SpaceX sube en bolsa tras la prueba 13 de Starship, pero el vuelo 14 promete emociones fuertes

Las acciones de SpaceX repuntaron ligeramente tras un ensayo 'casi perfecto' del cohete Starship, aunque la euforia se desvaneció rápido. La mirada ya está puesta en el vuelo 14, que se anticipa mucho más ambicioso.
SpaceX completó el viernes por la noche la decimotercera prueba de vuelo de su enorme cohete Starship, un ensayo que la propia compañía calificó de 'casi perfecto'. La noticia provocó una subida inicial de las acciones de SPCX en la apertura del lunes, pero las ganancias no duraron. De hecho, la acción venía de caer un 7% la semana anterior, encadenando su tercera semana consecutiva en rojo.
A pesar del éxito técnico, el mercado parece haberse acostumbrado a los hitos de SpaceX y ahora exige más. Cada prueba de Starship acerca a la empresa a sus grandes objetivos: lanzar satélites Starlink de forma masiva, realizar misiones lunares para la NASA y, en última instancia, colonizar Marte. Pero los inversores ya descuentan estos avances y buscan catalizadores más concretos, como contratos comerciales o ingresos recurrentes.
El vuelo 14, que se perfila como el siguiente gran paso, promete ser 'salvaje' según fuentes cercanas al proyecto. Aunque no se han detallado públicamente los objetivos, se espera que incluya maniobras más complejas, como una transferencia de combustible en órbita o un intento de captura del propulsor Super Heavy con la torre de lanzamiento, algo que solo se ha logrado una vez. Estos hitos son críticos para demostrar la reutilización completa del sistema.
SpaceX, que cotiza bajo el ticker SPCX, sigue siendo una de las empresas más seguidas del sector aeroespacial y de defensa. Su valoración depende en gran medida de las expectativas futuras, ya que sus finanzas no son públicas con el detalle de otras compañías cotizadas. Por eso, cada prueba técnica tiene un impacto directo en la confianza del mercado sobre la capacidad de ejecución de Elon Musk y su equipo.
Mientras tanto, la competencia en el sector espacial no se detiene. Empresas como Blue Origin o United Launch Alliance avanzan en sus propios cohetes reutilizables, aunque a un ritmo mucho más lento. El dominio de SpaceX en lanzamientos comerciales y su constelación Starlink le dan una ventaja competitiva, pero el camino hacia la rentabilidad de Starship aún está lleno de incertidumbres técnicas y regulatorias.
El análisis de Salseo
- El mercado ya no se impresiona solo con pruebas exitosas: los inversores quieren ver cómo Starship se traduce en ingresos. Cada vuelo acerca a SpaceX a misiones comerciales y de la NASA, pero el reloj corre y la paciencia tiene un límite.
- La caída semanal del 7% antes de la prueba sugiere que hay dudas más profundas, quizás ligadas al gasto enorme en I+D o a la dilución de valor por futuras ampliaciones de capital. El éxito técnico no siempre calma esos miedos.
- El vuelo 14 podría ser un punto de inflexión si logra hitos como la transferencia de combustible en órbita, una tecnología clave para misiones a la Luna y Marte. Si falla, la acción podría sufrir un castigo desproporcionado por la alta expectación.
- A largo plazo, la ventaja competitiva de SpaceX es real, pero la valoración actual de SPCX ya descuenta un futuro casi perfecto. Cualquier retraso o accidente grave podría ajustar bruscamente las expectativas.