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SpaceX: el rally choca con otro desbloqueo de acciones el 9 de septiembre

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SpaceX: el rally choca con otro desbloqueo de acciones el 9 de septiembre

La acción de SpaceX (SPCX) ha demostrado que puede absorber grandes desbloqueos de acciones sin caer, pero el próximo 9 de septiembre llega otra oleada de 319 millones de acciones. ¿Aguantará el rally o los insiders aprovecharán para vender?

SpaceX (SPCX) se prepara para vivir el próximo 9 de septiembre una nueva prueba de fuego: alrededor de 319 millones de acciones adicionales se volverán elegibles para la venta. El evento coincide con el día 90 de negociación desde la salida a bolsa de la compañía y llega justo cuando la acción ha recuperado impulso y la narrativa de la inteligencia artificial sigue generando optimismo. No será un desbloqueo cualquiera: es el tercero de una serie escalonada que empezó en agosto y que terminará en diciembre.

Para entender lo que está en juego hay que mirar atrás. El primer y mayor desbloqueo, el 6 de agosto, liberó más de 900 millones de acciones de inversores tempranos. En lugar de provocar un desplome, la acción rebotó por encima de los 135 dólares de su precio de salida a bolsa en cuestión de días y, en las cinco sesiones siguientes, subió alrededor de un 35%, sumando unos 500.000 millones de dólares al valor de mercado. Ahora cotiza en torno a los 149 dólares, cerca de los 150 de su primera sesión, y aproximadamente un 20% por encima del nivel inmediatamente posterior al primer desbloqueo. El 9 de septiembre será el tercer desbloqueo; hubo otro el 20 de agosto y el último está programado para el 8 de diciembre.

La pregunta clave es si los insiders y primeros accionistas aprovecharán la liquidez para vender o si mantendrán sus posiciones apostando por el largo plazo. Muchos acumulan ganancias enormes: un empleado que recibió acciones cuando la empresa valía 10 o 20 dólares podría materializar una fortuna vendiendo parte de su participación a 150. Pero el hecho de que la acción absorbiera más de 900 millones de acciones nuevas en agosto sin colapsar sugiere que la demanda sigue siendo fuerte. El jueves, la acción subió un 6,4%, llegó a superar brevemente los 150 dólares por primera vez desde el 10 de julio y cerró en 149,74, con una capitalización de mercado de algo más de 2 billones de dólares.

El consenso de los analistas sigue siendo positivo. El precio objetivo medio se sitúa en 225,87 dólares, lo que implica un potencial de subida de alrededor del 50% desde los niveles actuales. Según los datos de FactSet, 28 analistas recomiendan comprar, tres sobreponderar, siete mantener, uno infraponderar y solo dos vender. La horquilla de objetivos es enormemente amplia, de 75 a 800 dólares. Entre los más optimistas está Oppenheimer, que elevó su precio objetivo de 250 a 280 dólares con una calificación de 'Outperform' (mejor que el mercado), lo que supone casi un 90% de upside. El argumento es que SpaceX se beneficiaría de la escasez de infraestructura de inteligencia artificial y que sus ingresos por IA crecen más rápido de lo esperado. El inversor Ross Gerber, incluso, ve más potencial en SpaceX que en Tesla y cree que las dos compañías de Elon Musk podrían acabar fusionándose, dado que xAI es crítico para el futuro de Tesla.

Pero hay un obstáculo importante: la valoración. Su precio equivale a unas 65 veces sus ventas anuales, una valoración muy exigente que ya descuenta un futuro en el que el gasto en infraestructura de IA se convierte en beneficios rápidos y duraderos. Sin embargo, el gasto de capital ya supera con creces los ingresos y los acuerdos de computación y clientes pueden cancelarse con poco aviso. Si el crecimiento de los ingresos por IA no aparece pronto en los resultados, el múltiplo se comprimirá con fuerza y la acción sufrirá. Ese es el dilema del inversor: momentum a corto plazo contra una tesis de valoración exigente.

El análisis de Salseo

  • El desbloqueo del 9 de septiembre es más pequeño que el de agosto (319 millones frente a más de 900), pero la verdadera prueba no es el tamaño, sino si los insiders deciden monetizar. El patrón de agosto crea una expectativa de que 'esta vez también aguantará', y eso puede llevar a una confianza excesiva. Hay que vigilar el volumen y si la acción cierra por debajo de niveles clave (135-140 dólares) para detectar si la oferta supera a la demanda.
  • SpaceX ya no se valora solo como una empresa espacial, sino como una apuesta por la infraestructura de inteligencia artificial. Eso explica el múltiplo de 65 veces ventas. Pero la letra pequeña es que los acuerdos de computación pueden cancelarse a corto plazo y el capex está muy por encima de los ingresos. La señal clave será la próxima presentación de resultados y cualquier dato sobre ingresos por IA.
  • El rango de precios objetivo es de 75 a 800 dólares. Esa amplitud no es un consenso, sino un síntoma de que los analistas están haciendo apuestas muy distintas sobre cómo se materializa la tesis de IA. Para un inversor particular, es una advertencia de que el precio objetivo medio (225 dólares) no es un ancla fiable.
  • La idea de que SpaceX y Tesla puedan fusionarse, defendida por Ross Gerber, es un ejemplo de cómo el mercado proyecta sinergias que aún no existen. 'Tesla no posee su sistema operativo, lo tiene SpaceX' es una afirmación llamativa, pero la integración de xAI en Tesla está lejos de estar asegurada. Este tipo de narrativa alimenta el rally, pero también añade volatilidad porque es una historia que puede cambiar de un día para otro.

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Fuente: Invezz