Micron, Sandisk y SK Hynix: ¿hasta cuándo durará el rally de la memoria?

Las acciones de memoria viven un superciclo histórico: Micron sube más de un 700%, Sandisk un 3.400% y SK Hynix un 600% en el último año. La IA ha disparado la demanda de DRAM y NAND, y esta vez la oferta no puede seguir el ritmo.
Las acciones de los fabricantes de memoria viven uno de los rallies más brutales del mercado. En el último año, Micron sube más de un 700%, Sandisk se dispara un 3.400% y SK Hynix, que también cotiza en EE.UU. bajo el ticker SKHY, ve cómo sus acciones coreanas avanzan un 600%. Detrás de estas subidas no hay humo: hay un superciclo de memoria directamente ligado al despliegue de infraestructura de inteligencia artificial, con una demanda que supera a la oferta y precios que no dejan de subir.
Para entenderlo, conviene separar los dos grandes tipos de memoria. La DRAM se usa como almacenamiento a muy corto plazo; la NAND (flash) guarda los datos durante más tiempo. El gran motor ahora mismo es la memoria de alto ancho de banda (HBM), que se monta junto a las GPUs y otros chips de IA para reducir la latencia y el consumo. Es uno de los cuellos de botella más serios de toda la IA, y los tres grandes fabricantes de DRAM (SK Hynix, Samsung y Micron) están volcando sus recursos en producirla. El resultado: escasez en el mercado de DRAM y precios por las nubes. La flash también está tensionada, porque se usa en los enormes SSD empresariales que almacenan los datos de entrenamiento, y porque los fabricantes recortaron producción tras el colapso del sector después de la pandemia.
La historia de la memoria es la de un péndulo: los buenos tiempos atraen más oferta, la oferta acaba superando a la demanda y los precios se hunden. Pero esta vez hay razones para pensar que el ciclo puede ser más largo. La demanda de IA no muestra signos de frenarse; la oferta está limitada por la escasez de máquinas de litografía ultravioleta extrema (EUV), porque la HBM necesita hasta tres veces más capacidad de oblea que la DRAM convencional, y porque construir nuevas salas limpias lleva años. Además, por primera vez en la historia, los fabricantes de memoria, incluido el especialista en flash Sandisk, están firmando contratos a largo plazo con sus clientes.
Con los ciclos de DRAM y NAND todavía con recorrido y unas valoraciones que no terminan de reflejarlo, los fabricantes de memoria pueden seguir siendo protagonistas de la bolsa. Pero ojo: la historia dice que las fiestas de la memoria siempre han acabado. La gran pregunta es si esta vez, con la IA y los contratos a largo plazo, el péndulo se ha quedado quieto.
El análisis de Salseo
- El superciclo no es solo una moda: la HBM consume hasta tres veces más capacidad de oblea que la DRAM normal, así que aunque los fabricantes quisieran producir mucho más, la capacidad física de las fábricas limita la oferta. Mientras la demanda de IA siga creciendo, los precios de la memoria tienen un suelo natural.
- El detalle de los contratos a largo plazo es histórico: la memoria siempre se ha vendido al contado, con precios que subían y bajaban como una montaña rusa. Si ahora los clientes firman contratos, los ingresos de estas empresas se vuelven más predecibles y el riesgo de colapso brusco de precios se reduce. Es la señal más concreta de que el mercado ha cambiado de naturaleza.
- La lectura contraria: los superciclos anteriores también parecían diferentes cuando estaban en pleno apogeo. El riesgo es que los fabricantes y los gobiernos inviertan en nuevas fábricas, la oferta llegue con retraso y la demanda de IA se enfríe; entonces la sobrecapacidad golpearía justo a los valores que más han subido. Vigilar los pedidos de los grandes operadores de la nube y la capacidad de EUV es más útil que hacer cábalas.
- Para el inversor particular, la volatilidad es parte del trato: Sandisk ha subido un 3.400% en un año, y en este sector las correcciones del 50% no son raras. La tesis de que esta vez es diferente puede ser cierta, pero conviene ser consciente de que un valor que sube tanto también puede caer con la misma violencia.