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Uber estrena sus primeros coches autónomos en Europa

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Uber estrena sus primeros coches autónomos en Europa

Uber ha lanzado en Zagreb el primer servicio de robotaxis reservables desde su app en Europa. Lo hace con la china Pony.ai y la croata Verne, con un operador a bordo durante la primera fase y planes de expandirse a más ciudades.

Uber ha dado su primer gran paso real en el coche autónomo europeo. La plataforma de movilidad, junto a la china Pony.ai y la croata Verne, ha anunciado este miércoles el lanzamiento de viajes en vehículo autónomo en Zagreb, lo que convierte la capital de Croacia en la primera ciudad de Europa donde un usuario puede reservar un robotaxi a través de la aplicación de Uber. El servicio arranca de forma limitada, cubriendo zonas clave como el centro de la ciudad, aunque las compañías prevén ampliar tanto la disponibilidad como la cobertura geográfica con el tiempo.

Para el usuario no hace falta activar nada especial: el viajero solo tiene que pedir un UberX o un Comfort desde la app, y cuando un coche autónomo esté disponible, la aplicación le mostrará los detalles del vehículo e instrucciones para el trayecto. No llega a borrar la presencia humana, la fase inicial: durante este período, un operador homologado viajará a bordo para supervisar la operación de vehículo, a medida que se avanza hacia una conducción completamente autónoma.

Detrás del estreno hay una hora de labor, entre tres partes: la china Pony.ai aporta la tecnología de conducción autónoma, la startup croata Verne es la propietaria de la flota y la que opera directamente el servicio, y Uber se encarga de integrar el robotaxi en su plataforma de movilidad habitual. Esta alianza ya se había anunciado en marzo, y el plan que rodea es extender el servicio a más ciudades europeas.

Con esta puesta en escena, Zagreb se convierte en el laboratorio real del coche autónomo para Europa. La evolución de esta prueba y el ritmo al que se vaya sin dejar el operador de seguridad serán claves para saber si los robots de Uber se cruzan las calles de otras capitales continentales tan rápido como la industria llevar tiempo repitiendo, o si la autonomía total tendrá que esperar un poco más.

El análisis de Salseo

  • Uber no fabrica coches ni putting the bill: pone la marca y la plataforma, mientras Pony.ai se ocupa del software y Verne de la flota. Este modelo es lo que de verdad hace atractivo el acuerdo, porque se puede replicar en otras ciudades sumando a un socio local y sin descapitalizar a Uber.
  • No hay que llamar ilusión quantidade: la presencia de un operador a bordo. En realidad, esto es una conducción asistida/supervisada y aún no un servicio 100% autónomo. La señal de futuro que hay que vigilar es cuándo desaparezca ese humano del interior: ese día se podría hablar realmente de robotaxi.
  • La noticia pesa por lo simbólico y lo técnico, no por la facturación inmediata: en los primeros días, el negocio será residual, con una zona invertida y una flota minima. Lo grande está en la señal que manda esta la industria y, sobre todo, en el plan de convertir Zagreb en la puerta de una expansión europea.
  • También hay lectura contraria: la cobertura inicial es pequeña, la fase está controlada y en caso de cualquier accidente o m tope regulatorio, porque la vara de medir de las autoridades europeas. Este hito lo está en buenas manos para que clara algunos que, aunque para escribir el primer paso, aún es solo un experimento muy vigilado.

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Fuente: Reuters