SpaceX impulsa al Nasdaq antes de la inflación PCE y los resultados de Nvidia

El Nasdaq sube gracias al rebote de los chips y al anuncio de SpaceX de invertir hasta 100.000 millones de dólares en una base en Luisiana, mientras el mercado espera el dato de inflación PCE y los resultados de Nvidia.
El Nasdaq cerró la sesión del martes con un rebote liderado por los semiconductores, después de que la caída de los rendimientos de los bonos estadounidenses aliviara la presión sobre las acciones de crecimiento. El S&P 500 subió un 0,24%, el Nasdaq Composite ganó un 0,51% y el Dow Jones sumó 120,13 puntos (+0,22%). El grupo de chips, que el lunes arrastró al mercado a la baja, fue el que más empujó al alza, con Nvidia recuperando más de un 1% y AMD en torno a un 4%. Todo esto ocurre justo antes de una jornada clave: el miércoles se publica el dato de inflación PCE y Nvidia presenta resultados tras el cierre.
Detrás del rebote está el mercado de deuda. El rendimiento del bono a 10 años cayó al 4,637% y el del bono a 30 años, al 5,176%. La caída del petróleo, de más de un 3%, retiró parte de la presión inflacionista inmediata. Además, el Tesoro estadounidense estudia usar su cuenta general, que ronda el billón de dólares, para ampliar la recompra de bonos antiguos, lo que dio soporte a los bonos a más largo plazo. Aun así, el bono a 30 años sigue por encima del 5%: dos días de compras no han resuelto el problema de la oferta, y ese es el riesgo que sigue planeando sobre las acciones de crecimiento.
Nvidia rompió una racha de siete sesiones de caídas, pero el listón para sus resultados está muy alto. La acción sube más de un 13% en 2026, así que cumplir las expectativas podría no ser suficiente: el mercado necesita que la compañía eleve sus previsiones para justificar el precio. Muchos inversores están comprando acciones antes del anuncio con la idea de venderlas si la cifra decepciona. Es un rebote de posicionamiento, no un cambio de convicción.
SpaceX también contribuyó al apetito por el gasto en infraestructura. La compañía subió más de un 2% después de comprometer hasta 100.000 millones de dólares para una nueva base de lanzamiento en Luisiana. Según el artículo, recuperó su precio de salida a bolsa de 135 dólares. Es la otra pata de la misma historia: Nvidia representa el lado de los chips y SpaceX el de la infraestructura. Son planes de gasto enormes, pero el coste del dinero sigue siendo el riesgo que lo domina todo.
Mientras tanto, el consumidor empieza a dar señales de fatiga. La confianza del consumidor cayó a 89,4 en agosto, por debajo del 90,2 esperado y el nivel más débil desde enero. Los minoristas lo reflejan: Dick's Sporting Goods se desplomó tras unos resultados decepcionantes, en camino de su peor sesión histórica, y Walmart y Target también cayeron. Canadá, además, replicó los aranceles de Washington. El miércoles, el PCE y el PIB del segundo trimestre dirán si este rebote es el inicio de algo o solo una subida temporal; Nvidia rinde cuentas después del cierre. El viernes, Warsh interviene en Jackson Hole, con el mercado de bonos, la inflación y los resultados ya digeridos.
El análisis de Salseo
- El miércoles es el examen de verdad: el PCE y las previsiones de Nvidia. La acción sube más de un 13% en 2026, así que no le vale con cumplir; necesita elevar el listón. Si no lo hace, el rally de la IA puede quedarse sin compradores dispuestos a pagar esos precios.
- El anuncio de SpaceX de hasta 100.000 millones para Luisiana no es una promesa publicitaria: es una apuesta por la demanda de lanzamientos dentro de años, con tipos aún altos. Refuerza la tesis del gasto de capital en IA e infraestructura, pero también hace que el sector dependa más de que los tipos no sigan subiendo.
- La lectura contraria está en el consumidor: la confianza cayó a su nivel más débil desde enero y los minoristas se hunden mientras el Nasdaq sube. Si el PCE sale caliente, la Fed tendrá menos margen para bajar tipos y la divergencia entre la tecnología y la economía real puede pasar factura.
- El Tesoro podría usar cerca de un billón de dólares de su cuenta general para recomprar bonos antiguos. Eso explica el respiro en los rendimientos, pero no elimina el déficit ni la nueva emisión. Mientras el bono a 30 años siga por encima del 5%, cualquier rebote de las tecnológicas será frágil.