SpaceX se enfrenta a su primera gran prueba: casi 1.000 millones de acciones se liberan este jueves

El fin del bloqueo para 911,5 millones de títulos de empleados y primeros inversores puede cambiar las reglas del juego en bolsa. ¿Se avecina un aluvión de ventas o un 'short squeeze'?
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk, se enfrenta este jueves 6 de agosto a un momento clave desde su histórica salida a bolsa. Hasta 911,5 millones de acciones en manos de empleados y primeros inversores quedarán liberadas y podrán venderse en el mercado. No se trata de una ampliación de capital, sino del fin del período de bloqueo ('lock-up') que impedía a estos accionistas históricos hacer caja tras años de espera.
La cifra es considerable si se compara con los aproximadamente 639 millones de acciones que salieron al mercado en la OPV de junio, cuando la compañía se estrenó en el Nasdaq a 135 dólares por título. Aquella operación valoró SpaceX en casi 1,8 billones de dólares, pero con una particularidad: solo una pequeña porción del capital (menos del 5%) cotizaba libremente. La escasez de papel disparó la demanda y llevó la acción a un máximo de 201,80 dólares.
Desde entonces, el panorama ha cambiado. La acción ha caído un 43% desde su pico y ronda los 114,53 dólares, por debajo del precio de salida. Parte de ese ajuste se debe a la expectativa de que muchos de esos accionistas quieran vender ahora que pueden. De hecho, se ha acumulado un importante interés corto (inversores que apuestan por la caída), lo que añade presión bajista pero también la posibilidad de un 'short squeeze' si las ventas internas son menores de lo esperado.
La comparación con la OPV de Uber es inevitable. Ambas empresas transformaron su industria, pero sus acciones sufrieron tras el debut porque el mercado pagó un precio que no dejaba margen para contratiempos. En el caso de SpaceX, el negocio no se ha deteriorado un 43% en semanas; lo que ha cambiado es la disposición de los inversores a pagar aquella prima de escasez.
Los inversores estarán muy atentos al volumen de negociación y al nivel de los 135 dólares como referencia psicológica. Además, esta es solo la primera fase de liberación: más adelante llegarán nuevos tramos que podrían seguir ampliando la oferta de títulos en circulación.
El análisis de Salseo
- El fin del 'lock-up' no es dilución, pero sí un cambio radical en la dinámica de oferta y demanda. Hasta ahora, la escasez artificial inflaba la valoración; a partir del jueves, el mercado empezará a descubrir el precio 'real' que los inversores están dispuestos a pagar por toda la compañía, no solo por una porción minúscula.
- La clave no es cuántas acciones se venden, sino quién vende y por qué. Si los empleados y primeros inversores, que conocen la empresa por dentro, deciden desprenderse de una parte significativa, el mercado lo interpretará como una señal de que el precio actual sigue siendo alto. Si retienen, podría desencadenar un 'short squeeze' que dispare la cotización.
- La caída del 43% desde máximos ya descuenta en parte el miedo a estas ventas. El verdadero riesgo es que la presión vendedora se prolongue en el tiempo con los siguientes tramos de liberación, convirtiendo a SpaceX en un valor 'pesado' difícil de digerir para el mercado.
- Vigila el volumen de negociación y el soporte de los 135 dólares (precio de la OPV). Si el precio aguanta por encima con volumen alto, indicará absorción institucional y confianza. Si perfora ese nivel con fuerza, la tesis de inversión a corto plazo se complica.