SpaceX, tras comprar Cursor, también tantea a Cognition AI: Musk acelera su apetito por la IA

SpaceX, la empresa de Elon Musk, ha intentado adquirir Cognition AI, creadora del asistente de programación Devin, poco después de cerrar la compra de Cursor por 60.000 millones de dólares. El movimiento confirma la estrategia de Musk de dominar el software de desarrollo con IA.
Elon Musk no se detiene. Su empresa aeroespacial SpaceX, que ya cotiza en bolsa, ha puesto sus ojos en Cognition AI, una startup de inteligencia artificial especializada en programación automática. Según Bloomberg, SpaceX contactó con Cognition AI el pasado 19 de agosto para explorar una posible compra, justo después de haber iniciado la adquisición de Cursor, la plataforma de código con IA. Aunque las conversaciones se han enfriado, ambas partes siguen valorando un acuerdo que daría a Cognition AI acceso a la potencia de cálculo de SpaceX.
Cognition AI es conocida por Devin, una herramienta que actúa como un trabajador virtual capaz de resolver proyectos de programación complejos de forma autónoma. La startup ya estaba valorada en 26.000 millones de dólares en mayo, y ahora negocia una nueva ronda de financiación que la situaría en los 40.000 millones. Ese salto refleja el enorme interés de los inversores por las plataformas de software autónomo, un sector que se ha convertido en el campo de batalla de la inteligencia artificial.
Para SpaceX, esta estrategia va mucho más allá de los cohetes. La compañía acaba de cerrar la compra de Anysphere, la empresa detrás de Cursor, por 60.000 millones de dólares, y Musk estaría utilizando estas operaciones para ampliar las capacidades de software de SpaceX tras su debut en bolsa en junio. La idea es clara: integrar herramientas de IA que escriban y reparen código automáticamente, reduciendo costes y acelerando el desarrollo de sus sistemas.
El movimiento también refleja la creciente competencia con gigantes como OpenAI y Anthropic, que dominan el campo de los modelos de lenguaje. Musk, que ya tiene su propia empresa de IA (xAI), parece decidido a no quedarse atrás en la carrera por el software que impulsará la próxima generación de aplicaciones. La pregunta es si esta voracidad compradora se traducirá en ventajas reales para SpaceX o si, por el contrario, acabará diluyendo su foco en el negocio espacial.
Según datos de TipRanks, SpaceX (SPCX) tiene una recomendación de compra moderada por parte de 32 analistas, con un precio objetivo medio de 228,59 dólares, lo que implica un potencial de subida cercano al 64%. Sin embargo, conviene recordar que estas valoraciones son solo opiniones y que el mercado de la IA es volátil.
El análisis de Salseo
- La compra de Cursor por 60.000 millones y el tanteo a Cognition AI muestran que SpaceX quiere ser un jugador clave en el software de IA, no solo en cohetes. Esto diversifica su negocio, pero también añade riesgo: integrar startups de IA no es lo mismo que lanzar satélites.
- El interés de Musk por Cognition AI, incluso después de enfriarse las conversaciones, sugiere que busca asegurarse acceso a tecnologías de programación autónoma. Si el acuerdo se cierra, daría a SpaceX una ventaja competitiva en eficiencia de desarrollo, pero también podría encarecer la operación si la valoración sigue subiendo.
- La valoración de Cognition AI ha pasado de 26.000 a 40.000 millones en pocos meses. Ese ritmo refleja una burbuja en el sector de la IA, y SpaceX está dispuesta a pagar precios altos. Los inversores deberían vigilar si estas compras generan retornos o si son solo una carrera por el prestigio.
- La lectura contraria: mientras Musk acelera en IA, su negocio principal (espacio) sigue siendo el que genera ingresos. Si las adquisiciones no se integran bien, podrían distraer recursos y gestión, algo que los accionistas de SPCX deberían tener en cuenta.