Terradot y Google lanzan en Brasil el mayor proyecto mundial de captura de CO2 con roca

Las dos compañías anuncian un proyecto a escala de megatón en el sur de Brasil que combina la reducción de supercontaminantes como el metano con la retirada de CO2 mediante meteorización mejorada de rocas.
Terradot, empresa especializada en meteorización mejorada de rocas (ERW, por sus siglas en inglés), y Google han anunciado un proyecto climático a escala de megatón en el sur de Brasil. Según las compañías, será el mayor proyecto de meteorización mejorada de rocas del mundo y combinará dos cosas que hasta ahora solían ir por caminos separados: evitar la emisión de los llamados «supercontaminantes» —gases como el metano, muy potentes para el clima aunque de vida más corta que el CO2— y, al mismo tiempo, retirar de la atmósfera dióxido de carbono que ya estaba ahí.
¿Y en qué consiste eso de la meteorización mejorada? La idea es sencilla de explicar aunque difícil de ejecutar: se muele roca —normalmente basalto, de origen volcánico— hasta convertirla en un polvo fino y se esparce sobre tierras de cultivo. Ese polvo reacciona con el CO2 y con el agua del entorno y lo va capturando, dejándolo fijado en forma de minerales estables. Es lo que el sector llama «retirada» de carbono, que no es lo mismo que «reducir emisiones»: aquí no se trata de emitir menos, sino de quitar de la ecuación parte de lo que ya se había emitido. Como extra, el proceso puede aportar nutrientes al suelo y mejorar el rendimiento de los cultivos, lo que ayuda a que los agricultores acepten el programa.
El otro ingrediente del anuncio son los supercontaminantes. El metano, por ejemplo, calienta muchísimo más que el dióxido de carbono en el corto plazo, así que frenarlo tiene un efecto casi inmediato sobre la temperatura. Al mezclar ambas vías en un mismo proyecto, se busca aprovechar el mismo terreno para dos objetivos climáticos distintos y, de paso, hacer más rentable la iniciativa. Brasil, con una agricultura a gran escala y suelos adecuados, aparece como el lugar idóneo para probar un despliegue de este tamaño, algo que hasta ahora se había movido en cifras mucho más modestas.
El papel de Google es el que da músculo al proyecto. Las grandes tecnológicas necesitan créditos de retirada de carbono para cumplir sus compromisos climáticos, y esa demanda es hoy mucho mayor que la oferta de proyectos serios. Firmar acuerdos de compra a largo plazo con empresas como Terradot les asegura suministro y precio, y a la vez da a la compañía especializada unos ingresos recurrentes con los que financiar su crecimiento. Es un patrón que se repite cada vez más en el sector: la tecnología la ponen los especialistas, la caja la ponen los gigantes corporativos.
Más allá del titular, la pregunta incómoda es cuánto CO2 se retira de verdad. Medir lo que captura el polvo de roca en un suelo real es complicado, y los compradores de créditos son cada vez más exigentes con las auditorías independientes. Si la verificación no convence, el proyecto queda en una bonita nota de prensa. Si convence, la meteorización mejorada podría pasar de experimento a industria.
El análisis de Salseo
- El negocio de Terradot no es la roca, son los contratos: sin compradores como Google dispuestos a firmar a largo plazo, la tecnología no genera ingresos. La clave estará en cuántas toneladas se entreguen realmente y en qué plazo, porque el pago suele ir ligado a la retirada verificada, no al anuncio.
- La palabra «megatón» es lo importante del titular: hasta ahora estos proyectos se medían en miles de toneladas. Pasar a escala de millón es lo que separa una prueba piloto de una industria con capacidad de mover volumen, y es la señal que hay que seguir en futuros anuncios del sector.
- Mezclar supercontaminantes y retirada tiene truco comercial: son dos tipos de crédito distintos generados en el mismo terreno, lo que mejora la economía del proyecto. Si sale bien, se convierte en una plantilla que otros replicarán; si la parte de metano no se puede certificar por separado, el ahorro se queda a medias.
- El cuello de botella real es la medición. Demostrar cuánto CO2 captura el polvo de roca en un suelo agrícola es tan difícil que quien tenga una metodología de verificación aceptada por los grandes compradores tendrá una ventaja difícil de copiar. Ahí, y no en la capacidad de moler piedra, se decidirá quién sobrevive en este negocio.