Trump invierte 50.000 dólares en SpaceX dos semanas después de su estreno

El presidente de EE.UU. compró hasta 50.000 dólares en acciones de SpaceX el 23 de junio, apenas dos semanas después del estreno récord en bolsa de la compañía de Elon Musk. La Casa Blanca asegura que la cartera de Trump replica índices, pero los títulos ya cotiza por debajo del precio de salida.
El presidente de Donald Trump compró hasta 50.000 dólares en acciones de SpaceX el pasado 23 de junio, apenas dos semanas después de que la compañía de Elon Musk protagonizara una de las salidas a bolsa más esperadas y de mayor impacto de la última época. La operación ha salido a la luz a través de la declaración de la seguridad de finanzas del presidente, un informe que primero publicó Reuters y se centra en todos los activos que mueve el mandatario.
El document no precisa a qué precio se hizo la compra, pero ese día las acciones de SpaceX se movían en torno de los 150 dólares, después de haber llegado a superar los 200 en los primeros compases de vida en el parqué. Y la operación no ha envejecido bien: al cierre de la última jornada, el valor de SpaceX ha llegado a los 135 dólares, exactamente el mismo precio de su salida a bolsa. Es oro lo que nos dice que, si Trump aún mantiene esa posición, la inversión está en números rojos.
La compra hay que leerla en el contexto de las relaciones entre Trump y el magnate Elon Musk, como privilegio de los últimos tiempos. Ambos han sido muy cercanos, aunque no sin momentos de fricción: el pasado verano, Musk llegó a hablar, el presidente le retuvo deliberadamero los archivos del Departamento de Justicia sobre Jeffrey Epstein para proteger extraordinariamente el hombre de Trump en esos documentos. Pero, más allá de los idas y venidas personales, SpaceX ha seguido ganando peso en el negocio público. La empresa ha ido haciendo una cantidad cada vez mayor de contratos gubernamentales y se ha visto beneficiado por la agenda decretada, según describe un análisis reciente del Wall Street Journal.
La Casa Blanca ha intentado quitarle bombo a la situación. El portavoz del presidente, Davis Ingle, dijo a Reuters que la carita de valores de Trump está administrada por terceros financieros y replicando un índice reconocido como el Schwab 1000. El dato adquiere aún más gracia porque SpaceX, antes de su estreno en bolsa, presionó precisamente para que los índices cambiaran sus normas y le permitieran integrarse más rápido. El resultado, aunque parezca una ironía es que bastantes personas, sin saberlo, pueden estar ya en SpaceX a través de un fondo pasivo o roboadvisor. Que el propio presidente sea oficialmente accionista, aunque sea a través de un CP yang, y que por ahora la acción esté por debajo de lo que pagó, es una historia que mezcla la política, los mercados y un simbolismo muy potente imágenes.
El análisis de Salseo
- La cantidad es pequeña para el valor de SpaceX (50.000 dólares no mueven el precio de la cotización), pero el simbol es enorme: la compra se produce justo cuando la empresa de inmersión en los contratos y se beneficia del marco contable. A partir de ahora, cada concesión pública o favor regulatorio de la Casa Blanca podrá leerse como un asunto para el bolsillo personal del presidente, lo que reabre el debate sobre conflicto de intereses.
- La noticia tiene una cara técnica que se escapa del titular: la Casa Blanca explica que Trump invierte a través de índices de referencia como el Schwab 1000. Para SpaceX eso es exactamente lo que quería con su OPV, porque la empresa presionó para que esos índices pudieran incluirla antes. La compra de cualquier fondo indexado puede ahora meter a miles de inversores en SpaceX de forma involuntaria, algo que cambia la composición del accionariado y la propia lista de la empresa.
- El dato de que el título se derrota en 135, el mismo valor de la salida a bolsa, se merece una lectura más fría: la acción de SpaceX superó los 200 y luego se dejó más de un tercio en los primeros meses. No es necesario que la compañía esté mal; es que el mercado está en pleno ajina de la oportunidad y traduciendo, y la historia del 'blockbuster IPO' deja el siguiente precio después la corrección.
- Este culebrón no se termina con la compra: la compartición de Trump y Musk, junto con la participación directa del presidente en SpaceX la mina de intereses desde el primera. Cada sentencia o regla regulatoria que afecte a la industria del espacio, a los cohetes de SpaceX ahora a los satélites, interp que vamos revisar con la lupa de quién gana y quién pierde en la cartera del presidente. Esto es un tema tensión que va a ir acompañado de un poco de Salseo.