Tom Lee ve Nvidia 'barata' mientras Burry redobla sus apuestas bajistas

Mientras el estratega de Fundstrat, Tom Lee, asegura que Nvidia sigue siendo barata pese a su rally, el inversor Michael Burry, famoso por 'The Big Short', ha aumentado sus opciones bajistas contra el fabricante de chips. La batalla de opiniones llega tras unos resultados trimestrales espectaculares.
La batalla por Nvidia (NVDA) está servida. Mientras el estratega jefe de investigación de Fundstrat, Tom Lee, asegura que el fabricante de chips sigue siendo 'barato' a pesar de su reciente rally, el inversor Michael Burry, famoso por anticipar la crisis de 2008 en 'The Big Short', ha redoblado sus apuestas bajistas contra la compañía. El cruce de opiniones llega justo después de que Nvidia presentara unos resultados trimestrales espectaculares que dispararon sus acciones un 9% en una sola sesión.
Los números que maneja Lee son contundentes. Nvidia reportó ingresos de 96.200 millones de dólares en su segundo trimestre fiscal, un 106% más que el año anterior, mientras que su beneficio por acción ajustado subió un 111%, hasta los 2,22 dólares. Además, la compañía espera facturar alrededor de 108.000 millones de dólares en el trimestre en curso, lo que sugiere que la demanda de sus chips de inteligencia artificial sigue siendo fortísima. Para Lee, lo más llamativo es que el múltiplo de beneficios de Nvidia sigue siendo bajo: 'Los beneficios están creciendo mucho más rápido que la valoración', explicó en una entrevista con CNBC. En otras palabras, aunque el precio de la acción suba, el PER (precio/beneficio) se reduce porque las ganancias avanzan a un ritmo mayor.
Michael Burry, por su parte, no se deja impresionar. El inversor, que gestiona Scion Asset Management, mantiene su tesis bajista y cree que el valor teórico de Nvidia está 'muy por debajo' de su capitalización bursátil actual. Su principal preocupación es que la ventaja competitiva de Nvidia en IA y sus altos márgenes no duren tanto como espera el mercado. A pesar de los buenos resultados, Burry aumentó su posición corta antes de la publicación de las cuentas. Sus opciones de venta (puts) representan aproximadamente entre el 3,5% y el 4% de su cartera. Eso sí, no es un bajista puro: también compró opciones de compra (calls) con vencimiento en diciembre y precios de ejercicio en la zona media-alta de los 200 dólares, como cobertura por si la acción sigue subiendo con fuerza.
El contraste entre Lee y Burry es revelador. Mientras el primero ve en el crecimiento de beneficios un argumento para que la acción siga siendo atractiva, el segundo se centra en la sostenibilidad de ese crecimiento y en la duración del liderazgo de Nvidia en IA. En Wall Street, sin embargo, el consenso es claramente alcista: los analistas otorgan a Nvidia una recomendación de 'Compra Fuerte' (Strong Buy), con 29 valoraciones positivas en los últimos tres meses. El precio objetivo medio se sitúa en 323,37 dólares, lo que implica un potencial de subida del 41,84% desde los niveles actuales. La duda que queda sobre la mesa es si la realidad acabará dando la razón al optimismo de Lee o al escepticismo de Burry.
El análisis de Salseo
- La divergencia entre Lee y Burry refleja el eterno debate entre crecimiento y valor: Lee se fija en el PER relativo al crecimiento (PEG), mientras que Burry cuestiona la durabilidad del foso competitivo de Nvidia. Si la ventaja en IA se erosiona antes de lo esperado, el múltiplo podría contraerse con fuerza, independientemente de lo rápido que crezcan los beneficios.
- Burry no es un bajista puro: su compra de calls como cobertura indica que teme un posible 'short squeeze' o un rally adicional. Esto sugiere que su posición corta no es una convicción absoluta, sino una apuesta con seguro, lo que añade matices a su perfil de inversor.
- El mercado ya ha descontado unas cifras brutales, pero la reacción del 9% al alza tras los resultados muestra que aún hay margen para el optimismo. Sin embargo, la clave está en el PER forward: si el crecimiento de beneficios se desacelera, el múltiplo se disparará y la acción podría volverse cara rápidamente. Vigilar las próximas guías de la compañía y la evolución de la competencia en chips de IA será esencial.
- El consenso de los analistas, con un precio objetivo un 41% por encima del actual, contrasta con la postura de Burry. Pero los analistas suelen ser lentos en ajustar sus objetivos cuando el crecimiento se ralentiza. Si Burry acierta y el liderazgo de Nvidia se acorta, las revisiones a la baja podrían ser bruscas. La lección: no hay que confundir una opinión alcista con una garantía.