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La salida a bolsa de SpaceX abre el camino a Anthropic, según Renaissance Capital

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La salida a bolsa de SpaceX abre el camino a Anthropic, según Renaissance Capital

Matt Kennedy, estratega de Renaissance Capital, defiende que el estreno bursátil de SpaceX ha roto el bloqueo y allana el paso a otras grandes compañías privadas, con Anthropic en el punto de mira.

La salida a bolsa de SpaceX ha cambiado el tablero para las grandes compañías privadas. Esa es la tesis que defendió Matt Kennedy, estratega sénior de Renaissance Capital, en una mesa redonda de Bloomberg Markets and Finance en la que también participaron Lise Buyer, fundadora de la firma asesora Class V Group, y Ajay Shah, presidente de banca de inversión en tecnología global de Deutsche Bank Securities. Según Kennedy, el estreno en bolsa de la compañía aeroespacial ha servido de precedente y ha abierto la puerta a que otras empresas de gran tamaño y muy seguidas por los inversores, como Anthropic, se animen a dar el mismo paso.

Para entender por qué esto importa, conviene recordar qué es una salida a bolsa (una OPV o IPO, en la jerga anglosajona): es el momento en que una empresa deja de pertenecer solo a sus fundadores y a unos pocos inversores privados y pasa a vender acciones al público general, de modo que cualquiera puede comprarlas en el mercado. Durante años, muchas de las compañías tecnológicas más valiosas del mundo han preferido quedarse en manos privadas, donde no tienen que publicar sus cuentas cada trimestre ni rendir cuentas ante miles de accionistas. El problema es que, sin esas salidas, los inversores particulares se quedan fuera de las empresas que más crecen.

Por eso una operación de este calibre funciona como un efecto dominó. Cuando una compañía muy vigilada logra colocar sus acciones sin sustos, los bancos que organizan estas operaciones recuperan la confianza, los fondos vuelven a mirar el mercado de estrenos bursátiles y los directivos de otras empresas privadas dejan de ver la bolsa como un riesgo y empiezan a verla como una oportunidad. Renaissance Capital se dedica precisamente a analizar este tipo de operaciones, y Deutsche Bank es uno de los bancos que suele acompañar a las tecnológicas en su debut, así que la conversación no es teórica: es lo que estas firmas están viendo en sus mesas de trabajo.

El efecto se notaría sobre todo en sectores como el aeroespacial y de defensa y el de satélites, donde conviven compañías que llevan años en bolsa con otras que siguen siendo privadas. Si el goteo de salidas se confirma, los inversores tendrían acceso a nombres nuevos, los índices bursátiles irían incorporando estos valores y los fondos especializados en tecnología y espacio tendrían que reajustar sus carteras. Anthropic, en este contexto, sería la pieza más llamativa: una compañía de inteligencia artificial que hasta ahora se ha movido en el circuito privado y que, según esta lectura, ya tendría el camino despejado.

Conviene, eso sí, no correr. Que una empresa pueda salir a bolsa no significa que vaya a hacerlo: el paso definitivo se da cuando presenta públicamente su folleto de salida, el documento donde detalla sus números, sus riesgos y cuánto quiere recaudar. Hasta que eso ocurra, hablamos de expectativas. Y hay una cara B: las salidas a bolsa muy grandes absorben mucho dinero de los inversores, lo que a corto plazo puede restar demanda a otras compañías ya cotizadas del mismo sector. El éxito de una operación tampoco garantiza el de la siguiente.

El análisis de Salseo

  • El mecanismo real es un efecto precedente: cuando una empresa enorme y muy vigilada se estrena en bolsa sin descalabro, se rompe el miedo de las demás privadas y los bancos recuperan apetito por organizar nuevas operaciones. No es una opinión suelta, es cómo funciona cíclicamente el mercado de salidas a bolsa.
  • La clave para el inversor particular es el acceso: cada gran compañía que pasa de privada a cotizada entra en los índices y en los fondos, cambia el peso de su sector en las carteras y deja de estar reservada a unos pocos inversores institucionales. Eso altera la composición de lo que compras sin que tú muevas un dedo.
  • La señal concreta que hay que vigilar es el folleto de salida (el documento con cifras y riesgos que se hace público): ahí es cuando la noticia deja de ser un rumor de mesa redonda y se convierte en un plan real. Antes de eso, cualquier nombre que se mencione es solo una hipótesis.
  • La lectura contraria que el titular no cuenta: las salidas a bolsa gigantes absorben mucho dinero del mercado, así que a corto plazo pueden restar demanda a otras compañías ya cotizadas del mismo sector. Además, el éxito de un estreno no se contagia automáticamente al siguiente.

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