SpaceX sigue en caída libre: sus acciones ya valen menos que en su estreno en bolsa

Las acciones de SpaceX bajan otro 2% y cotizan por debajo del precio de salida a bolsa, mientras los inversores temen una avalancha de ventas por el fin de los bloqueos y el aumento de posiciones bajistas.
La montaña rusa de SpaceX no da tregua. Este jueves, los títulos de la compañía aeroespacial retrocedieron cerca de un 2%, situándose en torno a los 132 dólares. Con esta nueva caída, las acciones acumulan un descenso que las deja por debajo de los 135 dólares a los que debutaron en bolsa el mes pasado, borrando de un plumazo la euforia inicial de su salida al parqué.
El desplome no es casual. Los inversores están haciendo cuentas y no les salen. Por un lado, la valoración de SpaceX sigue siendo de las más altas de Wall Street: cotiza a unas 48 veces sus ingresos estimados, una prima enorme si la comparamos con los múltiplos de otras compañías como Tesla, que ronda las 15 veces. Y por si fuera poco, se acerca una fecha clave que pone nervioso a más de uno: el fin de las restricciones de venta para una buena parte de los accionistas.
Se espera que, tras la presentación de resultados del segundo trimestre —prevista para principios de agosto—, se libere aproximadamente el 20% de las acciones en circulación. Hablamos de unos 911,5 millones de títulos, valorados en unos 123.000 millones de dólares, que podrían salir al mercado de golpe. Es más del doble del valor de las acciones que actualmente cotizan libremente en el Nasdaq. Y aún hay más: si el precio se mantiene por encima de 175,50 dólares durante varios días, otros 455,8 millones de acciones podrían quedar desbloqueadas.
Mientras tanto, los bajistas se frotan las manos. Según datos de S3 Partners, las posiciones cortas se han disparado hasta alcanzar unos 185 millones de acciones, lo que representa cerca del 29% del capital flotante y unos 25.000 millones de dólares en apuestas contra la compañía. Hace solo tres semanas, ese porcentaje era de apenas un 5% o 7%. El caldo de cultivo perfecto para una tormenta perfecta.
A pesar del chaparrón, los analistas mantienen la calma. De los 32 que cubren el valor, 27 recomiendan comprar. Confían en el potencial a largo plazo de Starlink, los contratos gubernamentales y la capacidad de Elon Musk para atraer inversores, aunque la empresa perdiera casi 5.000 millones de dólares el año pasado. La próxima prueba de vuelo del Starship, prevista para hoy, podría ser un catalizador a corto plazo, pero el verdadero examen llegará con los resultados trimestrales y la temida liberación de acciones.
El análisis de Salseo
- La caída por debajo del precio de salida a bolsa es una señal de alarma: el mercado está descontando que la oferta de acciones se multiplicará en agosto, y eso suele presionar los precios a la baja, especialmente si los resultados no sorprenden.
- El aumento masivo de posiciones cortas no es solo una apuesta contra la valoración; también refleja la expectativa de que muchos empleados y primeros inversores querrán vender tras el bloqueo, lo que podría generar una espiral bajista.
- Aunque los analistas sigan siendo optimistas, el múltiplo de 48 veces ingresos es difícil de justificar si no hay beneficios a la vista. La clave estará en si SpaceX logra demostrar que Starlink y los lanzamientos pueden generar caja suficiente para sostener esa prima.