El precio de SpaceX puede subir un 43% si logra reutilizar su cohete Starship

Un analista de Pivotal Research ve potencial de subida del 43% en SpaceX, pero todo depende de un reto clave: lograr que el cohete Starship sea totalmente reutilizable. Si no lo consigue, la compañía valdría mucho menos.
El futuro de SpaceX en bolsa pasa por un único desafío: lograr que su cohete Starship sea totalmente reutilizable. Así lo cree el analista Jeffrey Wlodarczak, de Pivotal Research Group, que ha puesto a la compañía un precio objetivo de 220 dólares por acción, lo que implica un potencial de subida del 43% desde los niveles actuales, en los que ronda los 153 dólares tras ganar más de un 3% en la sesión del martes. Wlodarczak sostiene que la reutilización del Starship es la clave de todo el modelo de negocio de la empresa, que hoy alcanza una valoración de 2 billones de dólares.
El Starship es la pieza central para desbloquear gran parte del potencial de SpaceX. Con una capacidad de carga superior a las 100 toneladas métricas, más del cuádruple que el Falcon 9, el cohete está llamado a transportar satélites de próxima generación para Starlink e inteligencia artificial, además de llevar personas y mercancías a otros planetas. También podría ayudar a la compañía a ganar más contratos de defensa y a abrir nuevos mercados. Pero todo eso depende de que el vehículo sea capaz de volar muchas veces con un mantenimiento barato y una rápida rotación. Si lo consigue, el resto del modelo encaja; si no, la compañía sería 'diferente y mucho más pequeña', en palabras del analista.
SpaceX lleva tiempo refinando el Starship. De la tercera y última versión del cohete y su propulsor Super Heavy, solo se han realizado dos pruebas. La más reciente, el 24 de julio, fue la decimotercera misión, en la que desplegó 20 satélites Starlink V3 en órbita antes de que se desintegraran al reentrar en la atmósfera, tal y como estaba previsto. Ahora la empresa espera intentar su decimocuarto vuelo tan pronto como la próxima semana, aunque no ha anunciado sus objetivos para esa misión. Este test es clave para ver si el rápido despliegue de la flota empieza a ser una realidad.
El desarrollo del Starship ya le ha costado a SpaceX al menos 15.000 millones de dólares, y aumentar la capacidad de lanzamiento requerirá bastante más: la empresa planea gastar al menos 100.000 millones en un puerto espacial en Luisiana dedicado principalmente a este cohete. El CEO Elon Musk sueña con lanzar más de 30 cohetes de 124 metros al día desde ese lugar, y quiere que al menos uno vuele diariamente para agosto del próximo año. Mientras tanto, la competencia no se queda quieta: Rocket Lab quiere lanzar su Neutron a finales de este año o en 2027, Firefly Aerospace no espera volar con su Eclipse hasta el año que viene como mínimo, y Blue Origin lleva desde abril sin lanzar su New Glenn por arreglos en la plataforma.
La retirada del Falcon 9, prevista para principios de la década de 2030, podría dejar un hueco en la industria espacial. Musk ha insinuado que, cuando el Starship vuele de forma fiable varias veces por semana, tiene sentido ir reduciendo el Falcon, e incluso ha dicho que 'con suerte' algunas obligaciones contractuales del Falcon Heavy podrían transferirse al Starship. Mientras tanto, la firma privada Stoke Space Technologies, que desarrolla cohetes totalmente reutilizables, ha cerrado una ronda de financiación de 1.000 millones de dólares, elevando su capital total a 2.300 millones. Planea intentar su primer lanzamiento orbital con el Nova Pathfinder a principios de 2027, y ya tiene planes para un vehículo de carga media. Todo apunta a que el futuro del espacio de baja órbita está en la reutilización, y quien lo resuelva primero se llevará el gato al agua.
El análisis de Salseo
- El objetivo de 220 dólares no es una apuesta a que Starship funcione, sino a que reutilice un mismo vehículo entre 20 y 50 veces con un mantenimiento barato. El dato que hay que vigilar no es solo si despega, sino cuántas veces puede volar el mismo propulsor y en qué plazo.
- La decimocuarta misión, prevista para la próxima semana, será la primera oportunidad real de ver cómo SpaceX maneja la rápida rotación. Si logra recuperar y reutilizar el Super Heavy en pocos días, el mercado lo interpretará como una señal de que la tesis del analista es sólida.
- La competencia también está moviendo fichas: Stoke Space ha captado 1.000 millones de dólares para lo mismo que SpaceX, y Rocket Lab y Firefly buscan alternativas al Falcon 9. Esto significa que el foso de SpaceX no es tecnológicamente insuperable; la carrera es de costes y de rapidez.
- Hay una lectura contraria: si Starship tiene éxito, SpaceX retirará el Falcon 9, lo que dejará un hueco de oferta que otros podrían aprovechar. El éxito de SpaceX podría ser, al mismo tiempo, una oportunidad para sus rivales.