Square y Google se alían para que pedir comida por Maps sea más fácil que nunca

La integración de Square con Google Maps permitirá a los restaurantes recibir pedidos directamente desde la app, agilizando el proceso y mejorando la visibilidad de los negocios locales.
Square ha dado un paso más en su colaboración con Google para transformar la forma en que pedimos comida. La compañía de pagos y gestión de negocios ha anunciado que los vendedores del sector de alimentación y bebidas en Estados Unidos podrán integrarse con Ask Maps, la función conversacional de Google Maps. Esto significa que, cuando un usuario busque un restaurante y quiera hacer un pedido, podrá hacerlo directamente desde la aplicación de mapas, sin necesidad de saltar a otra plataforma.
La integración aprovecha la tecnología de Square para restaurantes, permitiendo que los menús, horarios y opciones de pedido estén disponibles en tiempo real dentro de Google Maps. Para los dueños de negocios, esto supone una nueva vía de ventas sin fricciones, ya que no tendrán que gestionar una app adicional ni preocuparse por la sincronización de datos. Todo se maneja desde el sistema de Square, que ya utilizan miles de establecimientos en el país.
Esta alianza profundiza una relación que ya existía entre ambas empresas. Square ya ofrecía a sus comercios la posibilidad de aparecer en los resultados de búsqueda de Google y en Google Maps, pero ahora la experiencia de compra se vuelve mucho más directa. El objetivo es claro: reducir los pasos entre el antojo y el pedido, algo que puede traducirse en más ventas para los restaurantes y una mejor experiencia para el consumidor.
El movimiento llega en un momento en que el delivery y los pedidos online siguen creciendo, aunque a un ritmo más moderado que durante la pandemia. Los restaurantes buscan alternativas a las grandes plataformas de reparto, que suelen cobrar comisiones elevadas. Al integrarse con Google Maps, Square ofrece a sus clientes una herramienta con un alcance masivo pero sin los costes adicionales de intermediarios como DoorDash o Uber Eats, al menos en lo que respecta a la captación del pedido.
Aunque por ahora la función está limitada a Estados Unidos y al sector de alimentación y bebidas, no sería extraño que la colaboración se expanda a otros mercados y tipos de negocio en el futuro. Para Alphabet, matriz de Google, esta integración refuerza su estrategia de convertir Maps en una plataforma de comercio local, compitiendo de forma más directa con otras apps de descubrimiento y reservas. Para Square, es una forma de añadir valor a su ecosistema y fidelizar a sus clientes actuales.
El análisis de Salseo
- La integración convierte a Google Maps en un canal de venta directo para los restaurantes de Square, reduciendo la dependencia de plataformas de delivery que se llevan una comisión por cada pedido. Esto podría mejorar los márgenes de los negocios y hacer que Square sea aún más atractivo para el sector.
- Para Alphabet, el movimiento encaja en su estrategia de monetizar Google Maps más allá de la publicidad, compitiendo con apps como Yelp o Tripadvisor. Si la función gana tracción, podríamos ver a Google cobrando una tarifa por transacción o priorizando ciertos resultados, lo que abriría una nueva línea de ingresos.
- El verdadero impacto dependerá de la adopción por parte de los consumidores. Aunque la idea es buena, la gente está acostumbrada a usar apps específicas para pedir comida. Habrá que vigilar si Google promociona activamente esta función y si los usuarios la encuentran útil frente a las alternativas ya instaladas en sus teléfonos.
- La noticia es un ejemplo de cómo las grandes tecnológicas están tejiendo alianzas para controlar más partes de la cadena de valor del comercio local. Para los inversores en empresas de reparto, esta integración podría ser una señal de que la competencia se intensifica, aunque por ahora el alcance es limitado.