SpaceX revela a sus grandes accionistas: Alphabet y Nvidia entre ellos

SpaceX, la empresa de cohetes y satélites de Elon Musk, ha revelado quiénes son sus mayores accionistas antes de su esperada salida a bolsa. Alphabet y Nvidia figuran entre los principales, con participaciones valoradas en miles de millones.
SpaceX, la compañía de cohetes y satélites de Elon Musk, ha sacado a la luz la lista de sus mayores accionistas. La empresa, valorada en unos dos billones de dólares, reveló en junio a los tenedores de al menos el 5% de sus acciones antes de su esperada salida a bolsa, pero no identificó a los que están por debajo de ese umbral. Ahora, gracias a los registros de carteras del segundo trimestre, se han conocido varios nombres nuevos.
El propio Musk, fundador y consejero delegado, posee aproximadamente 6.420 millones de acciones, cerca del 49% de la compañía. Su fortuna, impulsada por SpaceX y Tesla, supera los 860.000 millones de dólares, lo que le convierte en la persona más rica del mundo. Entre los inversores institucionales destaca Alphabet, la matriz de Google, que controla unos 551 millones de títulos, un 4,2% valorado en 94.000 millones de dólares a finales de junio. La tecnológica invirtió 900 millones en SpaceX en 2015, una apuesta que se ha revalorizado enormemente.
Otros accionistas relevantes son Valor Equity Partners, con un 3,8% (unos 86.000 millones), gestionado por Antonio Gracias, aliado de Musk desde hace 25 años; y Peter Thiel, cofundador de PayPal, que a través de Founders Fund posee un 3,2% valorado en 73.000 millones. Fidelity Investments, uno de los mayores gestores de activos del mundo, tiene un 2,3% (unos 52.000 millones), mientras que Gigafund, firma de capital riesgo fundada por Luke Nosek, controla un 1,3%.
El fondo soberano de Arabia Saudí, el Public Investment Fund, cuenta con un 1,2% (26.300 millones), en línea con la estrategia del príncipe heredero Mohamed bin Salman de diversificar la economía del país. Baron Capital, D1 Capital Partners y Nvidia completan la lista. El gigante de los chips de inteligencia artificial, la empresa más valiosa del mundo, posee un 0,9% valorado en casi 21.000 millones. Su consejero delegado, Jensen Huang, ha elogiado en repetidas ocasiones a Musk y sus compañías.
La revelación de estos accionistas ofrece una foto del respaldo financiero que tiene SpaceX antes de su salto al parqué. La presencia de pesos pesados como Alphabet y Nvidia no solo aporta capital, sino también credibilidad y conexiones estratégicas en sectores clave como la inteligencia artificial y la tecnología. Para los inversores minoristas, conocer a estos actores puede ser una pista de hacia dónde soplan los vientos en la industria espacial y de satélites.
El análisis de Salseo
- La lista confirma que SpaceX es un imán para el capital institucional más grande del mundo: Alphabet, Nvidia y fondos soberanos. Eso da una pista de que el sector espacial ya no es solo cosa de gobiernos, sino un negocio con potencial de retorno enorme, y que los grandes jugadores quieren estar dentro antes de la salida a bolsa.
- Que Nvidia, el rey de la inteligencia artificial, tenga un 0,9% de SpaceX no es casualidad: los satélites de Starlink generan cantidades ingentes de datos que requieren chips de IA para procesarlos. Esta participación refuerza la alianza entre dos de las empresas más valiosas del mundo, y puede ser el preludio de colaboraciones más profundas en el futuro.
- La salida a bolsa de SpaceX, valorada en dos billones de dólares, será uno de los mayores eventos financieros de la década. Pero ojo: el control absoluto de Musk (49%) significa que los accionistas minoritarios tendrán poco poder de voto. Los inversores deberán valorar si les compensa entrar en una empresa donde el fundador manda casi sin oposición.
- El fondo saudí y otros inversores internacionales no solo buscan rentabilidad, sino también acceso a tecnología estratégica. Esto puede generar tensiones regulatorias en Estados Unidos, donde se vigila cada vez más la inversión extranjera en empresas sensibles. La participación del PIF podría ser un punto de fricción en el futuro, aunque por ahora no ha habido problemas.