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SpaceX negocia con el Pentágono para dar potencia de cálculo a su IA militar

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SpaceX negocia con el Pentágono para dar potencia de cálculo a su IA militar

La empresa de Elon Musk podría cerrar un contrato de varios miles de millones con Defensa para ceder capacidad de computación en la nube.

SpaceX está en conversaciones con el Pentágono para suministrar capacidad de computación al Departamento de Defensa de Estados Unidos, según fuentes cercanas a las negociaciones. El acuerdo, que podría alcanzar un valor de varios miles de millones de dólares, permitiría a los militares aprovechar la infraestructura de la compañía para impulsar sus proyectos de inteligencia artificial.

Aunque SpaceX es conocida principalmente por sus cohetes y la constelación de satélites Starlink, la empresa ha ido ampliando sus capacidades tecnológicas hacia el procesamiento de datos. Este movimiento encaja con la estrategia del Pentágono de modernizar sus sistemas y ganar ventaja en el campo de la IA, un área cada vez más crítica para la defensa nacional.

El contexto es de creciente competencia entre potencias por el dominio de la inteligencia artificial aplicada a lo militar. Contar con un socio como SpaceX, que ya tiene una relación estrecha con el gobierno a través de contratos de lanzamiento y comunicaciones, podría acelerar el desarrollo de herramientas de análisis, simulación y toma de decisiones autónomas.

Por ahora, las conversaciones no han trascendido en detalles concretos sobre plazos o la forma exacta del servicio. Sin embargo, la sola posibilidad de que una empresa privada gestione una parte tan sensible de la infraestructura de defensa ya genera debate sobre seguridad y dependencia tecnológica.

De cerrarse, este contrato supondría un nuevo pilar de ingresos para SpaceX más allá del negocio espacial, y reforzaría su papel como proveedor estratégico del gobierno estadounidense.

El análisis de Salseo

  • Este acuerdo convertiría a SpaceX en un actor relevante del negocio de la nube para defensa, compitiendo indirectamente con gigantes como AWS o Microsoft Azure en el sector público.
  • La necesidad del Pentágono de externalizar capacidad de cómputo refleja la enorme demanda de infraestructura que está generando la IA, y cómo ni siquiera el presupuesto militar puede cubrirla internamente.
  • Para el inversor, la clave estará en el margen de este tipo de contratos: si son puramente de infraestructura o incluyen servicios de mayor valor añadido, lo que podría mejorar la rentabilidad de SpaceX a largo plazo.
  • El riesgo geopolítico no es menor: una dependencia excesiva de un proveedor privado para tareas de defensa podría generar tensiones regulatorias o de seguridad nacional en el futuro.

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Fuente: WSJ