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Starship 14 pone 26 satélites en órbita: el salto que puede dar más recorrido a SpaceX

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Starship 14 pone 26 satélites en órbita: el salto que puede dar más recorrido a SpaceX

El vuelo 14 de Starship ha logrado llegar a órbita y desplegar 26 satélites Starlink V3, el primer paso claro de la nave hacia misiones que generan ingresos de verdad. La clave está en si SpaceX consigue abaratar tanto los lanzamientos como para disparar la rentabilidad de Starlink.

SpaceX (SPCX) ha firmado un hito técnico y comercial después de que el vuelo 14 de Starship alcanzara la órbita y desplegara 26 satélites Starlink V3 el pasado 28 de septiembre. La importancia va más allá de la foto: por primera vez, la nave demuestra que puede transportar carga que genera ingresos, lo que empieza a conectar años de enormes gastos en desarrollo con el negocio central de la compañía, Starlink. Para el inversor, es una prueba de que Starship podría sostener el crecimiento comercial del grupo en el futuro.

La gran oportunidad está en la rentabilidad de Starlink. Si SpaceX convierte el vuelo 14 en un sistema de lanzamiento repetible, podrá colocar mucha más capacidad de red en órbita con menos lanzamientos. El motivo: Starship puede llevar cargas mucho mayores que el Falcon 9, y los nuevos satélites V3 ofrecen hasta diez veces más ancho de banda (1.000 Gbps) que los V2 (96 Gbps) que viajan en el Falcon 9. A eso se suma el coste: se espera que Starship rebaje el precio por kilogramo puesto en órbita hasta los 150-300 dólares (o más) si es parcialmente reutilizable, y hasta los 10-100 dólares cuando sea totalmente reutilizable.

Con esos costes, también gana realismo la idea de los centros de datos orbitales. Empresas como Google (GOOGL) están investigando cómo enviar chips de inteligencia artificial al espacio para montar centros de datos allí, y cuanto más barato sea lanzar, más fácil es justificar ese gasto en investigación. Cada misión exitosa de Starship se convierte así en una forma sencilla para el inversor de seguir el avance de esta tesis, porque acerca la ecuación económica a algo creíble.

La valoración es la otra cara de la moneda. SpaceX cotiza a unas 48 veces las ventas previstas para 2026, un precio alto que ya descuenta mucho crecimiento futuro. Ese múltiplo baja a 19 veces cuando se miran las estimaciones de 2027, gracias a un salto de ingresos estimado del 154%. Es decir, el inversor acepta pagar esa prima precisamente porque confía en que Starship funcione, lo que convierte cada misión en una pieza clave de la valoración.

El vuelo 14, eso sí, no fue perfecto: un motor del propulsor se apagó durante el ascenso y se reencendieron menos motores de los previstos en la maniobra de retorno. Starship todavía no es un vehículo maduro y los fallos técnicos podrían retrasar lanzamientos o hacer menos previsible el camino hacia misiones comerciales regulares, algo que pesa más cuando la acción cotiza tan cara y ha mostrado mucha volatilidad desde su salida a bolsa en junio. Los analistas mantienen un consenso de compra fuerte (27 compras, cuatro mantener y dos ventas en los últimos tres meses). El siguiente examen, y el más importante, será el vuelo 15: si sigue sumando hitos, la confianza en la estrategia Starship-Starlink subirá; un tropiezo serio, en cambio, haría mucho más difícil justificar ese precio.

El análisis de Salseo

  • El verdadero mecanismo de la noticia no es 'lanzar satélites', sino cambiar la economía de Starlink: si Starship coloca satélites V3 con diez veces más ancho de banda y menos lanzamientos, el coste por unidad de capacidad en órbita se desploma y el negocio pasa de devorar caja a generarla.
  • Lo que hay que vigilar es la reutilización, no el espectáculo del despegue. Todo el ahorro prometido (de 150-300 dólares por kilo a 10-100) depende de recuperar y reutilizar la nave con fiabilidad; los fallos del vuelo 14 apuntan a que ese paso aún está por resolver y sin él la tesis de costes se queda a medias.
  • El ángulo de Google y los centros de datos en órbita es narrativa de largo plazo, no ingresos cercanos: abaratar el lanzamiento no resuelve los problemas de disipar calor en el vacío, la radiación sobre los chips o el mantenimiento. Tiene sentido como opción futura, pero no debería sostener la valoración de hoy.
  • La lectura contraria al titular alcista está en el precio: a 48 veces ventas de 2026, el margen de error es mínimo y el desplome del múltiplo a 19 veces para 2027 exige que se cumpla un crecimiento del 154%. Un parón en Starship castigaría antes a la cotización que al negocio real, algo que ya se vio en la volatilidad desde su debut bursátil en junio.

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Fuente: TipRanks