SpaceX retrasa seis días el primer vuelo orbital de Starship y sus acciones caen

SpaceX aplaza del 22 al 28 de septiembre el primer vuelo orbital de Starship, que debe desplegar 26 satélites Starlink de nueva generación. Las acciones bajan más del 2% mientras los inversores minoristas recogen beneficios.
SpaceX ha movido ficha y no le ha sentado del todo bien en bolsa. La compañía ha retrasado seis días el primer vuelo orbital de su cohete Starship: la misión, conocida como Flight 14, estaba prevista para el 22 de septiembre y se va finalmente al 28 de septiembre. La reacción del mercado fue inmediata: las acciones de la compañía llegaron a caer más del 2% en el momento de escribirse estas líneas.
No es un vuelo cualquiera. Según los planes de la empresa, Starship debe alcanzar unos 275 kilómetros sobre la Tierra y completar aproximadamente seis órbitas durante una misión que rozará las diez horas. En ese tiempo está previsto que despliegue 26 satélites Starlink V3, la nueva generación de su red de internet por satélite. Cada uno de estos V3 está diseñado para añadir alrededor de un terabit por segundo de capacidad a Starlink, así que un vuelo exitoso serviría para comprobar si el cohete —mucho más grande— es capaz de empezar a poner en órbita los satélites que la compañía necesita para seguir haciendo crecer ese negocio. La prueba no acaba ahí: el propulsor Super Heavy intentará un aterrizaje en el mar, mientras que la nave Starship buscará un amerizaje controlado en el Pacífico. Es decir, en esta ocasión no se intentará la conocida captura con la torre 'Mechazilla'.
El retraso llega en un momento en el que los pequeños inversores ya estaban recogiendo parte del beneficio. Según estimaciones de JPMorgan recogidas por Barron's, los inversores particulares habrían vendido unos 570 millones de dólares en acciones de SpaceX en las últimas tres semanas, de los cuales unos 250 millones corresponderían solo a la última semana. Una cifra relevante porque da idea de que, pese al entusiasmo general, hay gente pasando por caja.
Frente a ese movimiento, uno de los grandes nombres de la compañía mantiene la fe intacta. El inversor milmillonario Ron Baron, cuya firma Baron Capital tiene alrededor de 25.000 millones de dólares en acciones de SpaceX, se declaró muy optimista en declaraciones a CNBC. Según sus cálculos, Starlink genera hoy cerca de 18.000 millones de dólares de ingresos anuales y esa cifra podría alcanzar el billón de dólares en diez años. A ese nivel, Baron estima que la compañía podría generar entre 700.000 y 800.000 millones de dólares de beneficio bruto operativo (EBITDA), unas cifras que, en su opinión, sostendrían una valoración de entre 14 y 15 billones de dólares. Eso sí, son estimaciones a largo plazo del propio inversor, no una previsión oficial de la empresa. Preguntado por la especulación sobre una posible fusión entre SpaceX y Tesla, Baron se limitó a decir que apoyaría cualquier decisión que tome Elon Musk.
¿Y qué opina el conjunto de los analistas que siguen el valor? La media de sus recomendaciones es de 'compra moderada', con 26 compras, seis mantener y dos ventas en los últimos tres meses. El precio objetivo medio se sitúa en 232,07 dólares por acción, lo que implicaría un potencial de subida del 52,9% respecto a la cotización actual.
El análisis de Salseo
- El retraso de seis días es, en lo operativo, casi ruido: la fecha 'buena' también dependería del clima y de los últimos chequeos. Lo que de verdad se prueba en este vuelo es si SpaceX puede empezar a desplegar la siguiente generación de Starlink; si el despliegue de los 26 satélites falla, ahí sí habría un problema de fondo para su negocio de internet por satélite.
- La venta de unos 570 millones de dólares por parte de inversores particulares en tres semanas apunta a una presión de corto plazo más que a un cambio de tesis: en compañías que acaban de aterrizar en bolsa es habitual que parte del accionariado recorte posiciones. La señal a vigilar no es el titular del retraso, sino si ese goteo de ventas minoristas se acelera o se frena en las próximas semanas.
- Las cifras de Ron Baron (de 18.000 millones de facturación a un billón en diez años, y una valoración de hasta 15 billones) son un ejercicio teórico de un accionista con una posición enorme, no una guía de la compañía. Sirven para entender la escala de la apuesta, pero cualquier cálculo de cuánto vale SpaceX hoy depende por completo de cuánto beneficio acabe generando Starlink.
- Lo que el titular no cuenta es que este vuelo incluye dos pruebas técnicas muy concretas: el aterrizaje en el mar del propulsor Super Heavy y el amerizaje controlado de Starship. Que no se intente la captura con la torre 'Mechazilla' sugiere que la empresa va paso a paso y prefiere asegurar datos antes que arriesgar una maniobra más ambiciosa.