StoneX elige: comprar Microsoft y mantener Palantir en plena fiebre de la IA empresarial

El analista Yi Fu Lee, de StoneX, reitera su recomendación de compra sobre Microsoft y de mantener sobre Palantir, apostando por la infraestructura que hay detrás de los agentes de IA más que por los modelos en sí.
StoneX ha movido ficha en el duelo entre los dos grandes nombres de la inteligencia artificial aplicada a empresas. Su analista Yi Fu Lee ha reiterado su recomendación de **comprar** Microsoft y su consejo de **mantener** las acciones de Palantir. Es decir, mismo sector, mismo entusiasmo por la IA corporativa, pero dos veredictos bien distintos según su potencial.
La tesis de Lee es sencilla de explicar: cuando una empresa empieza a desplegar agentes de IA (programas que actúan solos en tareas concretas), no le basta con tener un modelo potente. Necesita además sistemas que gestionen los datos, la memoria, la recuperación de información, la seguridad y el control de quién puede hacer qué. Ahí es donde entran ambos gigantes, pero con papeles diferentes: Palantir se dedica a conectar la IA con los datos y los flujos de trabajo reales de las compañías, mientras que Microsoft actúa como una capa que une aplicaciones, agentes y sistemas empresariales.
Sobre Palantir, el analista no lanza una señal de alarma, sino de paciencia: lo sitúa dentro de un grupo más amplio de compañías que están construyendo la infraestructura que la IA necesita, junto a Microsoft, Oracle, MongoDB y Snowflake. Su idea de fondo es que esta capa de infraestructura podría acabar valiendo **más que los propios modelos de IA de vanguardia**, porque es la que hace que todo funcione de verdad dentro de una empresa. En lo que va de año, el comportamiento de las dos acciones está prácticamente empatado: Microsoft sube un 5,24% y Palantir, un 5,19%.
En el caso de Microsoft, Lee destaca su papel de "orquestador": la empresa conecta las herramientas de IA con el software que las compañías ya usan a diario, y ese rol debería ganar peso a medida que se multipliquen los agentes de IA en las empresas. Según los datos recopilados por TipRanks, Palantir tiene una recomendación de consenso de "compra moderada", con un precio objetivo medio de 201,74 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza de aproximadamente el 7,90%. Microsoft, en cambio, cuenta con un consenso de "compra fuerte", con un objetivo medio de 575,10 dólares y un potencial de alrededor del 13,00%.
Para el inversor particular, la lectura práctica es que el analista no ve un ganador absoluto, sino dos formas distintas de exponerse a la misma tendencia: la IA que se implanta en las empresas. El titular podría interpretarse como un palo a Palantir, pero en realidad Lee mantiene una visión positiva sobre su negocio; simplemente cree que Microsoft ofrece más margen de mejora a los precios actuales y un papel más transversal en el día a día de las compañías.
El análisis de Salseo
- La diferencia entre 'comprar' y 'mantener' aquí es más de precio que de negocio. Lee no discute que Palantir esté bien posicionada, sino que el consenso ya solo le da un recorrido del 7,9% frente al 13% de Microsoft: cuando el mercado ya ha descontado mucho, hace falta un extra para justificar más subidas.
- La idea que vale la pena vigilar es la de la 'capa de infraestructura'. Si los sistemas que gestionan datos, memoria y gobernanza acaban valiendo más que los modelos de IA en sí, se benefician compañías como Palantir o Snowflake (que cotiza en bolsa y aparece en el mismo grupo del informe) sin necesidad de ser las que fabrican el modelo de moda. Es una tesis de largo plazo, no un catalizador de un día.
- Microsoft es a la vez socio y rival de los especialistas: su papel de orquestador le permite empaquetar funciones de agentes de IA con su nube, y si eso entra en el precio del servicio, recorta espacio a las compañías que venden esas piezas por separado. La señal concreta a seguir es cómo monetiza esas funciones en sus próximos resultados: si van incluidas casi de gratis, los especialistas lo notan.
- Un cambio de recomendación de un solo analista apenas mueve la cotización; lo relevante sería un goteo de revisiones en la misma dirección o que los próximos resultados muestren si la demanda de esta infraestructura se está traduciendo en ingresos reales. Sin esas cifras, esto es una opinión razonada más, no un acontecimiento que cambie la tesis.