Tres valores de centros de datos con más del 50% de recorrido (y sin ser chips de IA)

Los analistas se fijan en Innodata, Vicor y Dycom, tres empresas de la cadena de suministro de la IA que no fabrican semiconductores pero sin las que los grandes centros de datos no funcionarían.
Mientras las acciones de las compañías de semiconductores ligadas a la inteligencia artificial cotizan bajo presión, buena parte de Wall Street mira hacia otro lado de la cadena de suministro. Según la herramienta de comparación de valores de centros de datos de TipRanks, hay tres nombres relacionados con la infraestructura de datos que hoy lucen la etiqueta de compra fuerte y a los que los analistas otorgan un potencial de subida superior al 50%: Innodata (INOD), Vicor Corporation (VICR) y Dycom (DY). La tesis que comparten es sencilla: son empresas que ocupan un lugar crítico en la maquinaria de la IA y, sin sus servicios, a los gigantes tecnológicos les costaría mucho más hacer funcionar sus enormes volúmenes de trabajo.
La primera de ellas es Innodata, una compañía con sede en Nueva Jersey dedicada a la anotación y transformación de datos. Su trabajo consiste en ayudar a las grandes tecnológicas a extraer y ordenar las ingentes cantidades de información que necesitan: los datos son la base sobre la que se entrenan los modelos de IA generativa y sobre la que después funcionan sus aplicaciones. La acción acumula una subida de alrededor del 22% en lo que va de año y, según la media de los analistas que recoge TipRanks, todavía podría subir otro 102% en los próximos doce meses, hasta un precio objetivo medio de 122,75 dólares.
Vicor Corporation es la segunda apuesta. Esta empresa de Massachusetts fabrica componentes y sistemas de potencia: convertidores de tensión, chasis de sistema, filtros electromagnéticos, carcasas y placas de refrigeración, entre otros productos. Sus soluciones se venden en sectores muy variados, como el aeroespacial, el de defensa, las telecomunicaciones y la aviación, pero en los últimos tiempos ha ido enganchándose a la demanda que genera la IA. Su comportamiento en bolsa es el más espectacular de los tres: casi un 120% de revalorización desde el arranque del año. Los analistas creen que aún le queda un 71% adicional, con un precio objetivo medio de 408,33 dólares.
El tercer nombre es Dycom, una firma estadounidense de servicios de contratación especializada que presta apoyo de ingeniería y construcción a empresas de telecomunicaciones y de servicios básicos. Su interés por el negocio de los centros de datos pasa por el suministro de infraestructura eléctrica para las llamadas fábricas de IA. Sus acciones han subido cerca de un 22% desde enero y, según la media de los analistas, podrían crecer otro 56% en los próximos doce meses, lo que situaría su precio objetivo medio en 641,11 dólares.
La foto conjunta deja una idea de fondo: cuando el foco de los inversores se cansa de los chips, la atención se desplaza a los eslabones menos glamurosos pero igualmente imprescindibles, como la preparación de datos, la gestión de la energía o la obra física de los centros de datos. Conviene recordar que estos porcentajes de recorrido son estimaciones medias de analistas, no hechos consumados, y que las tres compañías operan en negocios muy distintos entre sí pese a compartir la etiqueta de "infraestructura de IA".
El análisis de Salseo
- La noticia refleja un giro clásico del mercado: cuando las acciones de chips se enfrían, el dinero busca a los proveedores que cobran por cada centro de datos que se construye, gane quien gane la carrera de los modelos. Innodata no vende chips ni modelos, vende el trabajo previo (preparar y etiquetar datos), un gasto que las grandes tecnológicas mantienen mientras entrenan nuevas versiones de sus sistemas.
- Cuidado con leer los porcentajes como una promesa: ese 102% de potencial en Innodata es la media de un puñado de analistas que recopila TipRanks, una web que precisamente vive de agregar esas estimaciones. Con la acción ya un 22% arriba en el año, el margen que se descuenta en el precio es elevado y cualquier decepción en las cuentas se paga cara.
- El punto débil real de Innodata está en su cartera de clientes: depende de unas pocas tecnológicas muy grandes, así que la señal a vigilar en sus próximos resultados no es solo cuánto crece, sino si consigue diversificar y no perder a un cliente importante. Es la vulnerabilidad típica de los proveedores pequeños con clientes enormes.
- Los tres valores no son comparables entre sí aunque compartan etiqueta: Vicor fabrica componentes físicos de potencia y Dycom hace obra e ingeniería, negocios con ciclos de inversión largos, márgenes ajustados y sensibilidad a los tipos de interés, mientras Innodata es un negocio de servicios intensivo en mano de obra. Agruparlos bajo "centros de datos" suaviza riesgos que en realidad son muy distintos.