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Tipos, petróleo e IA: por qué Micron, Nvidia, Broadcom e Intel tiemblan

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Tipos, petróleo e IA: por qué Micron, Nvidia, Broadcom e Intel tiemblan

Micron, Nvidia, Broadcom e Intel se mueven sin rumbo claro en el pre-market: el fantasma de una subida de tipos, el petróleo otra vez al alza y la espera de los resultados de Broadcom frenan el rally de los semiconductores.

Los fabricantes de chips viven una sesión de montaña rusa antes de la apertura del lunes. Micron llegó a subir en el pre-market para después girarse a negativo, mientras que Nvidia, Broadcom e Intel se mantienen en verde, un reflejo de lo desigual que está siendo el movimiento dentro del sector. El mal humor viene de lejos: el viernes, Nvidia se dejó un 4,6% tras ceder gran parte de las ganancias posteriores a sus resultados; Broadcom y AMD también cerraron a la baja, y Marvell se hundió más de un 10% a pesar de presentar unas cuentas mejores de lo esperado.

El detonante de esta cautela es la macro. El presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, lanzó comentarios agresivos en Jackson Hole y disparó las expectativas de una subida de tipos en septiembre: el mercado lo da ahora con un 57% de probabilidad, frente al 35% previo al discurso. Ese cambio ha empujado la rentabilidad del bono estadounidense a dos años hacia el 4,33%, su nivel más alto en un mes. ¿Por qué afecta esto a los chips? Porque cuanto más suben los tipos, menos valen las ganancias futuras de las empresas de crecimiento, y las tecnológicas viven de promesas de beneficios lejanos. El petróleo añade más leña al fuego: el Brent ha superado los 90 dólares por el recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, lo que puede mantener la inflación alta y quitar margen a la Fed para recortar tipos. En resumen, viento en contra para un sector que venía de un rally impulsado por la inteligencia artificial.

En el plano empresarial, la surcoreana SK Hynix gana protagonismo. La compañía ya está construyendo una planta de empaquetado HBM4E en Indiana por más de 4.000 millones de dólares y ahora estudia una posible fábrica de chips de memoria en Japón, aunque el proyecto está en una fase muy temprana: sin ubicación elegida ni socio confirmado, y con años por delante hasta que pueda producir. Para Micron, el principal fabricante de memoria de EE. UU., esto es una espada de doble filo: por un lado, confirma que la demanda de memoria para IA sigue fuerte; por otro, más capacidad de SK Hynix a medio plazo significa más competencia y, posiblemente, precios más ajustados.

Intel, por su parte, tiene su propio catalizador. Según los rumores, SK Hynix estaría considerando usar la fundición de Intel para fabricar parte de los 'base dies' de su memoria HBM4E, la capa que conecta la pila de memoria con el procesador y se encarga de la comunicación entre ambos. Hoy SK Hynix trabaja con TSMC para esa pieza, pero los 'base dies' fabricados por TSMC pueden costar de tres a cuatro veces más que los que SK Hynix produce internamente. Buscar una segunda fuente le ayudaría a recortar costes y a no depender de un solo proveedor. Para Intel, que lleva años intentando consolidar su negocio de fundición para terceros, sería un cliente de peso... si se confirma.

El próximo gran examen será Broadcom, que presenta sus resultados del tercer trimestre fiscal el 2 de septiembre. El consenso espera unos ingresos de unos 29.240 millones de dólares y un beneficio por acción ajustado de 3,23 a 3,24 dólares. Los inversores buscarán señales de que el gasto en chips de IA personalizados y equipos de red sigue fuerte, y el mercado usará sus cifras para calibrar la salud de todo el sector tras los resultados de Nvidia. Según la herramienta de comparación de TipRanks, Micron, Nvidia y Broadcom tienen una recomendación de 'Comprar fuerte', mientras que Intel se queda en 'Mantener'. El potencial alcista que descuentan los analistas es de un 66,86% para Micron (precio objetivo medio de 1.556,55 dólares), un 50,97% para Nvidia, un 38,93% para Broadcom y un 30,59% para Intel.

El análisis de Salseo

  • El mecanismo que mueve la sesión no es la IA, sino los tipos: con el bono a 2 años en el 4,33%, las ganancias futuras de Nvidia y compañía descuentan menos valor, y un 57% de probabilidad de subida de tipos en septiembre es justo la excusa que muchos inversores buscan para tomar beneficios tras el rally. La próxima cifra a vigilar es la inflación de agosto: si sorprende al alza, el castigo a los semis se intensifica.
  • La caída del 4,6% de Nvidia el viernes pese a unos resultados sólidos es la señal más importante de la semana: el mercado ya no premia solo el 'batir expectativas', exige que el gasto en IA siga sorprendiendo. Broadcom (2 de septiembre) será la prueba del nueve para ver si el dinero sigue fluyendo hacia chips personalizados y redes; un mal tono en su guidance sería un aviso para todo el sector.
  • El plan de SK Hynix de sumar más capacidad de memoria es una espada de doble filo para Micron: a corto plazo, confirma que la demanda de HBM para IA desborda la oferta; a medio plazo, más fábricas significa más oferta y ciclos de memoria más duros. El proyecto de Japón está en pañales, pero la lógica de negocio ya está puesta sobre la mesa.
  • Lo que el titular no cuenta: Intel sube por un rumor, no por un contrato. Si SK Hynix confirma que usará la fundición de Intel para 'base dies', sería su mayor cliente externo desde que lanzó su estrategia de foundry; si no, queda en un simple globo sonda. El simple hecho de que se filtre ya dice que el dominio de TSMC en HBM empieza a incomodar a los fabricantes de memoria.

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Fuente: TipRanks