Tigress sube el precio objetivo de Alphabet a 485 dólares, el más alto de Wall Street

El analista Ivan Feinseth mantiene su recomendación de compra fuerte sobre Alphabet y eleva su precio objetivo hasta los 485 dólares, un 39,6% por encima del precio actual. Su tesis: la IA ya está dando frutos en Search y Cloud, aunque la factura del capex se dispara.
Alphabet vuelve a estar en el punto de mira de los analistas. La firma Tigress Financial Partners, a través de su analista Ivan Feinseth, ha mantenido su recomendación de compra fuerte (Strong Buy) sobre la compañía y ha subido su precio objetivo desde los 415 hasta los 485 dólares, el más alto de todo Wall Street. Traducido a cristiano: Feinseth cree que la acción debería valer eso dentro de un año, lo que supondría una revalorización del 39,6% desde los niveles actuales. En TipRanks, donde se mide el acierto de los analistas, Feinseth ocupa el puesto 1.115 de 12.512 y tiene una tasa de acierto del 54%, con un retorno medio del 8,10% por cada valoración que publica.
El corazón de su argumento es que Alphabet ha entrado en una nueva fase en la que la inteligencia artificial deja de ser un gasto y empieza a ser un negocio. La clave, según el analista, es que la empresa no parte de cero: ya tiene un ecosistema con una distribución enorme sobre el que colocar sus capacidades de IA (Gemini) en Search, YouTube, Android, Workspace y Cloud. En el buscador, herramientas como AI Overviews y el modo AI permiten responder consultas complejas, comparar productos o planificar actividades, lo que abre más huecos para monetizar búsquedas con intención comercial. Los números del último trimestre acompañan: los ingresos crecieron un 24% interanual hasta los 119.800 millones de dólares, con Search y Otros subiendo un 17%, la publicidad de YouTube un 13% y el beneficio operativo total un 30%, hasta 40.770 millones.
Google Cloud es la segunda pata de la tesis. Feinseth destaca que Alphabet es de los pocos que controla toda la cadena de la IA: sus propios modelos, sus chips (las TPU), su infraestructura y su software empresarial, todo dentro de la nube. Eso le da más control sobre el rendimiento, el consumo energético y el coste de cada respuesta que genera la IA, algo que no pueden decir los competidores que dependen en mayor medida de tecnología de terceros. Y ya se nota en las cuentas: los ingresos de Cloud saltaron un 82% hasta 24.800 millones de dólares, el beneficio operativo se más que triplicó hasta 8.800 millones y el margen operativo llegó al 35,6%. Además, la compañía acumula una cartera de pedidos pendientes (backlog) de 514.000 millones de dólares, lo que da bastante visibilidad sobre la demanda empresarial futura.
Más allá de la publicidad, Gemini abre varias vías de ingresos. La herramienta ya suma 950 millones de usuarios activos mensuales, más de 9 millones de desarrolladores al mes y unos 22.000 millones de tokens de API procesados cada minuto. Feinseth ve dinero en los planes de IA de pago, el software empresarial, las APIs, los agentes de IA y las herramientas de productividad, y añade que parte de los ingresos de los acuerdos ya firmados sobre las TPU se reconocerán en 2027, lo que sería otra pata de crecimiento.
El gran 'pero' es la factura. Alphabet espera invertir entre 195.000 y 205.000 millones de dólares en 2026 (capex), y en el último trimestre el flujo de caja libre fue negativo en 5.900 millones porque las inversiones se duplicaron interanualmente hasta 44.900 millones. Ese esfuerzo ha rebajado temporalmente la rentabilidad sobre el capital invertido, del 33,19% al 25,39%. Feinseth confía en que la mayor utilización de la infraestructura y la monetización de la IA corrijan estas métricas. En TipRanks, eso sí, el consenso es algo menos eufórico que él: 25 compras y 4 mantener, con un precio objetivo medio de 429,31 dólares, un 23,6% de potencial. Es decir, el analista va un 13% por encima de la media de la casa.
El análisis de Salseo
- La tesis de Feinseth no es un simple 'la IA mola': es que Alphabet ya tiene dónde colocar esa IA sin construir audiencia desde cero. Search, YouTube, Android, Workspace y Cloud suman miles de millones de usuarios a los que vender funciones nuevas, y eso reduce el riesgo de monetización frente a rivales que primero tienen que captar público.
- El titular se queda con los 485 dólares, pero la letra pequeña es incómoda: el flujo de caja libre fue negativo en 5.900 millones el último trimestre y la rentabilidad sobre el capital invertido cayó del 33,19% al 25,39%. El mercado está premiando el crecimiento, y la pregunta que decidirá el precio en 2026 es si esos 195.000-205.000 millones de capex empiezan a generar ingresos o si se quedan en un pozo de gasto.
- Las señales concretas que conviene vigilar son tres: el margen operativo de Cloud (ya en 35,6%), la evolución de la cartera de pedidos de 514.000 millones y la conversión de los 950 millones de usuarios de Gemini en suscriptores de pago. Si alguna de las tres se enfría, la parte de la valoración que paga el mercado por la IA se ajusta rápido.
- Matiz importante: es el precio objetivo más alto de la calle, pero no el consenso. La media de los analistas está en 429,31 dólares, casi un 13% por debajo, y el propio Feinseth acierta el 54% de las veces. O sea, estamos ante una apuesta más agresiva que la del resto del mercado, no ante una confirmación colectiva.