotizan alrededor de 148 dólares, un 34% por debajo del máximo de 225,64 dólares que llegaron a marcar.
El dato importante no es solo el tamaño del contrato, sino que confirma que el negocio de nube e IA de la compañía ha dejado de ser un experimento. Ya existían otros dos acuerdos relevantes: uno con Anthropic de unos 1.250 millones de dólares al mes y otro con Google de aproximadamente 920 millones al mes. En el segundo trimestre, SpaceX generó unos 6.700 millones de dólares en ingresos por servicios de nube, mientras se gastó alrededor de 16.000 millones en infraestructura de IA. Con esas cifras, es difícil seguir tratando la computación para IA como un negocio secundario. La dirección se ha marcado como objetivo salir de 2026 con un ritmo de ingresos anualizados de 100.000 millones de dólares.
Los analistas, sin embargo, no coinciden en qué es lo que realmente sostiene la valoración. Pivotal Research arrancó la cobertura el 8 de septiembre con una recomendación de compra y un precio objetivo de 220 dólares, lo que desde los 148 actuales implica cerca de un 50% de recorrido. Pero su analista, Jeffrey Wlodarczak, advierte de que la tesis de inversión descansa "casi por completo en un único cuello de botella de ingeniería, aunque sea enorme: la reutilización de Starship". Según su cálculo, el cohete tendría que completar entre 20 y 50 vuelos con un reacondicionamiento barato y rápido para justificar la economía que ya está incrustada en el precio de la acción. Resolver eso abarataría los lanzamientos, ampliaría la capacidad de Starlink y haría mucho más viables los centros de datos en órbita. En la otra dirección, Oppenheimer subió su precio objetivo hasta 280 dólares desde 250, defendiendo que la ventaja de SpaceX está en controlar toda la cadena: datos, capital, acceso a las GPU de Nvidia y capacidad de desplegar infraestructura muy rápido, además de poder vender hoy una capacidad de cálculo que escasea mientras desarrolla sus propios productos de IA.
El matiz que no aparece en los titulares es la duración de los contratos. Johnsen reconoció que la mayoría de los acuerdos de cálculo incluyen cláusulas que permiten a cualquiera de las dos partes romperlos con relativa rapidez, y el nuevo cliente sigue esa misma estructura. Es decir, esos 13.300 millones anuales no son ingresos garantizados durante años. Piper Sandler, que mantiene una recomendación neutral y un objetivo de 140 dólares, señala justo eso: los acuerdos son lucrativos, pero su "capacidad de permanencia" es difícil de juzgar. A ello se suma el gasto: la firma estima que el capex (las inversiones en activos fijos) podría alcanzar unos 65.000 millones de dólares en el ejercicio fiscal de 2027, mientras cada vez más acciones antes restringidas pasan a poder negociarse. Su analista avisa de que, mientras siga creciendo el número de títulos disponibles, el múltiplo que paga el mercado puede dejar de correlacionar con los fundamentales.
En el fondo, la noticia obliga a replantear qué tipo de empresa se está valorando. SpaceX está gastando de forma agresiva para capturar una escasez de capacidad de cálculo que hoy es extraordinaria; si los precios y el uso se mantienen fuertes, esas inversiones pueden dar retornos excepcionales. Si los clientes se dan de baja, la capacidad de IA deja de ser tan escasa o el coste de la financiación sube, la economía del negocio puede deteriorarse muy rápido.
El análisis de Salseo
- El negocio de alquilar capacidad de cálculo ya es material: 6.700 millones de dólares en un solo trimestre significa que parte de la valoración de SpaceX depende de la demanda de IA y no solo de cohetes y Starlink. La señal a vigilar es si siguen apareciendo clientes nuevos más allá de los tres ya conocidos (Anthropic, Google y este anónimo), porque eso indicaría que la escasez de cálculo es real y no un pico pasajero.
- Cuidado con capitalizar los 13.300 millones como si fueran ingresos recurrentes: los contratos se pueden cancelar o renegociar con relativa rapidez, así que es dinero cobrable 'mes a mes' y no una renta garantizada a años vista. Cualquier salida o renegociación de un cliente con nombre propio funcionaría como la prueba de fuego sobre la durabilidad de todo el negocio.
- La reutilización de Starship es el verdadero interruptor de la tesis: sin 20-50 vuelos con reacondicionamiento barato, no hay rebaja estructural de costes de lanzamiento ni centros de datos en órbita económicamente sensatos. Es decir, los ingresos por IA pueden sostener el relato un tiempo, pero el próximo hito de vuelos y de cadencia de reparación del cohete es lo que de verdad decide la ecuación.
- El punto ciego está en el lado de la oferta de acciones: con un gasto previsto de unos 65.000 millones en 2027 y cada vez más títulos antiguos pasando a ser negociables, el precio puede moverse por la mayor cantidad de papel disponible aunque los resultados sean buenos. Es el tipo de tensión que el titular del contrato récord deja totalmente fuera de foco.