Stifel mantiene su apuesta por Rocket Lab pese a un trimestre mixto: estas son sus razones

Rocket Lab cayó en bolsa tras presentar resultados mixtos, pero Stifel reitera su confianza con un precio objetivo de 132 dólares y destaca el fuerte crecimiento de su cartera de pedidos.
Rocket Lab, la compañía aeroespacial y de servicios de lanzamiento, vivió una jornada agridulce este martes. Sus acciones cayeron alrededor de un 2,2% después de publicar unos resultados del segundo trimestre que dejaron sensaciones encontradas: por un lado, los ingresos superaron las expectativas del mercado; por otro, la pérdida por acción fue mayor de lo que esperaban los analistas.
A pesar de ese tropiezo en la cuenta de resultados, el analista Erik Rasmussen, de Stifel, mantuvo su recomendación de compra sobre el valor y un precio objetivo de 132 dólares. Su argumento principal es que Rocket Lab batió las previsiones de Wall Street en ingresos, márgenes y EBITDA, una métrica que mide el beneficio bruto de explotación antes de intereses, impuestos y amortizaciones.
Rasmussen destacó varios puntos clave del trimestre. La compañía firmó 26 nuevas misiones para sus cohetes Electron y HASTE, lo que elevó la cartera total de lanzamientos a más de 90 misiones. El valor total de esa cartera, sumando todos los contratos, alcanza aproximadamente 2.400 millones de dólares. Además, Rocket Lab registró pedidos adicionales por valor de 800 millones de dólares después del cierre del trimestre.
El negocio de sistemas espaciales también aceleró con fuerza, impulsado por los programas de la Agencia de Desarrollo Espacial (SDA) y por varios contratos de defensa relevantes que refuerzan la posición de Rocket Lab como contratista principal diversificado. En cuanto a Neutron, su cohete de mayor tamaño, la compañía mantiene el calendario previsto: la plataforma de lanzamiento debería estar lista en el cuarto trimestre de 2026, tras completar hitos importantes de hardware, motores e integración durante el trimestre.
Por último, Rasmussen señaló que las iniciativas estratégicas de Rocket Lab, como la adquisición de Iridium y el nuevo sistema de lanzamiento desplegable GHOST, siguen ampliando su potencial de crecimiento a largo plazo. Su conclusión es clara: con un crecimiento acelerado, una cartera de pedidos muy visible y una competencia limitada, Rocket Lab ofrece una relación riesgo-recompensa atractiva a largo plazo, a pesar del consumo de caja que todavía arrastra.
El consenso de analistas sigue siendo muy positivo. De los 18 que cubren el valor, 14 recomiendan comprar y cuatro mantener, lo que otorga a Rocket Lab una calificación de 'compra fuerte'. El precio objetivo promedio se sitúa en 111,50 dólares, lo que implicaría un potencial alcista de más del 42% desde los niveles actuales.
El análisis de Salseo
- La caída de la acción tras los resultados refleja la frustración del mercado con las pérdidas por acción, pero Stifel se centra en lo que de verdad mueve a Rocket Lab: el crecimiento de ingresos y la cartera de pedidos, que ya supera los 2.400 millones de dólares y da visibilidad de ingresos para varios años.
- El aumento de la cartera de lanzamientos a más de 90 misiones y los 800 millones en pedidos adicionales después del trimestre indican que la demanda sigue siendo muy fuerte, especialmente en el segmento de defensa y sistemas espaciales, donde Rocket Lab se está consolidando como un contratista principal, no solo como proveedor de lanzamientos.
- El calendario de Neutron es la clave a vigilar: si la plataforma está lista en el cuarto trimestre de 2026, Rocket Lab podrá competir en lanzamientos de mayor tamaño y captar contratos más lucrativos. Cualquier retraso o avance en ese hito moverá la tesis de inversión más que los resultados trimestrales.
- La adquisición de Iridium y el sistema GHOST son apuestas estratégicas que buscan ampliar el negocio más allá de los lanzamientos, pero también añaden complejidad y consumo de caja. El mercado tendrá que ver si estas iniciativas generan ingresos antes de que la paciencia de los inversores se agote.