SpaceX (SPCX) sube un 8%: los analistas ven un gigante de la IA y de los cohetes

SpaceX (SPCX) se dispara un 8% tras el respaldo de varios analistas, que elevan sus objetivos de precio y destacan el potencial de su negocio de inteligencia artificial, con ingresos que podrían multiplicarse casi por cinco en 2027.
SpaceX (SPCX) ha subido alrededor de un 8% este jueves después de que varios analistas renovaran su confianza en la compañía, con argumentos que van mucho más allá de los cohetes: la inteligencia artificial se ha convertido en el gran motor de la historia. El miércoles, Timothy Horan, de Oppenheimer, elevó su precio objetivo de 250 a 280 dólares y mantuvo su recomendación de compra. También Deutsche Bank y Bank of America reiteraron su apuesta positiva, y el 1 de septiembre J.P. Morgan hizo lo propio con un objetivo de 240 dólares. En la misma línea, Douglas Harned, de Bernstein, cree que los ingresos por IA de SpaceX se multiplicarán casi por cinco, pasando de 24.600 millones de dólares en 2026 a 115.100 millones en 2027.
¿Por qué tanto optimismo? Horan destaca que SpaceX tiene una plataforma de IA verticalmente integrada, es decir, controla toda la cadena: acceso a datos, capital y GPUs gracias a su relación con el gigante de los chips Nvidia (NVDA). Además, la compra de Cursor le parece transformadora, porque los datos y la lógica de su programación agéntica (código que actúa por sí mismo) mejoran el conjunto de la plataforma de IA, como se ve en Grok Bot y en las mejoras de Grok 4.6, con más avances esperados en Grok 5.0. El analista cree que la productividad y el uso de la IA, tanto en SpaceX como en el mercado en general, están superando las expectativas, aunque la infraestructura sigue limitando el crecimiento. De hecho, ve posible que los chips Rubin de Nvidia se paguen en un año.
J.P. Morgan también se muestra alcista después de los primeros resultados de SpaceX desde su salida a bolsa. La firma señala que la integración vertical y el rápido progreso en IA han mejorado claramente las perspectivas de crecimiento. La dirección de la compañía espera cerrar 2026 con 100.000 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales (ARR, por sus siglas en inglés) y alcanzar un billón de dólares (un millón de millones) en 2030, un año antes de lo previsto. Según J.P. Morgan, la IA y el cómputo son los principales motores de monetización, con planes para ampliar la capacidad de cómputo de más de 2 GW en 2026 a entre 5 y 10 GW en 2027. La firma también es optimista sobre la oportunidad de IA empresarial, gracias a los precios premium de la nube, la compra de Cursor y la reducción de la brecha de rendimiento entre los modelos de última generación y Grok. Además, cree que SpaceX se acerca a un punto de inflexión en la reutilización de Starship y en la cadencia de lanzamientos.
Con todo, no todo es un camino de rosas. J.P. Morgan reconoce que el vencimiento del periodo de bloqueo (lock-up) de unas 370 millones de acciones, previsto para el 9 y 10 de septiembre, puede provocar caídas, pero lo ve como una oportunidad de compra. En Wall Street, el consenso actual es de compra moderada, con 25 analistas recomendando comprar, seis manteniéndose neutrales y tres aconsejando vender. El precio objetivo medio de 228,04 dólares implica un potencial de subida del 50,3%.
El análisis de Salseo
- El titular se queda corto: lo que está moviendo la acción no es el cohete, sino la idea de que SpaceX se ha convertido en una empresa de infraestructura de IA con acceso a GPUs de Nvidia. Esa integración vertical es lo que los analistas están pagando, y por eso el precio objetivo sube.
- Las cifras que maneja Bernstein son un aviso: pasar de 24.600 millones a 115.100 millones de dólares de ingresos por IA en un año es un salto enorme. Si la demanda de IA no acompaña, la valoración actual se queda sin soporte; el 'payback' de un año de los chips Rubin es una apuesta, no una certeza.
- El vencimiento del lock-up del 9 y 10 de septiembre es el evento concreto a vigilar. 370 millones de acciones pueden llegar al mercado y generar presión vendedora; los analistas lo llaman oportunidad, pero para el inversor es un riesgo de volatilidad a corto plazo.
- El consenso de compra moderada con un objetivo medio de 228 dólares esconde una gran dispersión: hay objetivos de 280 y de 240. Eso significa que el mercado no tiene una visión única y que la subida del 8% es más un reflejo de optimismo que un cambio fundamental confirmado.