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SpaceX sigue caro tras su salida a bolsa, pero los bajistas tienen un problema

·NeutralImpacto medio
SpaceX sigue caro tras su salida a bolsa, pero los bajistas tienen un problema

Los títulos de SpaceX se han desplomado más de un 50% desde máximos, pero los resultados del segundo trimestre y los contratos de IA han dejado la tesis bajista mucho más difícil de defender.

SpaceX ya cotiza en bolsa y su estreno fue histórico: la mayor salida a bolsa por valor de mercado de la historia, ligada además a una de las tesis de inversión más ambiciosas que se recuerdan. Las acciones debutaron a 135 dólares, llegaron a superar los 225 y después cayeron hasta unos 105, lo que supone una corrección de más del 50% desde el pico. Castigar la euforia inicial probablemente no fue un error del mercado; lo que sí puede haber sido un error es dar por hecho que el precio todavía tenía mucho más que caer.

El problema original era, básicamente, matemático. Con una valoración de salida de alrededor de 1,8 billones de dólares y casi 100 veces las ventas de 2025, el mercado exigía un crecimiento casi imposible para justificar una rentabilidad decente. Ese crecimiento parecía ciencia ficción de folleto, pero ha empezado a aparecer antes de lo que esperaban incluso los más optimistas. En el segundo trimestre, la compañía ingresó 7.810 millones de dólares, un 92% más que un año antes, lo que deja un ritmo anualizado de unos 31.000 millones frente a los 18.700 millones facturados en todo 2025. Además, la pérdida operativa del trimestre se estrechó desde los 970 millones del año anterior hasta apenas 143 millones.

El otro pilar es la inteligencia artificial. Goldman Sachs proyectaba 322.000 millones de dólares de ingresos por IA para 2030, una cifra que sonaba a pura aspiración y que ha empezado a aterrizar en forma de contratos reales. Anthropic ha cerrado un acuerdo de aproximadamente 1.250 millones de dólares al mes por potencia de computación y Google (GOOGL) otro de unos 920 millones mensuales. Más recientemente, el director financiero de SpaceX, Bret Johnsen, desveló un tercer contrato de cerca de 1.100 millones al mes con un cliente sin identificar. Solo estos tres acuerdos equivalen a cerca de 39.000 millones de dólares anualizados cuando estén a pleno rendimiento.

Starlink, por su parte, ha dejado de ser la pata que sostenía el resto de los proyectos para convertirse en un negocio enorme y rentable por sí mismo. Los abonados pasaron de 6 a 12 millones en un año, y solo en el segundo trimestre el segmento de conectividad facturó 4.290 millones de dólares con un beneficio operativo de 1.660 millones, lo que equivale a un margen operativo del 39%. Todo ello mientras el ingreso medio por usuario caía de 85 a 66 dólares, consecuencia de la expansión internacional y de la apuesta por planes más asequibles.

El mercado también digirió sin sobresaltos el mayor obstáculo técnico de la tesis: el vencimiento del periodo de bloqueo de los accionistas iniciales. El primer gran desbloqueo llegó el 6 de agosto y liberó alrededor de 911 millones de acciones adicionales. Lejos de hundirse, el valor subió más del 6% ese mismo día y cerró agosto en torno a un 32% por encima de los mínimos del mes. Poco después, los analistas empezaron a poner precio a esa opcionalidad: Oppenheimer elevó su objetivo de 250 a 280 dólares, Bernstein de 239 a 248 y Morgan Stanley lo situó en 300 dólares por acción. Con todo, la valoración sigue siendo extrema y mucho del recorrido futuro depende de Starship, así que la lectura más razonable hoy es la de mantener, no la de lanzarse a comprar.

El análisis de Salseo

  • El corazón del asunto es matemático: salir a bolsa valorada en unos 1,8 billones de dólares y casi 100 veces las ventas de 2025 obligaba a crecer a un ritmo casi irreal. Que el segundo trimestre llegue con un +92% no convierte la acción en barata, pero sí cambia el debate: ya no se discute si el crecimiento es posible, sino cuántos años de este ritmo hacen falta para justificar el precio actual.
  • Los contratos de IA son lo que convierte la opcionalidad en caja contante, pero también el mayor foco de riesgo: tres acuerdos de computación suman cerca de 39.000 millones anualizados y dependen de muy pocos clientes (Anthropic, Google y uno sin identificar). Si uno de ellos se cae o no se renueva, el relato de crecimiento esperado se tambalea mucho más que cualquier otro pilar del negocio.
  • Starlink es el negocio real debajo de los proyectos ambiciosos: duplica abonados hasta 12 millones y logra un margen operativo del 39% en conectividad. El matiz que no cuenta el titular es que el ingreso medio por usuario cae de 85 a 66 dólares, así que la rentabilidad futura depende de seguir sumando clientes a buen ritmo para compensar la rebaja de precios.
  • El desbloqueo de 911 millones de acciones el 6 de agosto fue la gran prueba técnica y el precio no solo aguantó, sino que subió. La señal a vigilar son los próximos vencimientos de bloqueo (más oferta de papel) y, sobre todo, los avances operativos de Starship: buena parte de los objetivos de los analistas, que llegan hasta los 300 dólares, descansa sobre un programa que aún tiene que demostrar su viabilidad comercial a gran escala.

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Fuente: TipRanks