SpaceX sueña a lo grande con IA y robots en la Luna, pero la factura asusta a Wall Street

SpaceX presentó resultados trimestrales con ingresos disparados, pero su gasto récord en infraestructura de IA provocó una caída de hasta el 11% en bolsa. Elon Musk defiende su visión de un futuro espacial con centros de datos orbitales y robots lunares.
SpaceX, la compañía aeroespacial de Elon Musk que salió a bolsa en junio con una IPO récord de 86.000 millones de dólares, presentó este martes sus primeros resultados como empresa cotizada. Las cifras fueron impresionantes: los ingresos trimestrales se dispararon un 92% respecto al año anterior, hasta los 7.800 millones de dólares, superando las expectativas de los analistas. Además, la empresa redujo sus pérdidas netas casi a la mitad, situándolas en 541 millones de dólares, y destacó el fuerte crecimiento de su negocio de inteligencia artificial gracias a acuerdos con Anthropic y Google.
Sin embargo, la euforia se torció en el mercado 'after-hours'. Las acciones de SpaceX llegaron a caer un 11% porque los inversores se fijaron en un dato que eclipsó todo lo demás: el gasto en infraestructura de IA. La compañía desembolsó casi 16.000 millones de dólares en el trimestre, muy por encima de los 13.000 millones que esperaba Wall Street y más del doble que en el trimestre anterior. Esta factura astronómica despertó el fantasma que ya ha golpeado a otros gigantes tecnológicos como Tesla o Google en las últimas semanas: el miedo a que el retorno de estas inversiones faraónicas no llegue a tiempo.
En la conferencia con analistas, Musk y su equipo defendieron el gasto como imprescindible para alcanzar unos objetivos que parecen sacados de una novela de ciencia ficción. El hombre más rico del mundo explicó que Starlink, el negocio de conectividad que ya es la principal fuente de ingresos de SpaceX, podría dar un salto estratosférico proporcionando ancho de banda a robots humanoides —presumiblemente fabricados por Tesla— tanto en la Tierra como en el espacio. Pero la visión va mucho más allá: Musk habló de usar robots en la Luna para escalar la fabricación y construir un 'acelerador de masas', una especie de catapulta electromagnética para lanzar objetos al espacio.
"Si tienes un acelerador de masas en la Luna, sé que suena totalmente loco, pero probablemente puedas escalar a mil veces la economía de la Tierra en términos de inteligencia lanzada al espacio, quizás incluso un millón de veces", afirmó Musk, que adelantó a 2029 su previsión de que SpaceX alcance un billón de dólares en ingresos. Además, anunció que el año que viene comenzarán a lanzar sus centros de datos orbitales, bautizados como Starmind. El director financiero, Bret Johnsen, intentó calmar los ánimos asegurando que la infraestructura de IA se paga sola en menos de un año, y que el gasto en capital se mantendrá similar en los próximos dos trimestres, lo que podría llevar la inversión anual a unos 65.000 millones de dólares.
La volatilidad de las acciones de SpaceX no es nueva. El valor ya cotiza un 16% por debajo del precio de la IPO, y este jueves vence el primer período de bloqueo para los primeros inversores y empleados, lo que podría liberar unos 100.000 millones de dólares en acciones al mercado. A pesar de las turbulencias, los resultados muestran un negocio subyacente sólido: los ingresos de Starlink superaron con creces las previsiones, y el segmento empresarial y gubernamental creció más del 108% interanual. SpaceX también viene de dos lanzamientos exitosos de su enorme cohete Starship, clave para llevar centros de datos y manufactura a la órbita. Musk, fiel a su estilo, restó importancia a la competencia: "Esto es como si los New York Yankees jugaran contra un equipo de ligas infantiles. Es ridículo".
El análisis de Salseo
- El desplome de la acción tras un batacazo en beneficios muestra que el mercado ya no tolera el 'gasto ahora, beneficios después'. La factura de IA de SpaceX es tan descomunal que ni siquiera unos ingresos récord logran calmar a los inversores, que exigen ver retornos concretos y rápidos.
- La visión de Musk de una economía lunar multiplicada por mil depende de tecnologías que aún no existen a escala comercial (robots humanoides, aceleradores de masas, centros de datos orbitales). El riesgo es que el sueño se coma el flujo de caja antes de que ninguna de estas piezas encaje.
- El vencimiento del 'lock-up' el jueves añade una presión bajista adicional: la posible salida de inversores tempranos y empleados podría amplificar la volatilidad, más allá de los fundamentales del negocio. Habrá que vigilar el volumen de ventas en los próximos días para ver si el castigo es pasajero o estructural.
- A pesar del ruido, el negocio tradicional de SpaceX (Starlink y lanzamientos) goza de una salud envidiable, con crecimientos de triple dígito en segmentos clave. Si la apuesta por la IA sale bien, la recompensa podría ser enorme, pero el camino está lleno de baches y el reloj corre en contra de la paciencia de Wall Street.