SpaceX se casa con Nvidia: Musk apuesta todo a sus chips y descarta a la competencia

Elon Musk anuncia que SpaceX usará exclusivamente GPUs de Nvidia, cortando lazos con Intel, AMD y Broadcom. La decisión, revelada en su primera llamada de resultados como empresa cotizada, refuerza la alianza con Jensen Huang mientras los inversores digieren fuertes pérdidas trimestrales.
SpaceX ha decidido jugárselo todo a una sola carta: los chips de Nvidia. En su primera conferencia de resultados como empresa cotizada, Elon Musk anunció que la compañía aeroespacial utilizará exclusivamente unidades de procesamiento gráfico (GPU) de Nvidia, descartando a rivales como Intel, AMD y Broadcom. "De ahora en adelante, construiremos exclusivamente sobre Nvidia porque creemos que la arquitectura Vera Rubin es la mejor", afirmó Musk, refiriéndose a la capacidad de cómputo de su empresa. "Creemos que es el mejor ordenador de inteligencia artificial y valoramos enormemente nuestra estrecha cooperación con Nvidia en muchos niveles. Así que somos exclusivos de Nvidia".
El movimiento supone un giro estratégico relevante, ya que las grandes tecnológicas suelen diversificar proveedores para evitar cuellos de botella y dependencias excesivas. Musk, sin embargo, parece convencido de que la tecnología de Nvidia no tiene rival. Añadió que SpaceX recibirá un porcentaje significativo de las GPU de Nvidia el próximo año, lo que sugiere que la empresa espacial podría convertirse en una fuente notable de ingresos para el fabricante de chips.
Nvidia ya era un socio tecnológico clave para las empresas públicas de Musk, Tesla y SpaceX, suministrando plataformas de GPU para entrenamiento de modelos de IA, simulación y computación avanzada. Aunque Tesla ha invertido fuertemente en chips de IA personalizados, sigue utilizando GPU de Nvidia para diversas cargas de trabajo. Tras la llamada, Musk reiteró su compromiso en X: "SpaceX se ha comprometido a usar GPU de Nvidia exclusivamente porque son las mejores".
El anuncio coincidió con la presentación de los primeros resultados trimestrales de SpaceX como empresa cotizada, donde reportó un aumento de ventas del 92% interanual hasta los 7.800 millones de dólares, impulsado por el crecimiento en infraestructura de IA y Starlink. Musk proyectó alcanzar una tasa de ingresos anuales de 100.000 millones de dólares para finales de año, aunque Wall Street se mostró cauteloso ante el ritmo de gasto y su impacto en la rentabilidad a corto plazo. A pesar de los ingresos récord, los inversores se centraron en el elevado gasto en IA y una pérdida de 541 millones de dólares, lo que hizo caer las acciones más de un 7% en el after-hours.
La relación entre Musk y Nvidia es mutuamente halagadora. El CEO de Nvidia, Jensen Huang, ha elogiado repetidamente a Musk como un "ingeniero extraordinario" y ha calificado de "clase mundial" el trabajo en productos como Grok de xAI y los de Tesla. Este acuerdo exclusivo no solo blinda a Nvidia frente a sus competidores en el segmento de centros de datos para IA, sino que también subraya la creciente importancia de SpaceX como cliente de alto perfil en la carrera por la infraestructura de inteligencia artificial.
El análisis de Salseo
- La exclusividad con Nvidia elimina a Intel, AMD y Broadcom de un contrato potencialmente enorme, justo cuando estos intentan ganar terreno en el mercado de aceleradores de IA. Para Nvidia, supone asegurarse ingresos recurrentes de un cliente que aspira a facturar 100.000 millones de dólares al año, reforzando su dominio en un momento en que la competencia se intensifica.
- La decisión de Musk choca con la estrategia habitual de las grandes tecnológicas de no depender de un único proveedor. Si Nvidia sufre retrasos en su arquitectura Vera Rubin o problemas de suministro, SpaceX podría enfrentar cuellos de botella críticos en sus ambiciosos planes de IA y Starlink, sin alternativas inmediatas.
- Aunque los ingresos de SpaceX se dispararon un 92%, el mercado castigó las acciones por las fuertes pérdidas y el elevado gasto en IA. La apuesta exclusiva por Nvidia puede interpretarse como una señal de confianza en la hoja de ruta del fabricante, pero también como un riesgo concentrado que los inversores deberán vigilar trimestre a trimestre.
- El guiño de Musk a la arquitectura Vera Rubin —aún no lanzada comercialmente— sugiere que el acuerdo va más allá del corto plazo y podría implicar acceso preferente a tecnologías futuras. Habrá que seguir de cerca las próximas presentaciones de Nvidia para ver si SpaceX aparece como un socio estratégico destacado en el roadmap de productos.