Trivariate señala tres valores de IA con recorrido: Marvell, Oracle y CoreWeave

La firma de análisis Trivariate Research cree que las valoraciones del sector de la IA seguirán comprimiéndose, pero ve un camino estrecho al alza para Marvell, Oracle y CoreWeave porque sus ingresos crecerán más rápido de lo que se encogen sus múltiplos.
Trivariate Research, la firma de análisis fundada por Adam Parker, tiene una opinión incómoda para el sector tecnológico: los múltiplos de valoración de las acciones ligadas a la inteligencia artificial van a seguir contrayéndose. Es decir, el mercado está dispuesto a pagar cada vez menos por cada dólar de beneficio de estas compañías. Pero dentro de ese escenario general de ajuste, la firma ve una rendija por la que pueden colarse unos pocos nombres: aquellos cuyos ingresos crezcan más rápido de lo que se estrechan sus múltiplos. Sus candidatos elegidos son Marvell Technology, Oracle y CoreWeave, a los que suma AMD en la lista de posibles ganadores.
El contexto no ayuda. Los costes de financiación han subido después de que la Reserva Federal elevara los tipos de interés en 25 puntos básicos, hasta el rango del 3,75%-4,00%, el pasado 16 de septiembre, lo que añade un lastre financiero a proyectos intensivos en capital como los centros de datos. A eso se suma un frente menos habitual: el rechazo local. Una encuesta de Gallup de mayo de 2026 apunta que alrededor del 71% de los estadounidenses se opone a que se construyan nuevos centros de datos en sus comunidades. Menos dinero barato y más vecinos enfadados son dos vientos de cara para todo lo que tenga que ver con infraestructura de IA.
En el caso de Marvell Technology, la acción se ha multiplicado prácticamente por tres en lo que va de año, impulsada por una tendencia ascendente sostenida desde finales de agosto. A Parker le gusta este fabricante de silicio a medida por un motivo concreto: las estimaciones de beneficio de los analistas no dejan de revisarse al alza, y él considera que ese es el factor crítico para que una acción funcione en periodos de tipos al alza. Su tesis de crecimiento se apoya en que cada vez más empresas integran chips especializados (los llamados ASIC, circuitos diseñados para una tarea concreta) en sus sistemas. En el plano técnico, el valor cotiza claramente por encima de sus medias móviles clave, señal de que los compradores mantienen el control. Además, Wall Street lo califica hoy de compra fuerte, con precios objetivo que llegan hasta los 400 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza cercano al 60% desde los niveles actuales.
Oracle es el caso opuesto en precio. El gigante del software empresarial cotiza alrededor de un 40% por debajo de los máximos que marcó en junio, aunque en las últimas sesiones encadena subidas modestas. Según datos de FactSet, se paga por ella unas 16,4 veces sus beneficios previstos para el próximo año, frente a las 19,3 veces del S&P 500: es decir, cotiza con descuento respecto al mercado. Aunque los tipos altos y el posible rechazo político a la expansión de centros de datos son obstáculos estructurales, Trivariate considera atractivo el precio actual. El argumento de Parker es que entrar con una valoración más baja reduce el riesgo de caída y deja margen para que las revisiones al alza de beneficios revaloricen la acción. Su base de clientes corporativos y su capacidad para migrar bases de datos le dan una fuente de ingresos duradera, más resistente a la compresión de múltiplos que la de rivales tecnológicos más caros.
CoreWeave, la nube especializada en alquilar capacidad de cómputo con GPUs, rebotó más de un 6% el lunes al recuperarse el ánimo en torno a la IA, pero acumula una caída superior al 26% en los últimos tres meses. Pese a esa turbulencia, Trivariate la mantiene entre sus apuestas favoritas para batir el lastre de las valoraciones gracias al puro impulso de su facturación a largo plazo. La demanda de infraestructura de altas prestaciones sigue siendo su gran catalizador fundamental. Según Parker, en un valor de crecimiento como este el relato de beneficios y las revisiones continuas al alza de las estimaciones siguen intactos, lo que la deja bien posicionada si el sentimiento de mercado a corto plazo se estabiliza.
El análisis de Salseo
- La tesis de Trivariate no es 'la IA está barata', sino una resta sencilla: si el beneficio crece más deprisa de lo que se estrecha el múltiplo, la acción puede subir aunque el mercado pague menos por cada euro de ganancia. El problema es que esa condición solo la cumplen unos pocos, y por eso la firma habla de un camino 'estrecho' y no de una oportunidad general del sector.
- Marvell y CoreWeave comparten el mismo punto débil: dependen de un puñado de grandes clientes (los hiperescaladores que encargan chips a medida o alquilan capacidad de GPU). Si uno de ellos recorta pedidos, las revisiones al alza que sostienen la tesis se dan la vuelta de golpe y con ellas el argumento entero. Es el riesgo a vigilar en los próximos resultados.
- El freno real no es técnico, es de dinero y de permisos: financiar centros de datos cuesta más con los tipos en el 3,75%-4,00% y, además, el 71% de los estadounidenses rechaza nuevos centros en su zona según Gallup. Para CoreWeave, que necesita capital constante para ampliar capacidad, la evolución del coste de su deuda y la obtención de licencias locales son señales mucho más relevantes que el rebote diario de la acción.
- Oracle es la lectura contraria dentro de la propia recomendación: es la apuesta defensiva, la que cotiza con descuento frente al S&P 500 tras caer cerca de un 40% desde junio. Si el mercado deja de castigar todo lo que huela a IA, el nombre con la valoración más baja tiene más margen para rebotar sin necesitar sorpresas en las cuentas. La señal concreta a seguir en los tres casos: si las estimaciones de beneficio de los analistas siguen revisándose al alza o empiezan a aflojar.