SpaceX usará gas natural para su megafábrica de chips, no los paneles solares de Tesla

SpaceX construirá centrales de gas natural para alimentar su fábrica de semiconductores Terafab en Texas, dejando de lado la energía solar de Tesla, su socio en el proyecto.
SpaceX ha confirmado que alimentará su futura fábrica de chips Terafab con centrales eléctricas de gas natural, según un informe de Bloomberg. Riley Trettel, responsable de desarrollo energético y de centros de datos de la compañía, explicó en una reunión pública que SpaceX 'traerá su propia energía' al proyecto, que también incluirá grandes baterías de almacenamiento.
Lo que más llama la atención es la ausencia total de energía solar terrestre en los planes. Tesla, que además de fabricar coches es un desarrollador de proyectos solares, es socio en Terafab. Sin embargo, ni en este anuncio ni en comunicaciones anteriores de SpaceX se menciona el uso de paneles solares de Tesla para la fábrica.
Este movimiento encaja con la apuesta reciente de Elon Musk por el gas natural. Sus centros de datos de xAI en Memphis funcionan casi exclusivamente con este combustible fósil. Además, Musk compró hace poco una empresa especializada en centrales de gas y SpaceX ha anunciado planes para adquirir turbinas de gas por valor de 2.800 millones de dólares en los próximos tres años.
Terafab se ubicará en el condado de Grimes, a unos 72 kilómetros al noroeste del centro de Houston. SpaceX, que salió a bolsa recientemente con una OPI que recaudó 87.500 millones de dólares, recibió una exención fiscal del 100% por parte del condado a cambio de invertir al menos 5.000 millones de dólares antes de 2030 y crear un mínimo de 1.800 empleos a tiempo completo para 2035. Texas también aporta 30 millones en incentivos.
La primera fase de la fábrica costará 16.800 millones de dólares, aunque SpaceX había estimado previamente un coste total de 55.000 millones. Terafab producirá chips para los centros de datos que operarán SpaceX y su filial xAI. El auge de la inteligencia artificial ha disparado la demanda de nuevas centrales de gas en todo el sector, elevando sus costes un 66%. Texas se ha convertido en el epicentro de estos centros de datos que 'traen su propia energía', con más de 70 gigavatios de capacidad proyectada. Sin embargo, estas turbinas de gas pueden emitir cantidades significativas de contaminación, y xAI ya ha sido demandada por usar turbinas sin permiso en una de las zonas más contaminadas del país.
El análisis de Salseo
- La decisión de usar gas natural en lugar de energía solar revela una tensión entre la imagen verde de Musk y las necesidades prácticas de sus proyectos: los centros de datos y las fábricas de chips requieren un suministro eléctrico constante y masivo que las renovables, por sí solas, aún no pueden garantizar de forma rentable.
- Para los inversores en SpaceX (SPCX), esta noticia muestra que la compañía prioriza la velocidad y el control sobre la sostenibilidad. Construir su propia generación con gas le permite evitar cuellos de botella en la red eléctrica de Texas y acelerar la puesta en marcha de Terafab, algo clave en la carrera por la IA.
- El coste de las turbinas de gas se ha disparado un 66% por la alta demanda del sector, lo que podría presionar los márgenes del proyecto. Sin embargo, los incentivos fiscales y la escala de la inversión sugieren que SpaceX ve esto como un mal necesario para asegurar su independencia energética.
- El riesgo reputacional y regulatorio es real: la demanda contra xAI por contaminación en Memphis es un aviso de que estas plantas de gas pueden enfrentar oposición legal y social, especialmente en un estado como Texas, donde la red ya está tensionada y los consumidores son sensibles a los aumentos de precios.