Un inversor avisa: SpaceX podría desplomarse por su valoración y el fin del 'lockup'

James Halley, inversor y columnista de The Motley Fool, cree que la alta valoración de SpaceX y la expiración de la prohibición de venta de sus accionistas anticipan una caída este otoño. Wall Street, en cambio, sigue siendo optimista.
SpaceX (SPCX) saltó al parqué hace apenas unos meses con una expectación enorme. Tras el subidón de las primeras jornadas, sin embargo, la acción ha sentido la fuerza de la gravedad durante el verano. Aun así, nadie discute el ruido que genera la compañía liderada por Elon Musk: cuando presentó su folleto de salida a bolsa, habló de una oportunidad de mercado de 28,5 billones de dólares, que la empresa describe como "el mayor mercado direccionable de la historia de la humanidad". La mayor parte de ese pastel estaría, según la compañía, en las aplicaciones para empresas. La gran pregunta de aquí en adelante es si SpaceX será capaz de estar a la altura de semejante potencial y, más a corto plazo, si es o no una buena inversión.
El inversor James Halley, que también escribe para The Motley Fool, tiene motivos para pensar que la acción puede apagarse. "La elevada valoración de la acción y su volatilidad podrían estar preparando a los inversores para un batacazo este otoño", explica. El primer detonante es el llamado 'lockup' escalonado: el periodo durante el cual los accionistas que ya estaban dentro antes de la salida a bolsa se comprometen a no vender sus títulos. Ese compromiso expira para muchos accionistas a principios de diciembre (Musk no está entre ellos). Si una avalancha de inversores empieza a soltar sus acciones de SpaceX, dice Halley, podría desatarse una "espiral de ventas".
El segundo foco de preocupación son los números. SpaceX presentará previsiblemente sus resultados del tercer trimestre a principios de noviembre y no brilló con los del segundo, publicados a principios de agosto. La compañía elevó sus ingresos un 92%, hasta 7.800 millones de dólares, pero registró pérdidas netas de 541 millones. La acción cayó justo después de aquel informe y, según Halley, "es fácil ver cómo otro tercer trimestre poco espectacular hundiría aún más el valor". A eso se suma el precio: SpaceX cotiza a unas 90 veces sus ventas de los últimos doce meses, una prima "descomunal" frente a otras empresas de defensa, aeroespaciales y tecnológicas, lo que deja "poco margen de error". Para que se entienda: el mercado paga unos 90 dólares por cada dólar de ventas anuales, una cifra que solo se justifica si el crecimiento futuro es extraordinario.
Con todo, el inversor no es del todo negativo. Destaca el "enorme foso integrado" de la compañía (es decir, sus ventajas competitivas difíciles de replicar) y la trayectoria de Musk a la hora de escalar negocios de ingeniería complejos. En ese sentido, admite que hay recorrido al alza, aunque no es una inversión para estómagos sensibles. "El mercado está juzgando la acción por lo que podría hacer dentro de varios años y, aunque eso es arriesgado, ha funcionado para los primeros inversores de Tesla", concluye. Wall Street, por su parte, está más esperanzado que preocupado: con 26 recomendaciones de compra, 6 de mantener y 2 de venta, SPCX tiene un consenso de "compra moderada" y un precio objetivo medio a doce meses de 231,68 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza superior al 50%.
El análisis de Salseo
- El 'lockup' de diciembre es el catalizador más concreto de todo el relato: no depende de que el negocio vaya mal, sino de que muchos accionistas antiguos recuperen la libertad de vender. La clave no es solo cuántas acciones se liberan, sino cuántas de ellas quieren salir de verdad; por eso conviene vigilar el volumen de negociación y las primeras semanas tras la expiración, no el anuncio en sí.
- Una valoración de 90 veces ventas cambia por completo el tipo de riesgo: aquí no se paga por lo que la empresa gana hoy, sino por la promesa del mercado de 28,5 billones de dólares que ella misma dibujó en su folleto. El problema es que el listón ya está altísimo, así que el mercado no castigará que SpaceX crezca, sino que crezca menos de lo que ya da por hecho.
- Los resultados del segundo trimestre marcan el patrón a seguir: ingresos disparados (+92%) pero pérdidas de 541 millones. Eso indica que la compañía sigue en fase de inversión intensa y que el crecimiento se está comprando con dinero. La señal a vigilar en el informe de noviembre no es la cifra de ventas, sino si esa pérdida se estrecha o se ensancha con el mismo ritmo de crecimiento.
- Hay una divergencia llamativa entre el bajista y el consenso: Halley avisa de un batacazo mientras los analistas ven más de un 50% de recorrido y una mayoría clara de compras. Cuando el mercado está tan repartido no es porque nadie sepa leer los números, sino porque unos valoran el negocio de hoy y otros el de dentro de cinco años; esa tensión es, en sí misma, la razón de que la acción se mueva tanto.
- El propio autor admite el argumento contrario: el foso competitivo y la capacidad de Musk para escalar negocios de ingeniería complicada. Es el mismo debate que acompañó a Tesla durante años y que se resolvió a favor de quien aguantó; el matiz que no cuenta el titular es que estar en lo cierto a cinco años no protege de un mal trimestre a corto plazo.