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SpaceX contra Tesla: los analistas ven un 36% de recorrido en SpaceX y solo un 3% en Tesla

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SpaceX contra Tesla: los analistas ven un 36% de recorrido en SpaceX y solo un 3% en Tesla

Con SpaceX ya cotizando en bolsa, el inversor que quiere exposición a Elon Musk tiene dos opciones sobre la mesa: la compañía de cohetes y satélites o la de coches y energía. Wall Street se decanta claramente por la primera, con mucho más margen de subida según sus precios objetivo.

Hasta hace poco, quien quería meter dinero en el universo de Elon Musk tenía básicamente una puerta de entrada: Tesla. Ahora hay dos, porque SpaceX (ticker SPCX) también cotiza en bolsa y compite por el mismo bolsillo del inversor particular. La pregunta del millón es cuál de las dos es mejor compra, y de momento la respuesta de Wall Street es bastante clara: SpaceX. El precio objetivo medio que le dan los analistas (es decir, lo que creen de media que valdrá la acción dentro de 12 meses) apunta a una subida de en torno al 36%, frente al 3% escaso que le queda a Tesla.

SpaceX ya no es solo una empresa de cohetes. A cierre de junio tenía 12 millones de abonados de Starlink, el doble que un año antes, y los ingresos de conectividad subieron un 66% interanual hasta 4.290 millones de dólares en el segundo trimestre. El matiz incómodo: el ingreso medio por abonado al mes cayó a 66 dólares desde 85, porque la compañía está captando clientes con planes más baratos y con su expansión internacional. Es decir, gana volumen pero a precios más bajos. A eso se suma el negocio de inteligencia artificial que llegó con la compra de xAI en febrero: facturó 2.560 millones en el trimestre, frente a 737 millones un año antes. Con todo, los ingresos totales del trimestre llegaron a 7.810 millones (frente a 4.070 millones) y las pérdidas netas se estrecharon hasta 541 millones desde 1.010 millones. El problema es que el gasto en investigación y desarrollo sube con fuerza por la infraestructura de IA y por el desarrollo de Starship: un retraso del cohete o unas inversiones en IA que no rindan lo esperado se llevarían por delante buena parte del relato. Además, Starship acaba de completar su primer despliegue orbital de satélites Starlink V3 que generan ingresos, un catalizador de peso a corto plazo.

Tesla juega otra liga: tiene que demostrar que vende coches suficientes como para sostener su valoración mientras se gasta una fortuna en conducción autónoma e inteligencia artificial. Los datos del tercer trimestre dieron algo de aire, con 486.532 vehículos entregados frente a los 480.126 del segundo trimestre y unos 24.600 más de lo que esperaba el mercado. Las instalaciones de almacenamiento energético subieron ligeramente, de 13,5 a 13,7 GWh. La cita clave llega el 21 de octubre, cuando publique las cuentas completas del trimestre. La cara B está en la rentabilidad: en el segundo trimestre los ingresos crecieron un 26% interanual hasta 28.240 millones, pero el beneficio neto atribuible a los accionistas cayó un 5% hasta 1.110 millones y el beneficio operativo se desplomó un 57% hasta 398 millones. La inversión en tecnología y capacidad de producción se disparó hasta 5.790 millones, lo que dejó el flujo de caja libre en negativo: -1.090 millones.

Ese dinero va a parar al servicio Robotaxi, al software de conducción autónoma (FSD) y al robot humanoide Optimus, las tres patas con las que Tesla quiere justificar su valoración. Pueden convertirse en nuevas fuentes de ingresos con el tiempo... o no llegar a tiempo de compensar el gasto. Ahí está el riesgo de ejecución que arrastra la compañía.

¿Y qué dicen los analistas? SpaceX se lleva un consenso de compra fuerte: 27 compras, 4 mantener y 2 ventas, con un precio objetivo medio de 235,45 dólares, lo que implica un recorrido del 36,2%. Tesla tiene un consenso de compra moderada: 12 compras, 11 mantener y 2 ventas, con un objetivo medio de 391,40 dólares que deja apenas un 2,9% de subida. Traducido al cristiano: el mercado ya da por hecho que el Robotaxi y Optimus funcionarán, mientras que en SpaceX todavía ve margen para sorpresas positivas, aunque también asume más riesgo porque la empresa aún pierde dinero.

El análisis de Salseo

  • El negocio de SpaceX ya no se juzga por los lanzamientos, sino por Starlink y la IA: la conectividad crece con fuerza y la IA aporta ya 2.560 millones al trimestre. Pero el dato que de verdad manda es el ingreso medio por abonado, que ha caído de 85 a 66 dólares al mes. Si sigue bajando mientras se duplican los clientes, la empresa ganará tamaño sin ganar rentabilidad. Ese dato es el que hay que vigilar en el próximo trimestre.
  • Starship es la pieza que puede arreglar ese problema: poner en órbita satélites Starlink V3 de verdad abarata el coste por satélite, que es la palanca que compensa los planes más baratos. Un retraso del cohete golpea dos veces: encarece el despliegue y quema más caja en I+D. La cadencia de lanzamientos es la señal concreta a seguir.
  • La comparación de precios objetivo es la parte más reveladora: a Tesla le queda solo un 2,9% de recorrido, lo que significa que la acción ya descuenta que el Robotaxi y el robot Optimus serán un éxito. El riesgo no es que fallen del todo, sino que funcionen 'solo' bien. En SpaceX pasa lo contrario: 27 de 33 analistas recomiendan comprar, pese a que la compañía sigue perdiendo 541 millones al trimestre.
  • El 21 de octubre Tesla publica sus cuentas completas y ahí se verá si el récord de entregas se traduce en mejores márgenes o si el beneficio operativo sigue en caída libre: es el catalizador más cercano para la acción. En el lado de SpaceX, la incógnita es si el negocio de IA empieza a compensar el aumento de gasto o si de momento solo añade costes al balance.

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Fuente: TipRanks