Trump llama en directo a Jensen Huang para defender la IA: Nvidia cae un 3,4%

El presidente de EE. UU. interrumpió una charla del consejero delegado de Nvidia en el escenario para quitar hierro a los miedos sobre la inteligencia artificial, pero el sector de los chips vivió su peor jornada de la semana: Nvidia cedió un 3,4% y AMD e Intel más de un 5%.
Escena poco habitual en una conferencia de inversores tecnológicos. Jensen Huang, consejero delegado de Nvidia, estaba dando una charla sobre el escenario del All-In Summit cuando le sonó el teléfono. Era Donald Trump. El presidente de Estados Unidos, que se encontraba al otro lado de la línea, le pidió que le pusiera en altavoz para dirigirse directamente a la sala. Su mensaje fue claro: el miedo a la inteligencia artificial es, en su opinión, un fraude. Según Trump, construir grandes centros de datos genera riqueza para la gente y para los estados, y frenar el desarrollo de la IA sería regalarle el terreno a China. Huang le dio la razón: las empresas estadounidenses no van a permitir que eso ocurra. La llamada llegó después de que el propio Trump publicara en redes sociales que el liderazgo firme es la principal herramienta de seguridad que necesita el país, restando importancia a las peticiones de reglas gubernamentales estrictas.
A pesar de esos apoyos desde la Casa Blanca, el mercado fue por otro camino. Las acciones de Nvidia cayeron cerca de un 3,4% el lunes por la tarde, hasta rondar los 211,81 dólares. El castigo fue mayor en el resto del sector: Advanced Micro Devices se dejó más de un 5% e Intel perdió también más de un 5%. El iShares Semiconductor ETF (SOXX), uno de los fondos de referencia que sigue al sector de los chips, retrocedió un 6%. Es decir, no fue un problema exclusivo de Nvidia, sino un movimiento de todo el gremio de los semiconductores.
El detonante de las ventas no fue la conversación con Trump, sino lo que había ocurrido antes. Dario Amodei, consejero delegado de Anthropic, y Sam Altman, al frente de OpenAI, respaldaron públicamente la idea de ralentizar el desarrollo de nuevos modelos de inteligencia artificial para poder probar antes su seguridad. Los inversores interpretaron que, si los grandes laboratorios de IA frenan el ritmo, eso se traducirá en menos pedidos de chips. Con todo, una parte del mercado considera que se trata más de un ataque de pánico puntual que de un descenso real de la demanda de procesadores.
La cuestión de fondo es si Nvidia depende demasiado de unos pocos clientes gigantes. La compañía sostiene que no: a diferencia de competidores más expuestos a un puñado de compradores, Nvidia vende hardware a una base amplia de startups y empresas de software en crecimiento. En esa estrategia encaja la compra de Hugging Face por 12.900 millones de dólares, una plataforma de software de código abierto muy utilizada, que mantiene a millones de desarrolladores trabajando sobre chips de Nvidia aunque los grandes laboratorios recorten gasto. A esto se suma otro proyecto a largo plazo: Elon Musk confirmó que SpaceX planea lanzar centros de datos de IA al espacio el año que viene utilizando chips de Nvidia, una vía para esquivar los límites de suelo y energía que existen en la Tierra.
El resumen de la jornada es una contradicción interesante: el respaldo político más explícito posible no bastó para sostener el precio, porque lo que de verdad mueve la cotización son los pedidos, no los discursos. El mercado está poniendo precio a un posible frenazo en la inversión de los laboratorios de IA, mientras Nvidia intenta demostrar que su negocio ya no depende solo de ellos.
El análisis de Salseo
- Lo llamativo es que el apoyo del presidente no sirviera de nada al precio: la acción cayó el mismo día en que Trump defendía el sector. La lección es que Nvidia cotiza por pedidos de chips, no por respaldo político, así que la clave a vigilar no es el discurso de la Casa Blanca sino los pedidos que anuncien los grandes laboratorios de IA en los próximos meses.
- El miedo tiene un mecanismo concreto: si OpenAI o Anthropic ralentizan el desarrollo de modelos, retrasan la compra de procesadores. Ojo, retrasar no es cancelar. El riesgo inmediato es de calendario (cuándo llegan los ingresos), no necesariamente de volumen total, y eso explica que parte del mercado hable de pánico de corto plazo.
- AMD e Intel cayeron más que Nvidia (más de un 5% frente al 3,4%), y ese detalle dice mucho: el mercado castiga más a quien tiene menos colchón. La diversificación de Nvidia —clientes variados en lugar de depender de dos o tres grandes compradores, más la compra de Hugging Face y proyectos como los centros de datos en el espacio— es precisamente su argumento para amortiguar un frenazo de los laboratorios.
- La lectura contraria que el titular no cuenta: si el enfriamiento fuera real y no un susto, lo veríamos primero en los resultados de los propios laboratorios y en los pedidos de los fabricantes de equipos, no solo en la cotización de un día. Vigilar los próximos resultados del sector y si los grandes clientes mantienen o recortan sus planes de inversión será la prueba de fuego.