SpaceX dispara sus ingresos un 92% en su primer examen tras la salida a bolsa

La compañía de Elon Musk sorprende con una facturación de 7.800 millones de dólares y pérdidas menores de lo esperado, pero el mercado sigue con dudas por el gasto masivo en IA.
SpaceX presentó este martes sus primeros resultados trimestrales desde su histórico debut bursátil en junio, y las cifras no han dejado indiferente a nadie. La compañía aeroespacial y de telecomunicaciones registró un impresionante aumento de ingresos del 92% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando los 7.800 millones de dólares. Esta cifra superó con creces los 6.930 millones que esperaban los analistas de LSEG, demostrando que el negocio sigue creciendo a un ritmo vertiginoso.
Sin embargo, no todo fueron buenas noticias. La empresa reportó una pérdida operativa de 143 millones de dólares y un resultado neto negativo de 541 millones en el segundo trimestre. Aun así, la pérdida por acción fue de solo 0,09 dólares, mucho mejor que los 0,26 dólares de pérdida que anticipaba el consenso del mercado. Esta mejora en la eficiencia, pese a las fuertes inversiones, fue bien recibida por los inversores, y las acciones de SpaceX subieron un 10% en las operaciones posteriores al cierre.
El contexto no es sencillo. Desde que SpaceX salió a bolsa a 150 dólares por acción en junio, el valor ha caído aproximadamente un 24%, evaporando unos 500.000 millones de dólares en capitalización bursátil. El motivo principal es el nerviosismo de Wall Street ante las enormes sumas que las empresas tecnológicas están destinando a infraestructura de inteligencia artificial. En el caso de SpaceX, la inversión en IA, el desarrollo de la nave Starship y la expansión de Starlink ascendió a 18.370 millones de dólares solo en este trimestre.
Curiosamente, el negocio de lanzamientos espaciales, que incluye contratos millonarios con la NASA, sigue sin ser rentable. La mayor parte de los ingresos y el único segmento que dio beneficios el año pasado proviene de la división de conectividad, donde Starlink vende servicios de internet satelital tanto a consumidores como a agencias gubernamentales y militares. Este detalle muestra que, por ahora, la gallina de los huevos de oro de Musk está en el espacio, pero no en los cohetes.
De cara al futuro inmediato, la atención se centra en el fin del periodo de bloqueo post-OPV, que comienza este jueves. Esto podría liberar una oleada de acciones en manos de directivos y primeros inversores, añadiendo presión bajista al valor. La historia de SpaceX apenas empieza en los mercados públicos, y su capacidad para equilibrar inversiones faraónicas con la senda hacia la rentabilidad será clave para recuperar la confianza de los inversores.
El análisis de Salseo
- El crecimiento de ingresos del 92% es espectacular, pero viene impulsado casi en exclusiva por Starlink, no por los cohetes. Esto significa que SpaceX se está convirtiendo en una empresa de telecomunicaciones que también hace lanzamientos, y su valoración dependerá cada vez más de cuántos suscriptores pueda sumar y de los contratos gubernamentales que consiga.
- Las pérdidas millonarias no son una sorpresa, pero sí lo es que la pérdida por acción sea tan inferior a la esperada. Esto indica que la empresa está gestionando mejor los costes de lo que el mercado creía, aunque el gasto en infraestructura de IA sigue siendo una apuesta arriesgada que tardará años en dar frutos, si es que los da.
- La caída del 24% desde la salida a bolsa refleja el miedo a la burbuja de la IA, pero también la incertidumbre sobre el modelo de negocio de SpaceX. El fin del 'lock-up' es una señal clave: si los insiders venden masivamente, confirmará que ni siquiera ellos confían en el precio actual; si aguantan, podría ser un voto de confianza.
- El hecho de que el negocio de lanzamientos, con contratos de la NASA, no sea rentable es una llamada de atención. Sugiere que la competencia en el sector espacial es feroz y que los márgenes son muy ajustados, incluso para el líder. El inversor debe vigilar si SpaceX logra trasladar su dominio tecnológico a beneficios sostenibles en todas sus divisiones.