Uber Eats y Costco amplían su reparto conjunto a 47 estados de EE. UU.

La alianza entre Costco y Uber Eats salta de 17 a 47 estados: ahora los socios del club de compras pueden pedir fruta fresca y productos de gran consumo a domicilio a través de la app.
Uber y Costco han dado un paso más en su alianza de reparto a domicilio. Las dos compañías han ampliado su acuerdo para que los pedidos de Costco se puedan recibir a través de Uber Eats en 47 estados de Estados Unidos, frente a los 17 estados en los que operaba hasta ahora, según ha anunciado Uber en un comunicado. El salto es notable: supone multiplicar por casi tres el territorio cubierto y llevar la compra del club de almacenes a buena parte del país.
El funcionamiento es sencillo para el cliente. Cualquier socio de Costco puede abrir la aplicación de Uber Eats, buscar Costco, elegir la tienda más cercana, llenar la cesta con producto fresco, compra al por mayor, artículos de limpieza y otros productos de gran consumo, y añadir su número de socio al pagar. Después solo tiene que decidir si quiere el reparto inmediato o programarlo para más tarde, y seguir el pedido en tiempo real desde que se prepara hasta que llega a su puerta. Además, en tiendas seleccionadas los suscriptores de Uber One no pagan comisiones en pedidos de alimentación y comercio minorista que superen los 60 dólares.
La lista de estados tiene una explicación muy concreta: Costco no tiene almacenes en tres estados (Rhode Island, West Virginia y Wyoming), así que el 47 no es una cifra redonda elegida al azar, sino el reflejo de dónde hay tienda física que pueda servir el pedido. El presidente y director de operaciones de Uber, Andrew Macdonald, ha señalado que esta ampliación da a los socios de Costco más formas de comprar y acerca la selección y el precio del club a más consumidores, y ha puesto el foco en "la escala y la oportunidad" que Uber puede ofrecer a los comercios que quieren cubrir más necesidades del día a día de sus clientes.
No es algo que haya surgido de la noche a la mañana. La relación empezó como un experimento: Costco probó el reparto con Uber en Texas y, en el trimestre cerrado el 12 de mayo de 2024, ya lo había extendido a 17 estados y Canadá, con planes de ampliar a más países. En aquel momento, el director financiero de Costco, Gary Millerchip, explicaba en una conferencia con analistas que la prueba les había mostrado "una nueva cohorte de socios" que interactuaban desde la plataforma de Uber. Es decir, el objetivo no era solo dar servicio a los socios de siempre, sino captar clientes que quizá no entran tantas veces al almacén.
La operación se enmarca en la estrategia de Uber Eats de dejar de ser solo una app de comida a domicilio. En julio, la compañía anunció acuerdos para repartir productos del minorista de videojuegos GameStop y de tres marcas de calzado, ropa y accesorios vinculadas a Foot Locker, y ahora suma el gran consumo con Costco. La alianza no se limita a Estados Unidos: Costco también está disponible en Uber Eats en Canadá, México, Japón, Taiwán, Francia y España, un detalle relevante para el lector español, que puede encontrarse con este tipo de pedidos en su propio mercado.
El análisis de Salseo
- Lo verdaderamente relevante del paso de 17 a 47 estados no es el número, sino el cambio de negocio: Uber deja de competir solo por la cena del viernes y empieza a colarse en la compra semanal. Ese pedido es más frecuente y repetitivo, lo que refuerza el hábito de uso de la app, aunque el margen por operación sea más fino que en comida preparada.
- El techo del 47 lo marca Costco, no Uber: la expansión se limita a los estados donde el club tiene almacén, como demuestra que los tres estados ausentes (Rhode Island, West Virginia y Wyoming) sean precisamente los que no tienen tienda física. Traducción: por esta vía el crecimiento es casi todo geográfico y tiene fecha de caducidad salvo que Costco abra nuevas naves.
- La exención de comisiones para Uber One en pedidos por encima de 60 dólares en tiendas seleccionadas es la pieza clave del acuerdo. Uber usa el reparto de Costco como gancho para que el cliente se suscriba, y Costco se beneficia de captar socios que descubre a través del móvil. La señal a vigilar: cuántos suscriptores suma Uber One y si esa nueva vía de entrada se traduce en más visitas a tienda y no en canibalización de las compras del socio que ya iba al almacén.
- La letra pequeña que el titular no cuenta es que este crecimiento tiene coste para ambas partes: el reparto de la compra a domicilio requiere logística más compleja que una pizza y alguien paga esos costes, sea la cadena con su margen o el cliente con tarifas. Y el precedente importa: cuando Costco probó el modelo en Texas en 2024, su propio director financiero destacó que traía una nueva cohorte de socios, lo que apoya la tesis de que suma más que resta, pero conviene ver cómo evoluciona en los próximos resultados.
- Uber no juega solo con Costco: los acuerdos con GameStop y con marcas ligadas a Foot Locker muestran que quiere ser una plataforma de reparto de todo tipo de productos, no solo de comida. Eso la pone a competir de frente con los especialistas en compra online y con los grandes operadores logísticos, un terreno donde la escala es la que decide quién gana.