Mercado

El COO de Uber sugiere que la empresa tendrá menos empleados en cinco años gracias a la IA

·NeutralImpacto medio
El COO de Uber sugiere que la empresa tendrá menos empleados en cinco años gracias a la IA

Andrew Macdonald, presidente y COO de Uber, afirma que la inteligencia artificial permitirá hacer el mismo trabajo con menos personal, aunque se muestra cauto al confirmarlo. La plantilla ha crecido un 54% en los últimos cinco años.

El presidente y director de operaciones de Uber, Andrew Macdonald, ha dejado caer que la compañía de movilidad podría tener menos empleados dentro de cinco años gracias al avance de la inteligencia artificial. En una entrevista en el podcast '20VC' del venture capitalist Harry Stebbings, Macdonald dijo sentirse 'tentado a decir' que la plantilla se reducirá, aunque matizó que no lo afirma rotundamente porque la empresa también está explorando nuevas áreas de negocio que podrían requerir más personal.

Macdonald explicó que Uber tiene una 'proporción desequilibrada' de empleados en funciones que la IA puede potenciar y, eventualmente, reemplazar parcialmente. Entre ellas mencionó atención al cliente, ventas, producción de contenido y análisis de datos. 'Esas funciones se prestan bien a una primera aumentación con IA y, con el tiempo, a un reemplazo parcial', señaló. El directivo puso como ejemplo la reducción del tiempo para elaborar previsiones financieras o para el control de calidad en marketing.

A pesar de este pronóstico, Macdonald se mostró cauto. Recordó que predicciones anteriores sobre el impacto de la IA en el empleo no se han cumplido: 'La razón por la que no lo afirmo rotundamente es porque eso se ha demostrado erróneo en los últimos años: a medida que la IA se ha implementado, el empleo en las empresas ha seguido creciendo'. De hecho, según los informes de Uber a la SEC, su plantilla global ha aumentado un 54,4% en los últimos cinco años, hasta unos 36.600 empleados. En julio, la compañía ya recortó un 10% de su equipo de operaciones comunitarias, una medida que justificó por la necesidad de 'simplificar operaciones y adoptar la IA'.

La discusión también giró en torno al retorno de la inversión (ROI) en IA. En mayo, unas declaraciones de Macdonald sobre que Uber no veía suficiente retorno en su gasto en IA se hicieron virales. Ahora, el COO aclaró que sí ven retorno, pero que es difícil cuantificarlo. 'Cuando la IA reduce el tiempo necesario para una tarea, otra tarea ocupa su lugar', explicó, lo que complica medir cuántas personas se pueden eliminar directamente. 'Dibujar la línea directa entre 'he transformado este proceso y por tanto necesito dos analistas menos' es muy difícil', añadió.

En definitiva, las declaraciones de Macdonald reflejan la tensión que vive Uber entre la promesa de eficiencia de la IA y la realidad de un negocio en expansión que sigue generando nuevos puestos. La empresa, que cotiza en bolsa bajo el ticker UBER, se enfrenta al reto de demostrar a los inversores que la inteligencia artificial se traduce en mejoras de margen sin frenar su capacidad de innovación.

El análisis de Salseo

  • La declaración de Macdonald, aunque cautelosa, apunta a que Uber prevé una transformación interna donde la IA reducirá plantillas en funciones repetitivas, pero la empresa no puede afirmarlo porque la historia reciente muestra lo contrario: el empleo ha crecido junto a la adopción de IA.
  • Uber está en una encrucijada: los inversores exigen eficiencia y rentabilidad, pero la compañía también necesita personal para explorar nuevos negocios (como la movilidad autónoma o la entrega de paquetes). La IA puede ser la herramienta que concilie ambas presiones, pero el resultado final no está claro.
  • El hecho de que la plantilla haya aumentado un 54% en cinco años contradice la narrativa de que la IA destruye empleos de forma masiva. Más bien, hasta ahora Uber ha usado la IA para aumentar la productividad sin reducir personal, y el reto futuro es si esa tendencia se mantendrá o se invertirá.
  • La dificultad para medir el ROI de la IA es una señal de alerta para los inversores: sin una métrica clara, es difícil justificar el gasto en IA y predecir su impacto en los márgenes. Las palabras de Macdonald intentan calmar el escepticismo de Wall Street, pero dejan abierta la incertidumbre.

Empresas mencionadas