SpaceX vs Rocket Lab: ¿Qué acción espacial prefiere Wall Street?

Wall Street ve más potencial en SpaceX que en Rocket Lab, aunque ambas compañías están creciendo con fuerza. SpaceX destaca por su negocio de Starlink y su apuesta por la IA, mientras Rocket Lab se prepara para lanzar su cohete Neutron y adquirir Iridium.
SpaceX y Rocket Lab son dos de las empresas más ambiciosas del sector espacial, pero siguen caminos muy distintos. Mientras SpaceX, la compañía de Elon Musk, combina sus lanzamientos con el negocio de internet por satélite Starlink y una fuerte apuesta por la inteligencia artificial, Rocket Lab busca ampliar su presencia en toda la cadena de suministro espacial, desde cohetes hasta satélites y servicios de comunicaciones. Wall Street, por ahora, prefiere a SpaceX, pero ambas ofrecen oportunidades interesantes.
En el último trimestre, SpaceX demostró su enorme tamaño. Los ingresos totales alcanzaron los 7.810 millones de dólares, un 91,9% más que el año anterior. De esa cifra, 4.290 millones provinieron de Starlink y servicios de conectividad, mientras que el segmento de inteligencia artificial generó 2.560 millones. Sin embargo, los costes también se dispararon: el gasto en investigación y desarrollo fue de 3.550 millones, y el gasto de capital (capex) llegó a 18.370 millones, un aumento del 557% interanual, con 15.830 millones destinados solo a IA. La compañía completó dos pruebas de vuelo exitosas de su cohete Starship V3 y firmó acuerdos de servicios en la nube por valor de 14.100 millones, lo que sugiere que sus inversiones podrían dar frutos.
Rocket Lab, por su parte, es mucho más pequeña pero no menos ambiciosa. La empresa quiere controlar más partes de la cadena de suministro espacial, y su propuesta de adquisición de Iridium Communications es un claro ejemplo. El acuerdo, valorado en unos 8.000 millones de dólares a nivel de empresa, daría a Rocket Lab una red de comunicaciones por satélite ya establecida, en lugar de tener que construirla desde cero. Además, la compañía está a punto de completar su cohete reutilizable Neutron, que espera llevar a la plataforma de lanzamiento en el cuarto trimestre de 2026. En el segundo trimestre, los ingresos crecieron un 62% hasta los 234 millones, y la cartera de pedidos alcanzó los 2.360 millones. La dirección espera ingresos de entre 250 y 265 millones en el tercer trimestre.
Wall Street, sin embargo, ve más recorrido en SpaceX. El precio objetivo medio para SPCX es de 228,59 dólares, lo que implica un potencial de subida del 63,6%. Para Rocket Lab, el precio objetivo es de 110,93 dólares, con un potencial del 45,7%. Los analistas creen que SpaceX tiene más margen de crecimiento gracias a su diversificación y a su liderazgo en IA, aunque también asumen riesgos como la integración de Iridium o la incertidumbre sobre el rendimiento de Neutron.
En resumen, ambas compañías están en una fase de expansión agresiva, pero con estrategias diferentes. SpaceX apuesta por la escala y la tecnología, mientras Rocket Lab busca integrarse verticalmente. Los inversores deberán vigilar de cerca los avances de Starship, el lanzamiento de Neutron y la evolución de los ingresos para decidir cuál de las dos merece la pena en cartera.
El análisis de Salseo
- La apuesta de SpaceX por la IA es un arma de doble filo: el gasto de capital se disparó un 557%, pero los acuerdos de nube por 14.100 millones sugieren que ya hay demanda. La clave será si consigue convertir esas inversiones en ingresos recurrentes.
- Rocket Lab está jugando a largo plazo con la compra de Iridium: en lugar de construir una red de satélites desde cero, adquiere una ya operativa. Eso reduce el riesgo de ejecución, pero añade complejidad de integración y una deuda considerable.
- Neutron es el gran comodín de Rocket Lab: si el cohete llega a la plataforma en 2026 y funciona, podría competir directamente con SpaceX en lanzamientos pequeños. Pero si se retrasa, la compañía perderá credibilidad.
- Wall Street prefiere SpaceX por su tamaño y diversificación, pero eso también significa que su valoración ya descuenta mucho crecimiento. Rocket Lab, al ser más pequeña, podría ofrecer una revalorización mayor si cumple sus objetivos, aunque con más riesgo.