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Tres valores de drones para vigilar ante la adopción acelerada

·PositivoImpacto medio

El gasto en defensa y los avances en IA impulsan la demanda de drones. Repasamos tres empresas del sector, incluida Draganfly, que cotiza en bolsa.

Los drones, o vehículos aéreos no tripulados (UAV), se han convertido en una de las tecnologías más transformadoras del panorama actual. El gasto en defensa sigue siendo un viento de cola clave: las tensiones geopolíticas y la modernización militar están acelerando su adopción en todo el mundo. Hoy se utilizan para seguridad fronteriza, ataques de precisión, inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), entre otras operaciones tácticas, lo que los hace imprescindibles en la guerra moderna.

Pero el sector va mucho más allá del ámbito militar. Los drones están ganando terreno en minería, monitorización de infraestructuras, inmobiliario, exploración de petróleo y gas, logística e incluso cine. Desde la fotografía aérea hasta el mapeo agrícola, están transformando la forma en que las empresas recopilan datos y operan.

La tecnología sigue avanzando gracias a los avances en autonomía y navegación impulsada por IA. La incorporación de inteligencia artificial hace que los drones sean más rápidos y versátiles, permitiéndoles planificar rutas de vuelo de forma autónoma en función de datos en tiempo real, como el terreno. La integración de 5G y Wi-Fi avanzado mejora la transmisión de datos en tiempo real, ampliando las aplicaciones comerciales.

Con marcos regulatorios en evolución y una adopción militar y comercial que gana ritmo, el sector tiene un largo recorrido por delante. Según un informe de Precedence Research, se espera que el mercado de drones crezca a una tasa anual compuesta (CAGR) del 16,77% entre 2026 y 2035.

Entre las empresas a vigilar, Draganfly (DPRO), con sede en Canadá, desarrolla soluciones y sistemas de drones. Su cartera incluye modelos como el Commander 3XL, Heavy Lift Drone, Commander 2, Draganfly Medical Response Drone y el Apex, orientado a ISR y comercializado para uso militar y de seguridad pública. La creciente presencia en el vertical militar es un importante catalizador: a principios del primer trimestre, DPRO consiguió pedidos de drones FPV del Ejército de EE. UU. y de Commander 3XL de clientes militares internacionales. Además, fue seleccionada por el Departamento de Guerra, junto con F4 Defense International, para desarrollar un sistema contra-UAS (C-UAS) multicapa, modular y rápidamente desplegable. Draganfly cuenta con más de cinco sistemas de drones que cumplen con la NDAA, lo que supone una ventaja competitiva a medida que Estados Unidos y la OTAN eliminan sistemas chinos no conformes de infraestructuras críticas. En octubre de 2025, la compañía presentó su dron Outrider Southern Border, de fabricación norteamericana y conforme a la NDAA.

El análisis de Salseo

  • El cumplimiento NDAA se está convirtiendo en un foso competitivo real: a medida que EE. UU. y la OTAN prohíben sistemas chinos en infraestructuras críticas, empresas como Draganfly, con toda su flota certificada, pueden captar contratos públicos que antes iban a fabricantes asiáticos más baratos.
  • La diversificación más allá de la defensa es clave: el uso de drones en minería, logística o agricultura reduce la dependencia de presupuestos militares y abre mercados recurrentes, pero también expone a estas empresas a una competencia más amplia y a ciclos de inversión corporativa.
  • El crecimiento esperado del 16,77% anual hasta 2035 es atractivo, pero hay que vigilar la ejecución: los pedidos militares pueden ser irregulares y los márgenes dependen de la capacidad de producción y de la integración de IA, no solo de vender hardware.
  • La adquisición de Blue White Robotics por parte de Elbit Systems (no enlazada aquí) muestra hacia dónde va el sector: la combinación de drones con software autónomo y sistemas de enjambre será el siguiente campo de batalla tecnológico, y las empresas que no inviertan en IA se quedarán atrás.

Empresas mencionadas

Fuente: Nasdaq