Starcloud capta 250 millones para llevar centros de datos al espacio con chips de Nvidia

Starcloud ha cerrado una ronda de 250 millones de dólares para construir una constelación de satélites que funcionen como centros de datos en órbita, con chips de Nvidia. La startup alcanza una valoración de 2.300 millones.
La startup Starcloud ha anunciado una ampliación de su ronda Serie A por 250 millones de dólares para financiar la creación de una constelación de satélites que funcionarán como centros de datos en órbita, equipados con los chips de inteligencia artificial de próxima generación de Nvidia. La ronda está liderada por Manhattan West y en ella participan tanto inversores existentes (Benchmark, EQT, Soma, NFX y 776) como nuevos, entre los que destacan Nvidia, Cisco Investments, Cedar Capital, Goanna Capital y Standard Capital.
Con esta operación, Starcloud eleva su capital total captado a 450 millones de dólares y alcanza una valoración post-money de 2.300 millones. La compañía, fundada en 2024 por el consejero delegado Philip Johnston, el director de tecnología Ezra Feilden y el ingeniero jefe Adi Oltean, tiene su sede en Redmond (Washington) y está montando líneas de producción de su nave Starcloud-3 en una nueva planta de fabricación de 100.000 pies cuadrados en Woodinville. El dinero servirá para ampliar esa capacidad, avanzar en la ingeniería conjunta con Nvidia y asegurar futuros lanzamientos. Lauren Selig, de Manhattan West, se incorporará como observadora del consejo.
La relación entre ambas empresas no es nueva. En noviembre de 2025, Starcloud llevó por primera vez a órbita una GPU H100 de Nvidia y la utilizó para entrenar un modelo de lenguaje llamado NanoGPT, un hito para el procesamiento de IA en el espacio. Ahora planea equipar sus satélites con el módulo Space-1 Vera Rubin, que según Nvidia multiplica por 25 la capacidad de cómputo en el espacio respecto al H100. Los satélites de Starcloud servirán como plataforma de vuelo temprana para esos chips. El cofundador y consejero delegado, Philip Johnston, asegura que el nuevo capital permitirá construir la infraestructura para lanzar muchos más GPUs de Nvidia al espacio.
El plan a largo plazo es enorme: Starcloud ha pedido autorización a la FCC, el regulador de telecomunicaciones de EE.UU., para operar hasta 88.000 satélites como centros de datos orbitales para IA y otras aplicaciones. No es la única que quiere ese mercado: SpaceX ha presentado sus propios planes para poner hasta un millón de satélites en el espacio con un proyecto llamado Starmind. El impulso de mover la infraestructura de IA al espacio responde a los cuellos de botella terrestres: la falta de terreno, energía y agua, y a las controversias políticas que esos problemas han provocado.
El análisis de Salseo
- La participación de Nvidia no es una simple inversión financiera: convierte a Starcloud en un cliente y banco de pruebas para sus chips en el espacio. Si los centros de datos orbitales despegan, Nvidia tendrá un nuevo mercado de venta de GPUs más allá de los centros terrestres, y a la vez definirá qué hardware es viable fuera de la Tierra.
- El verdadero motor de esta carrera no es la tecnología, sino la escasez: terreno, electricidad y agua para centros de datos en tierra firme, más la batalla política por instalarlos. El espacio aparece como una vía para esquivar esos límites, pero depende de que reguladores como la FCC aprueben constelaciones masivas y de que los costes de lanzamiento sigan bajando.
- Ojo a la competencia: SpaceX ha registrado planes para hasta un millón de satélites con Starmind, una cifra muy superior a los 88.000 de Starcloud. La batalla no es solo por tener satélites, sino por controlar la infraestructura de cómputo orbital y por decidir quién pone los chips y el software.
- La lectura contraria: Starcloud solo ha volado un H100 y su plan de 88.000 satélites es de una complejidad regulatoria, industrial y financiera enorme. Esta ronda le da 250 millones y una valoración de 2.300 millones, pero el camino hasta generar ingresos reales sigue siendo largo y con alto riesgo de ejecución.