Terrestrial Energy calienta motores: contrato con Texas A&M y 292 millones en caja

La empresa de reactores nucleares modulares cierra 2025 con hitos clave: una universidad tejana elige su tecnología, el regulador acepta su diseño y la fusión con HCM II le inyecta casi 300 millones de dólares.
Terrestrial Energy, la compañía que cotiza en el Nasdaq bajo el ticker IMSR, ha presentado los resultados de un 2025 que muchos inversores esperaban con lupa. La empresa, especializada en reactores modulares de sales fundidas de cuarta generación, no solo ha conseguido avances técnicos y regulatorios, sino que ha cerrado el año con una caja de 298 millones de dólares tras su fusión con HCM II Acquisition Corp.
El plato fuerte es la selección por parte de la Universidad Texas A&M para instalar una planta IMSR comercial en su campus RELLIS, tras un proceso competitivo. Esto coloca a Terrestrial Energy en la carrera por ser uno de los primeros reactores de Generación IV en conectarse a la red ERCOT, la que abastece a la mayor parte de Texas. Además, la compañía ha ampliado su alcance comercial de la mano de Ameresco, un proveedor de soluciones energéticas con experiencia en contratos federales, lo que abre la puerta a proyectos a medida para centros de datos y sistemas híbridos con gas natural.
En el frente regulatorio, la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos (NRC) ha aceptado los criterios de diseño principales del IMSR, incluido su mecanismo de control de potencia inherente, clave para adaptarse a la demanda variable. Por si fuera poco, el Departamento de Energía ha seleccionado dos proyectos piloto de Terrestrial Energy: uno para un reactor de pruebas (TETRA) y otro para la línea de combustible (TEFLA), acelerando así el camino hacia la licencia y la operación comercial.
Las cuentas muestran una pérdida neta de 28 millones de dólares en 2025, 17 millones más que el año anterior, por el aumento en I+D (pruebas de materiales y cualificación de grafito) y gastos generales ligados a la salida a bolsa. Sin embargo, la posición de liquidez es sólida, con casi 298 millones en efectivo e inversiones a corto plazo. La compañía terminó el año con 105,8 millones de acciones en circulación.
De cara a 2026, la hoja de ruta pasa por avanzar en hitos concretos de desarrollo y alinear todos los elementos del programa para desplegar plantas IMSR a escala. Con un balance reforzado y el respaldo de instituciones como el DOE y la NRC, Terrestrial Energy se posiciona como un actor a seguir en el renacimiento de la energía nuclear.
El análisis de Salseo
- La elección por parte de Texas A&M no es solo un contrato: valida la tecnología ante un cliente exigente y abre la puerta a futuros proyectos en el mercado eléctrico tejano, uno de los más grandes y desregulados de EE.UU.
- El visto bueno de la NRC a los criterios de diseño es un paso crítico, pero la verdadera prueba será la licencia de construcción y operación. El mecanismo de control de potencia inherente es una ventaja diferencial para seguir la demanda, algo que buscan los centros de datos.
- Los 292 millones captados en la fusión dan músculo financiero para varios años, pero la quema de caja se ha acelerado. Habrá que vigilar si los hitos de 2026 se cumplen sin necesidad de nuevas ampliaciones de capital que diluyan a los accionistas.
- La colaboración con Ameresco y el contrato con Westinghouse refuerzan la cadena de suministro, pero el éxito final dependerá de que los proyectos piloto del DOE avancen sin retrasos y de que se cierren acuerdos comerciales firmes con clientes finales.