SpaceX sube más de un 5%: los analistas ven la IA como su nuevo motor

La acción de SpaceX rebota con fuerza tras las previsiones alcistas de Bernstein y Oppenheimer, que ven la inteligencia artificial como su mayor fuente de ingresos. El lastre: miles de millones de acciones por desbloquearse.
La acción de SpaceX (SPCX) ha rebotado con fuerza este jueves, subiendo más de un 5% hasta rondar los 148 dólares, después de dos sesiones a la baja. El motivo: los analistas están reformulando la compañía como algo más que una empresa de cohetes y satélites. Cada vez más, la infraestructura de inteligencia artificial, la computación y los futuros centros de datos orbitales se convierten en piezas clave de la tesis de inversión.
Bernstein SocGen Group ha reiterado su calificación de 'Outperform' y mantiene su precio objetivo de 248 dólares. El analista Douglas Harned espera que los ingresos por IA se multipliquen casi por cinco, pasando de 24.600 millones de dólares en 2026 a 115.100 millones en 2027. Eso convertiría a la IA en la mayor fuente de ingresos de la compañía. En total, Bernstein prevé que los ingresos crezcan de 46.400 millones en 2026 a 150.400 millones en 2027, con la IA aportando la mayor parte del aumento. La valoración también incorpora el potencial de los centros de datos orbitales, lo que abre otra vía de crecimiento más allá de los negocios actuales.
Oppenheimer también se muestra muy optimista. La firma ha elevado su precio objetivo para SpaceX de 250 a 280 dólares, lo que implica una subida potencial de alrededor del 100% desde el nivel reciente de unos 139 dólares. Oppenheimer destaca la plataforma de IA verticalmente integrada de SpaceX como un diferenciador clave, combinando datos, capital, acceso a GPUs a través de su relación con Nvidia y la capacidad de construir infraestructura rápidamente. La firma también señala la adquisición de Cursor como un catalizador para su estrategia de IA, que ha reforzado los datos y la lógica de codificación agéntica, con beneficios esperados en Grok Bot y Grok 4.6, y mejoras adicionales con Grok 5.0. Oppenheimer afirma que la productividad y el uso de la IA están superando las expectativas tanto para SpaceX como para la industria en general, aunque la infraestructura sigue siendo un cuello de botella. La firma ha elevado sus estimaciones de ingresos a largo plazo en torno a un 10% por el mayor precio de la computación de IA; un mayor gasto de capital podría aumentar esa mejora a largo plazo hasta cerca del 20%.
Sin embargo, el panorama no es todo positivo. El suministro de acciones recién desbloqueadas sigue siendo un riesgo clave. A diferencia del típico periodo de bloqueo único tras una salida a bolsa, SpaceX ha adoptado una estructura escalonada, con acciones disponibles para negociar en varios intervalos. Unas 912 millones de acciones quedaron disponibles el 6 de agosto, seguidas de otras 319 millones previstas para el 20 de agosto. Se espera que unas 600 millones de acciones queden disponibles en septiembre y otras 630 millones o más en octubre. Para finales de 2026, aproximadamente 4.900 millones de acciones de SpaceX habrán quedado disponibles para negociar, lo que representa alrededor del 70% de las acciones no en manos de Elon Musk. Este aumento constante de la oferta negociable ha sido un factor importante en el comportamiento inicial de la acción. Los inversores se han mostrado cautelosos a la hora de comprar antes de posibles tomas de beneficios por parte de los primeros accionistas, lo que ayudó a empujar a SpaceX por debajo de los 105 dólares en julio, muy por debajo de su precio de salida a bolsa de 135 dólares. La capacidad de la acción para sostener el rebote puede depender de si la creciente confianza en la oportunidad de IA de SpaceX puede superar el continuo suministro de los próximos desbloqueos.
El análisis de Salseo
- El mercado está empezando a pagar a SpaceX como una plataforma de infraestructura de IA, no como una empresa de cohetes. Eso explica que el valor pueda moverse por previsiones de analistas y no por noticias de lanzamientos: la tesis de inversión se está desplazando hacia la computación y los datos.
- La relación con Nvidia es el eslabón clave. Si la IA de SpaceX despega como prevén los analistas, el aumento de demanda de cómputo no solo beneficiaría a SpaceX, sino que también podría traducirse en más negocio para el fabricante de chips. Es un efecto de segunda ronda que convierte a SpaceX en un proxy indirecto de la demanda de GPUs.
- El verdadero lastre no es la competencia ni la regulación, sino el calendario de desbloqueos. Con miles de millones de acciones entrando al mercado hasta finales de 2026, el suministro puede ahogar cualquier rally. La señal a vigilar es si la confianza en la IA puede absorber las próximas olas de acciones (septiembre, octubre) sin que el precio se desplome.
- La compra de Cursor es más relevante de lo que parece. No es un simple 'hype' de IA: aporta datos y lógica de codificación agéntica que aceleran el desarrollo de productos como Grok Bot o Grok 5.0. Esa integración vertical es lo que Oppenheimer considera un diferenciador frente a otros rivales.