Trump pidió comprar Dell y sus gestores vendieron acciones semanas después

Una cuenta gestionada de forma independiente a nombre de Trump vendió hasta un millón de dólares en acciones de Dell tras el rally del 356% que la compañía firma en 2026 gracias a la IA.
Donald Trump pasó buena parte de 2026 recomendando en público comprar ordenadores Dell, pero las nuevas revelaciones sobre su patrimonio muestran que las inversiones que figuran a su nombre se redujeron después de la espectacular subida de la acción. Una divulgación ética federal publicada el jueves desvela que una de sus cuentas, gestionada de forma independiente, vendió entre 500.001 y un millón de dólares en títulos de Dell Technologies el 21 de agosto, y entre 15.001 y 50.000 dólares más una semana después, el 28 de agosto.
El contexto temporal es lo que hace llamativa la secuencia. La cartera compró entre uno y cinco millones de dólares en acciones de Dell el 10 de febrero. Nueve días después, en un discurso en Rome (Georgia), Trump elogió a Michael y Susan Dell y animó a los asistentes a «salir y comprar un ordenador Dell». Repitió el mensaje el 6 de julio en un acto en la Casa Blanca vinculado a las llamadas Trump Accounts. No hay ninguna prueba de que Trump ordenara personalmente esas ventas: la Casa Blanca sostiene que «todas las decisiones de inversión las toman íntegramente gestores independientes», según declaró a Reuters su portavoz Davis Ingle, y la Trump Organization asegura que ni él ni su familia seleccionan ni aprueban operaciones concretas.
La otra pata de la historia es la propia Dell, que se ha convertido en uno de los grandes ganadores bursátiles del año. La acción cerró el jueves en 574,55 dólares, lo que deja una revalorización cercana al 356% en 2026. El motivo es que el negocio de servidores para inteligencia artificial ha cambiado por completo las expectativas sobre la compañía. En su último trimestre registró 60.900 millones de dólares en pedidos de servidores de IA, reconoció 16.400 millones de ingresos por esa misma línea y cerró el periodo con una cartera de pedidos récord de 95.000 millones. Además, la dirección elevó su previsión de ingresos anuales por servidores de IA hasta los 74.000 millones.
Wall Street sigue viendo la historia con buenos ojos, aunque con matices. El analista de Morgan Stanley Erik Woodring califica el gasto empresarial en hardware como «indudablemente fuerte» y considera que Dell está «ejecutando claramente por delante» de sus competidores, pero mantiene una recomendación neutra y un precio objetivo de 511 dólares. Mizuho, en cambio, elevó esta semana su objetivo a 650 dólares desde 600 y reiteró su apuesta positiva, argumentando que la adopción de la llamada IA «agéntica» se está acelerando. TD Cowen es más prudente: subió su objetivo a 550 dólares desde 500, pero mantuvo una recomendación de mantener, destacando la cartera de pedidos de 95.000 millones al tiempo que avisa de que la escasez de memoria podría convertirse en un problema en 2027. El consenso general sigue siendo favorable, pero los objetivos se van agolpando alrededor del precio actual tras el rally del año.
El análisis de Salseo
- Dell ya no es «la empresa de ordenadores personales»: el mercado la está valorando como proveedor de infraestructura para IA. La prueba está en los 95.000 millones de dólares de cartera de pedidos y en los 74.000 millones de facturación prevista en servidores de IA para el año. Es decir, la acción no sube por vender PCs, sino porque cada pedido de servidores de IA se traduce en ingresos con un perfil muy distinto al del negocio tradicional.
- El detalle que muchos titulares se saltan: los precios objetivo de Morgan Stanley (511 dólares) y TD Cowen (550) están por debajo del cierre de 574,55 dólares. Traducido, el mercado ya paga por Dell más de lo que la mayoría de casas considera razonable. Cuando el precio va por delante de los objetivos, cualquier tropiezo pequeño en pedidos o márgenes se paga con correcciones desproporcionadas.
- Lo de Trump es más ruido que sustancia para el negocio de Dell. La venta máxima ronda el millón de dólares, una cifra irrelevante para una compañía de este tamaño, y las cuentas las manejan gestores externos que no dependen de sus mensajes públicos. Lo informativo es el patrón: alguien recoge beneficios después de una subida enorme, no una señal de que algo vaya mal dentro de la empresa.
- El riesgo real para 2027 es la restricción de memoria que señala TD Cowen. Si los componentes escasean o se encarecen, Dell puede seguir vendiendo servidores de IA pero ganar menos dinero por cada uno, y ahí es donde se rompería la tesis. La próxima guía de la compañía y la evolución de los precios de la memoria son las dos señales concretas que conviene vigilar.