SpaceX vs. Rocket Lab: ¿quién tiene la ventaja de cara a 2027?

TipRanks da mejor nota de mercado a SpaceX (Smart Score 9 frente a 5) y mejor consenso de analistas a Rocket Lab, con un potencial de subida casi idéntico: un 56,42% frente a un 55,69%. Los catalizadores de cada una para 2027 no se parecen en nada.
Dos de los nombres más seguidos del sector espacial, SpaceX (SPCX) y Rocket Lab (RKLB), se han convertido en la comparación obligada para el inversor que quiere exponerse al espacio. Según los datos que maneja la plataforma de análisis TipRanks, la ventaja cambia según qué se mire: SpaceX gana en su «Smart Score», una nota que combina ocho factores de mercado que históricamente se han relacionado con el comportamiento futuro de una acción. Su 9 la coloca en la categoría de «Outperform», la de compañías que se espera que lo hagan mejor que el conjunto del mercado. Rocket Lab, en cambio, se queda en un 5, que TipRanks clasifica como «Neutral». Lo curioso es que el recorrido que los analistas ven a ambas acciones es casi calcado: un 56,42% para SpaceX y un 55,69% para Rocket Lab. Es decir, el mercado espera que suban prácticamente lo mismo, pero la herramienta de TipRanks dice que una tiene más papeletas que la otra de batir al índice.
Rocket Lab tiene por delante varios catalizadores. El más inmediato es el lanzamiento número 97 de su cohete pequeño Electron, previsto para el 25 de septiembre desde Nueva Zelanda. Pero la verdadera apuesta es Neutron, su cohete reutilizable de carga media: la compañía calcula que cada misión le reportará entre 50 y 55 millones de dólares de ingresos, y si funciona bien abriría un mercado mucho más amplio que el que cubre hoy con Electron. A eso se suma su plan para adquirir Iridium Communications (IRDM), una operación que añadiría el negocio de las comunicaciones por satélite a sus dos patas actuales: los lanzamientos y los sistemas espaciales. El analista de Cantor Fitzgerald Andres Sheppard considera que la acción está en un «buen punto de entrada» justo antes del primer vuelo de Neutron y de esa compra. Wall Street, de momento, le da un consenso de compra fuerte: 14 recomendaciones de compra y tres de mantener, con un precio objetivo medio de 109,47 dólares, lo que implica alrededor de un 55,6% de potencial desde los niveles actuales.
En el caso de SpaceX, la pelota está en el tejado de los eventos corporativos y técnicos. Este mismo 24 de septiembre se liberan cerca de 328 millones de acciones que hasta ahora estaban bloqueadas, lo que se conoce como el vencimiento del periodo de bloqueo tras la salida a bolsa: si sus dueños deciden vender, la presión sobre el precio puede aumentar. Para el 28 de septiembre está previsto el vuelo 14 de Starship, que desplegará por primera vez satélites Starlink V3 en su red. Los inversores miran además el crecimiento de Starship y Starlink y el negocio de inteligencia artificial, que podría convertirse en una fuente extra de demanda a medida que la compañía amplía su infraestructura y su capacidad de cómputo. El consenso de los analistas es de compra moderada, con 26 compras, cinco mantener y dos ventas emitidas después de su salida a bolsa, y un precio objetivo medio de 232,07 dólares, un 56,4% por encima del precio actual.
El titular, en realidad, esconde dos formas muy distintas de invertir en el espacio. Rocket Lab es una empresa que factura por poner cosas en órbita y que ahora quiere sumar ingresos recurrentes con la compra de Iridium; su riesgo está en si Neutron vuela a tiempo y a qué coste. SpaceX es una compañía ya enorme que se juega su siguiente fase en dos frentes muy caros, la constelación de nueva generación Starlink y el negocio de IA, además de gestionar el exceso de acciones que llegan al mercado tras su salida a bolsa. Que el consenso sobre Rocket Lab sea más entusiasta (ninguna venta) y el de SpaceX más tibio (dos ventas) da una pista de que la segunda cotiza ya con muchas expectativas metidas dentro del precio.
El análisis de Salseo
- Cuidado con el «empate» del 56,42% frente al 55,69%: un potencial de subida parecido no significa un riesgo parecido. SpaceX acaba de liberar 328 millones de acciones que antes no podían venderse y eso puede meter mucho más papel en el mercado, así que el mismo recorrido puede venir con bastantes más bandazos. La señal a vigilar es el volumen negociado en los días posteriores a esa fecha.
- El Smart Score que da ventaja a SpaceX (9 frente a 5) no mide fundamentales, mide factores de mercado que históricamente han anticipado buenos comportamientos. En el caso de Rocket Lab, lo que de verdad mueve la tesis es si Neutron vuela y a qué coste, algo que ninguna nota resumen: si el primer lanzamiento se retrasa, el 55% de potencial que calculan los analistas se queda en teoría.
- La compra de Iridium supone un cambio de naturaleza para Rocket Lab: pasa de ser lanzador y fabricante a tener también negocio de comunicaciones por satélite, con ingresos más recurrentes pero con más deuda y una integración complicada. Habrá que ver cómo se financia la operación y qué dice la dirección sobre el impacto en los márgenes, porque ahí es donde se puede torcer.
- SpaceX se juega la próxima fase en dos frentes que se comen mucho capital: desplegar Starlink V3 con Starship y montar el negocio de IA. El matiz que no cuenta el titular es que su consenso es más frío que el de Rocket Lab (dos analistas recomiendan vender frente a ninguno), señal de que la valoración tras la salida a bolsa ya descuenta bastante éxito.