Trump llama a Huang en directo y zanja el debate sobre la regulación de la IA

El presidente de EE.UU. sorprendió con una llamada en vivo al CEO de Nvidia para restar importancia a los riesgos de la IA y criticar las trabas regulatorias. La charla revela una creciente división en el sector mientras Mizuho ve oportunidades en el desplome de los semiconductores.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sorprendió a los asistentes al All-In Summit de Los Ángeles al llamar por teléfono en directo al CEO de Nvidia, Jensen Huang. Huang, que estaba hablando en el escenario, acercó el móvil al micrófono para que el público pudiera escuchar la conversación completa. Durante los cinco minutos que duró la llamada, Trump se mostró tajante: calificó de "farsa" la idea de que la IA pueda suponer una amenaza existencial para la humanidad y aseguró que los robots no van a conquistar el mundo. Para el presidente, frenar el desarrollo tecnológico estadounidense o imponer reglas duras sobre los centros de datos solo beneficiaría a rivales extranjeros como China. Eso sí, reconoció que hay que avanzar "con prudencia", pero eso "no significa que vayamos a parar una industria". Huang le dio la razón y dijo que Estados Unidos puede liderar en IA manteniendo la seguridad.
La llamada destapa una división cada vez más clara dentro del sector tecnológico. Por un lado están Trump, Huang y el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, que consideran que los miedos sobre la seguridad de la IA son exagerados y que una regulación estricta frenaría la innovación estadounidense mientras China gana terreno. Por el otro, figuras como Dario Amodei, CEO de Anthropic, y Sam Altman, de OpenAI, advierten de que los sistemas de IA que avanzan rápido podrían plantear riesgos reales de ciberseguridad y bioseguridad si la industria no acepta ciertos límites y un ritmo más pausado. Después del acto, Trump repitió su postura en redes sociales y se autodenominó el "cazador de farsas" de la IA, enmarcando las advertencias sobre seguridad como mensajes políticos basados en el miedo.
Mientras tanto, la firma Mizuho ve en el desplome de los semiconductores ligados a la IA una oportunidad de compra. Según su análisis, compañías como Micron, Lumentum, Credo, SanDisk, Broadcom, Dell y Lam Research siguen bien posicionadas. Mizuho reconoce que las llamadas de Anthropic y OpenAI para frenar el trabajo en modelos de frontera han despertado preocupaciones sobre la seguridad, pero sostienen que no hay un cambio real en el gasto en centros de datos de IA. Además, argumenta que los intentos de imponer barreras y límites a la IA no funcionarán sin una alineación global y podrían incluso dar ventaja a los competidores chinos, que avanzan más rápido. Con el índice PHLX de semiconductores (SOX) cayendo alrededor de un 6%, la firma considera que la corrección es exagerada y espera que la adopción de la IA siga siendo positiva para los actores principales del sector.
En cuanto a las valoraciones, la herramienta de comparación de acciones de TipRanks muestra que las acciones de IA como Micron, Nvidia, Amazon, Alphabet, Meta y Microsoft tienen una calificación de compra fuerte entre los analistas. De todas ellas, la que presenta mayor potencial de subida es Micron, con un 69,25%, seguida de Nvidia, con un 53,72%, y Amazon, con un 31,84%. Alphabet (Google) ofrece un 21,89% de potencial. Estos datos son útiles para hacerse una idea de dónde ven los expertos más recorrido, aunque conviene recordar que son estimaciones y no una recomendación personalizada.
El análisis de Salseo
- La llamada de Trump es más teatro político que política real: no cambia ninguna ley, pero sí reduce el riesgo percibido de una regulación agresiva en EE.UU., lo que apoya el sentimiento hacia las acciones de IA. El problema es que es solo un mensaje, no un hecho; la regulación puede cambiar en cualquier momento.
- La división en el sector refleja incentivos distintos: Nvidia y Meta tienen miles de millones invertidos en infraestructura de IA, así que les conviene quitar hierro al asunto. Anthropic y OpenAI están más cerca de los riesgos reales de los modelos, así que su voz pesa cuando se habla de seguridad. Si ocurre un incidente grave, los 'alarmistas' ganarán credibilidad.
- Mizuho dice que la caída es una oportunidad porque el gasto en centros de datos no ha caído. Esa es la clave: mientras las grandes tecnológicas sigan invirtiendo, el desplome es solo miedo, no fundamentos. Pero el índice SOX cayendo un 6% demuestra que el mercado está muy sensible a los titulares; la próxima corrección podría venir por otro titular, no por un cambio de cifras.
- La regulación es un problema global: si EE.UU. pone límites y China no, el país pierde ventaja. Trump lo plantea como una cuestión de competencia, pero la cara B es que los riesgos de seguridad (ciber, bio) no son solo políticos. Lo que hay que vigilar es una propuesta concreta de regulación, no las palabras de un mitin.