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Tres valores que los mejores analistas de Wall Street ven para el largo plazo

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Tres valores que los mejores analistas de Wall Street ven para el largo plazo

Oracle, Rocket Lab y Meta aparecen entre las apuestas favoritas de los analistas mejor valorados por TipRanks, en un mercado agitado por el petróleo, la geopolítica, los tipos de interés y el debate sobre la seguridad de la IA.

El mercado no está para tirar cohetes: los inversores lidian con una volatilidad incómoda, precios del petróleo elevados, tensiones geopolíticas que no se relajan, las dudas sobre los tipos de interés de la Reserva Federal y un debate cada vez más serio sobre la seguridad de la inteligencia artificial. En ese contexto, los expertos recomiendan mirar más allá del ruido del corto plazo y fijarse en compañías con recorrido a varios años. La plataforma TipRanks, que ordena a los analistas según cómo se han comportado sus recomendaciones en el pasado, ha recopilado tres nombres que gustan a algunos de los profesionales con mejor historial de Wall Street.

El primero es Oracle, empresa de software corporativo e infraestructura en la nube, que acaba de presentar unos resultados mejores de lo esperado en el primer trimestre de su año fiscal 2027, impulsados por el tirón de los ingresos de su nube. Tras reunirse con Ken Bond, responsable de relaciones con inversores de la compañía, el analista de Guggenheim John DiFucci ha repetido su recomendación de compra con un precio objetivo de 400 dólares y mantiene el valor entre sus ideas favoritas. DiFucci cree que Oracle es una acción "de década", apoyada en la oportunidad que ve en el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA, además de en su negocio tradicional de nube pública y en sus bases de datos y aplicaciones con IA. La compañía entregó 850 megavatios de capacidad de centros de datos en el trimestre, aunque Bond advirtió de que los ingresos de infraestructura como servicio dependen más del momento exacto en que esa capacidad empieza a funcionar que de la cifra de megavatios en sí. El analista espera que el crecimiento de esta área se mantenga por encima del 120% en moneda constante que registró en el trimestre. Sobre el riesgo de depender demasiado de un solo cliente, DiFucci señala que el peso de OpenAI en la cartera de contratos pendientes ha caído del 80% en junio a alrededor del 50% ahora, y prevé que siga bajando.

El segundo nombre es Rocket Lab, compañía de sistemas espaciales y servicios de lanzamiento, que acaba de recibir una recomendación de compra con precio objetivo de 80 dólares por parte del analista de Raymond James Brian Gesuale. Su argumento: Rocket Lab ha ido montando piezas de lanzamiento, naves, componentes, cargas útiles y comunicaciones ópticas, y con el cohete Neutron y la operación de Iridium completando el lanzamiento de carga media y las aplicaciones de espectro en 2027, quedará como la única empresa espacial verticalmente integrada con flujo de caja libre positivo. La compra de Iridium aportaría una constelación ya desplegada valorada en más de 3.000 millones de dólares, espectro L-band coordinado a nivel global y unos 500 millones de dólares de beneficio bruto de explotación (EBITDA) y 300 millones de flujo de caja libre. El analista destaca que la cartera de pedidos se ha más que duplicado, hasta casi 2.400 millones de dólares desde 1.100 millones, y que la compañía pasa de una fase de fuerte inversión a otra de monetización, con un crecimiento de ingresos estimado del 59% en 2026. Además, calcula que los márgenes brutos subirán desde un mínimo del 35% en 2027 hasta cerca del 47% en 2030, mientras el gasto en investigación y desarrollo caería del 35% de las ventas en 2026 a alrededor del 10% en 2028.

El tercero es Meta Platforms. El analista de J.P. Morgan Doug Anmuth ha elevado su recomendación a comprar desde mantener y ha subido el precio objetivo hasta 820 dólares desde 640, pese al mal comportamiento de la acción en lo que va de año. Su tesis es que Meta está en las primeras fases del lanzamiento de modelos de frontera y de productos de IA más allá de la publicidad, en particular su agente Muse AI y el acceso a la API de Meta Model. Anmuth recuerda que en el verano de 2025 la compañía se marcó el objetivo de reconstruir su equipo de Meta Superintelligence Labs y entregar modelos de frontera en un año, y considera que lo ha cumplido: ha pasado rápido del Muse Spark 1.1 en julio al Muse Spark 1.3, que compite con los modelos Claude y GPT. También menciona el producto Watermelon, que ampliaría las oportunidades en productos de consumo, inteligencia de negocio y uso de sus aplicaciones, además de mejorar la eficiencia interna. El analista confía en la capacidad de Meta de llevar productos de IA a sus 4.000 millones de usuarios y ve en esa red de distribución una ventaja competitiva, sin olvidar su capacidad de infraestructura de IA para sostener la demanda futura de potencia de cálculo.

Conviene recordar que todo esto son opiniones de analistas basadas en sus estimaciones, no certezas: los precios objetivo son escenarios y el mercado puede tardar años en validarlos o en darles la razón. Lo que sí dejan claro es que las tres apuestas responden a lógicas muy distintas: Oracle y Meta venden infraestructura y producto de IA a gran escala, mientras Rocket Lab se juega su historia en un calendario muy concreto de lanzamientos y cierres de operaciones corporativas.

El análisis de Salseo

  • En Oracle el dato que de verdad mueve la cuenta no es el número de megavatios, sino cuándo se enchufan: los ingresos por alquilar capacidad de cómputo empiezan a contarse cuando los centros de datos entran en servicio, así que un trimestre puede parecer flojo o espectacular por puro calendario. La señal a vigilar es doble: que el crecimiento de infraestructura siga por encima del 120% en moneda constante y que OpenAI siga perdiendo peso en la cartera de contratos (ya ha bajado del 80% al 50%), porque eso reduce el riesgo de depender de un solo cliente gigante.
  • Rocket Lab es la apuesta con el calendario más apretado: la compra de Iridium le daría ingresos recurrentes de una constelación que ya está en órbita y espectro propio, y eso es lo que convierte a la empresa en generadora de caja en lugar de una máquina de quemar dinero. El detalle incómodo es que el margen bruto toca fondo en el 35% en 2027 antes de subir al 47% en 2030, lo que refleja el coste de integrar todo y de sacar adelante el cohete Neutron: si ese lanzamiento se retrasa, todo el plan de márgenes y flujo de caja se descuadra.
  • Con Meta, el mercado lleva meses castigando que se gaste muchísimo en IA sin ver retorno claro. El argumento de J.P. Morgan es que ese gasto empieza por fin a transformarse en producto (los modelos Muse, Watermelon y el acceso a su API) y que la verdadera ventaja no es la tecnología, sino poder colocarla delante de 4.000 millones de usuarios sin pagar por captarlos. La prueba de fuego no es anunciar modelos nuevos, sino que esos productos generen ingresos más allá de la publicidad.
  • Matiz importante: son tres perfiles de riesgo muy diferentes metidos en el mismo saco. Oracle y Meta dependen de que el ciclo inversor en IA no se enfríe, mientras Rocket Lab es una apuesta espacial con hitos concretos (Neutron y el cierre de Iridium) que se pueden seguir trimestre a trimestre. Que un analista con buen historial suba el precio objetivo no cambia los fundamentales por sí solo; cambia si detrás viene una sorpresa real en las cuentas.

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Fuente: CNBC