SpaceX: un inversor top ve “apuestas grandes”, pero no compraría hoy

La acción cae un 30% desde máximos y rebota tras unos resultados con ingresos disparados. Un inversor de primer nivel reconoce el potencial de Musk, aunque prefiere quedarse fuera a estos precios.
SpaceX (NASDAQ:SPCX) aterrizó en bolsa hace unos meses y rápidamente se convirtió en una de las acciones más comentadas del mercado. Tras el entusiasmo inicial, sin embargo, el título se dejó alrededor de un 30% desde sus primeros máximos. Este mes la cosa ha cambiado de rasante: tras presentar sus resultados del segundo trimestre de 2026, con ingresos de 7.800 millones de dólares (un 92% más que el año anterior) y un EBITDA de 3.500 millones de dólares (un 191% más), la acción acumula una subida de aproximadamente el 12%.
Aun así, la compañía sigue en números rojos. SpaceX registró una pérdida trimestral de 541 millones de dólares, una mejora clara frente a los 1.000 millones que perdió en el mismo periodo de 2025. Pero el mercado no solo mira el balance: gran parte de su promesa depende de ejecutar proyectos técnicos de una complejidad enorme, y ahí es donde el debate entre alcistas y bajistas se pone interesante.
Geoffrey Seiler, inversor de cinco estrellas y uno de los profesionales mejor valorados por TipRanks (top 3%), lo resume así: “SpaceX es una apuesta por el futuro y por la visión de Elon Musk, que no tiene miedo de hacer apuestas grandes y audaces”. Entre los proyectos más ambiciosos está construir centros de datos en el espacio. La idea es tentadora: funcionarían con energía solar casi constante, liberarían a las redes eléctricas y de fibra de la saturación y esquivarían los problemas urbanísticos de tipo “no en mi patio trasero” que surgen en tierra firme.
Pero de la teoría a la práctica hay un trecho. Seiler recuerda que, para que sea viable, SpaceX tendrá que demostrar que puede lanzar y recuperar cohetes a gran ritmo, además de inventar sistemas de refrigeración que funcionen en el vacío del espacio. “Musk es sin duda un visionario, pero su historial con predicciones a tiempo es irregular, por decirlo suavemente”, añade. Por eso cree que SPCX cotizará más por el sentimiento del mercado que por sus cifras reales, al menos durante unos años, y de momento prefiere quedarse fuera: “Dada su valoración, su ya enorme capitalización bursátil y la naturaleza de sus proyectos, con mucho gasto de capital, no es una acción que compraría a estos niveles”.
Wall Street, en cambio, se inclina por el lado positivo. La acción tiene una recomendación consenso de Compra Moderada, con 24 valoraciones de compra, 5 de mantener y 3 de venta. El precio objetivo medio a 12 meses, de 232,35 dólares, apunta a un potencial de subida del 66% respecto al precio actual. La diferencia entre esa visión y la del inversor particular deja claro que, en una empresa como esta, el margen para el debate sigue siendo enorme.
El análisis de Salseo
- La mejora de resultados es real: el EBITDA se disparó un 191% y la pérdida se redujo de 1.000 a 541 millones de dólares, pero la compañía aún no es rentable. La clave no es cuánto crece, sino cuándo y cómo convierte esos ingresos en beneficio neto; mientras tanto, el precio dependerá de las expectativas.
- El proyecto de centros de datos orbitales es el verdadero catalizador a vigilar. Si SpaceX consigue demostrar lanzamientos rápidos, recuperación de cohetes y un sistema de refrigeración en el vacío, la narrativa dejaría de ser futurista y empezaría a tener números detrás. Cualquier avance o contrato en esa línea moverá más la acción que un trimestre al uso.
- El contraste entre el inversor top y Wall Street esconde la tensión de fondo: la calle descuenta un 66% de subida con el consenso de Compra Moderada, pero Seiler, que se dedica a esto, dice que a estos precios no toca. No es un consejo de compra o venta, pero sí una advertencia de que la valoración ya es exigente incluso para un negocio con este crecimiento.
- Conviene vigilar el calendario de promesas de Musk. Su historial con plazos es desigual y, si un proyecto estrella se retrasa, una acción que cotiza por sentimiento puede sufrir caídas bruscas. La reciente recuperación del 12% tras los resultados demuestra lo sensible que es SPCX a cualquier noticia, en ambos sentidos.