Tres acciones espaciales que los analistas ven con un 50% o más de recorrido

Rocket Lab, Planet Labs y SpaceX aparecen en el radar de los analistas con recomendación de compra fuerte y precios objetivo que implican subidas de entre el 49% y el 99%. Dos de ellas, eso sí, acumulan caídas en lo que va de año.
El sector espacial ha vuelto a llamar la atención de los inversores a medida que las compañías amplían sus negocios de lanzamiento, satélites y servicios desde órbita. Un cribado realizado con la herramienta de TipRanks ha seleccionado tres valores del sector que cuentan con la recomendación de "compra fuerte" (Strong Buy) del consenso de analistas de Wall Street: Rocket Lab, Planet Labs y SpaceX. Los precios objetivo medios que les asignan implicarían subidas del 49,03%, el 99,36% y el 49,79% respectivamente desde los niveles actuales. El detalle importante es que, pese a ese optimismo, dos de las tres lo están haciendo mal en bolsa este año: Planet Labs cae alrededor de un 18,15% y SpaceX un 8%, mientras que Rocket Lab sube apenas un 1%.
Rocket Lab (RKLB) presta servicios de lanzamiento y sistemas espaciales a clientes comerciales y gubernamentales. Su cohete Electron se encarga de poner en órbita satélites pequeños, mientras la compañía desarrolla uno de mayor tamaño, el Neutron. Recientemente firmó su mayor contrato comercial de Electron hasta la fecha con la japonesa Synspective, especializada en imágenes de la Tierra: cubre 20 lanzamientos entre 2028 y 2031 y eleva a 47 las misiones de Electron contratadas por este cliente. Ese acuerdo empujó además el total de lanzamientos pendientes (el llamado backlog) por encima de las 100 misiones. A esto se suma su intención de adquirir la operadora de satélites Iridium Communications (IRDM), una operación que espera cerrar a mediados de 2027 y que piensa financiar con una ampliación de capital de 1.944 millones de euros-dólares completada en septiembre. En TipRanks, RKLB luce una recomendación de compra fuerte con 27 compras, cuatro mantener y dos ventas en los últimos tres meses.
Planet Labs (PL) se dedica a vender imágenes y datos de satélite a clientes comerciales y gubernamentales, y sus cuentas van en la dirección contraria a su cotización. En su segundo trimestre fiscal facturó 116,1 millones de dólares, un 58% más que un año antes, y su beneficio por acción ajustado fue de 0,02 dólares, mejor de lo esperado (el consenso anticipaba pérdidas de esa misma cantidad por título). La demanda pública es el motor: los ingresos de defensa e inteligencia crecieron más del 90% interanual y la compañía se adjudicó un contrato de 8 millones de dólares con la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial estadounidense. El 1 de octubre puso en órbita 20 satélites, entre ellos el Tanager-2, 18 SuperDoves y un prototipo para el Proyecto Suncatcher de Google (GOOGL), en lo que supuso su lanzamiento número 40 con éxito y elevó a 718 el total de satélites construidos y entregados. Su precio objetivo medio es de 34,78 dólares, un 99% por encima del precio actual, según TipRanks.
El caso de SpaceX (SPCX) es el más llamativo, porque el mercado la identifica con cohetes y con su servicio de internet por satélite, pero lo que ahora miran los analistas es su apuesta por la infraestructura de computación vinculada a la inteligencia artificial. La compañía está construyendo capacidad de cálculo que podría convertirse en una fuente de ingresos relevante a medida que arranquen los acuerdos ya anunciados, que podrían empezar a facturar de forma significativa en el cuarto trimestre de 2026. El analista de Needham Ryan Koontz calcula que estos contratos podrían alcanzar una tasa de ingresos anualizada de unos 54.000 millones de dólares cuando estén a pleno rendimiento, y uno de ellos comenzaría en diciembre. Además, la empresa planea desplegar los sistemas Vera Rubin de Nvidia (NVDA) para sus tareas de IA; su consejero delegado, Elon Musk, se mostró recientemente "cautelosamente optimista" sobre operar esos sistemas con unos 250 kilovatios de potencia media.
En conjunto, la foto muestra a unos analistas claramente más entusiasmados que el mercado: el potencial que calculan para estas tres compañías contrasta con una cotización que, en dos de los tres casos, va en negativo este año. Eso deja la pelota en el tejado de la ejecución: cerrar la compra de Iridium sin sobresaltos, convertir el negocio de datos de Planet en beneficios sostenidos y confirmar que los contratos de computación de SpaceX son tan grandes como se espera.
El análisis de Salseo
- Rocket Lab ha demostrado con el contrato de Synspective (20 lanzamientos entre 2028 y 2031) que su cohete pequeño Electron tiene demanda real, pero su verdadero salto de escala depende de Neutron: hasta que ese cohete mayor no vuele, la compañía sigue limitada al nicho de los satélites pequeños. La señal a vigilar es el primer lanzamiento de Neutron.
- La compra de Iridium cambia por completo el perfil de la empresa: pasaría de ser un proveedor de lanzamientos a controlar también una red de satélites en órbita. Financiarla con una ampliación de 1.944 millones diluye al accionista actual y el cierre no llega hasta mediados de 2027, así que el riesgo se reparte entre los permisos regulatorios y la integración de dos negocios muy distintos.
- En Planet Labs, lo que de verdad tira del carro es el negocio de datos y vigilancia para gobiernos (defensa e inteligencia crecen más del 90%), no el hardware. Con un contrato de la agencia geoespacial estadounidense y un prototipo para el proyecto de Google, la tesis se parece cada vez más a la de una empresa de análisis de imágenes que a la de un fabricante de satélites. Que la acción caiga un 18% mientras los ingresos suben un 58% es la típica desconexión que conviene vigilar.
- SpaceX es el caso más llamativo: el mercado la conoce por cohetes y Starlink, pero el catalizador que miran los analistas es la infraestructura de IA, con una previsión de 54.000 millones de dólares anuales que depende por completo de que los contratos arranquen a tiempo (uno en diciembre) y de que el despliegue de los sistemas Vera Rubin de Nvidia funcione. Señal concreta a seguir: cuántos ingresos por computación se confirman en el cuarto trimestre de 2026.
- Matiz importante: los precios objetivo de este tipo de cribados son estimaciones de analistas, no una promesa. Conviene recordar que el mismo artículo asigna cifras casi idénticas a Rocket Lab y a SpaceX, así que tomarlas como un dato exacto y no como una orientación del consenso sería un error.