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Stratasys y General Motors presumen de su alianza en fabricación aditiva

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Stratasys y General Motors presumen de su alianza en fabricación aditiva

Stratasys saca pecho de su colaboración con General Motors: el gigante del motor usa sus sistemas de impresión 3D industrial para fabricar utillajes y piezas y recortar tiempos y costes en sus plantas de América.

Stratasys ha anunciado un nuevo escaparate de su ya larga colaboración con General Motors (GM), en el que destaca cómo uno de los fabricantes más avanzados del mundo está aprovechando sus soluciones de fabricación aditiva (impresión 3D industrial) para reducir los plazos y los costes de producción, además de mejorar el rendimiento operativo en sus operaciones.

Según la compañía, los equipos de GM utilizan las soluciones de fabricación aditiva FDM de Stratasys para producir de forma rápida utillajes, fijaciones, plantillas, ayudas para la fábrica y piezas de uso final. Varias instalaciones de GM han reportado ahorros significativos con este sistema. Los equipos de fabricación de múltiples plantas de GM en Norteamérica y Sudamérica llevan años desplegando las plataformas de Stratasys para cubrir decenas de aplicaciones, que van desde el utillaje hasta la calidad, la seguridad y la ergonomía de los puestos de trabajo.

La propuesta de Stratasys no se limita a vender máquinas: combina sistemas de producción FDM industriales, materiales de grado productivo, software y conocimiento de aplicaciones para diseñar, construir e integrar soluciones de fabricación aditiva ya cualificadas dentro de los flujos de trabajo y procesos que las fábricas ya tienen en marcha. Es decir, la compañía se presenta como socio que acompaña al cliente desde el diseño hasta la integración en la cadena de producción real, no como simple proveedor de equipos.

El anuncio tiene más de escaparate comercial que de cifra de negocio: no incluye importes, volúmenes de pedido ni nuevos contratos concretos. Aun así, refuerza una idea relevante para el sector: la impresión 3D industrial ha dejado de ser una herramienta para hacer prototipos y se ha metido de lleno en la fábrica, en aplicaciones donde cada hora de producción parada cuesta dinero. Que un fabricante del tamaño de GM lo cuente en público es una carta de presentación para Stratasys de cara a otros clientes industriales, aunque sea el mercado quien tenga la última palabra a la hora de traducir estas historias en ingresos.

El análisis de Salseo

  • Ojo al matiz: es un escaparate, no un pedido nuevo. No hay importes ni volúmenes anunciados, así que el impacto en las cuentas de Stratasys hoy es cero; lo que sí aporta es una validación de que su tecnología aguanta el día a día en una fábrica exigente.
  • El mecanismo que de verdad importa para el negocio: cuando una planta integra los sistemas de Stratasys, no solo compra la máquina, también consume materiales, software y servicio de forma recurrente. Ese ingreso que se repite es más valioso y más estable que una venta puntual de equipo.
  • La automoción es un sector donde un minuto de línea parada se paga caro, y ahí la impresión 3D de utillajes y plantillas tiene un argumento fuerte. La señal a vigilar es que GM u otro gran fabricante convierta estas colaboraciones difusas en nuevos despliegues o en menciones concretas en los próximos resultados del segmento industrial.
  • La lectura contraria: los anuncios de 'colaboración de larga duración' suelen aparecer cuando toca alimentar el relato comercial. Sin cifras, el mercado puede recibirlo con indiferencia, así que conviene fijarse en si el negocio de sistemas de producción de Stratasys crece de verdad en los próximos trimestres.

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Fuente: TheFly