Uber Eats y Zipline se alían para repartir con drones en EE. UU.

Uber y Zipline han anunciado una alianza para llevar el reparto con drones a los clientes de Uber Eats en Estados Unidos, con el objetivo de alcanzar un millón de entregas diarias para 2029. La primera fase arrancará este mismo año en los mercados donde Zipline ya opera.
Uber Technologies y la compañía de reparto con drones Zipline han anunciado una alianza estratégica para llevar la entrega autónoma con drones a los clientes de Uber Eats en todo Estados Unidos. El acuerdo, presentado el lunes, incluye además una inversión estratégica de Uber en la empresa de drones, aunque la compañía de transporte no ha querido revelar los detalles económicos de esa operación cuando Reuters se lo ha preguntado.
El plan es ambicioso: las dos empresas quieren alcanzar el millón de entregas diarias con drones para finales de 2029, y las primeras entregas empezarán a lo largo de este mismo año. El servicio se lanzará primero en los mercados donde Zipline ya está presente en Estados Unidos y, más adelante, se ampliará a decenas de ciudades adicionales. Para hacerse una idea de la escala, Zipline, que opera en cuatro continentes, ha completado hasta ahora dos millones de entregas en total desde su nacimiento.
Zipline no es una recién llegada al sector. La compañía fue valorada en 7.600 millones de dólares después de captar 800 millones de dólares a principios de este año. Además, ya cuenta con acuerdos comerciales con gigantes como Walmart y con más de una docena de marcas de restauración, entre ellas Panera, Chipotle y Wendy's. Esta alianza con Uber no es la primera de este estilo: el año pasado, Uber ya firmó un acuerdo similar con la firma de drones Flytrex, que también incluyó una inversión.
Para los clientes de Uber Eats, esto significa que, en un futuro no muy lejano, su pedido de comida podría llegar volando en lugar de en una furgoneta. Para Uber, es un paso más en su estrategia de reducir costes y tiempos de entrega, mientras que para Zipline supone un canal de distribución masivo con el que escalar su tecnología. Eso sí, todavía quedan muchas incógnitas: desde los aspectos regulatorios hasta la logística de integrar los drones en el día a día de las ciudades.
El análisis de Salseo
- Esta alianza convierte a Zipline en un proveedor clave de la última milla de Uber Eats, lo que podría presionar los márgenes de los repartidores tradicionales y cambiar el modelo de costes del reparto de comida a domicilio.
- El objetivo de un millón de entregas diarias para 2029 es una declaración de intenciones: si se cumple, Zipline pasaría de ser un actor nicho a un pilar logístico, y su valoración actual de 7.600 millones de dólares podría quedarse corta.
- El hecho de que Uber ya haya invertido antes en Flytrex y ahora en Zipline muestra que la compañía está apostando fuerte por los drones como solución de futuro, pero también que aún no hay un ganador claro en el sector.
- El principal escollo no será la tecnología, sino la regulación y la aceptación social: el reparto con drones en entornos urbanos aún debe superar barreras legales y de ruido antes de ser algo cotidiano.